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Libros y hombres

Sergio Berrocal

Cuando me instalé aquella mañana de fin de año, el más penoso del siglo pasado, en lo alto de mi canapé con vistas al mar Mediterráneo, que es como un lago con pretensiones de Mar Cantábrico, el montón de libros que llevaban una buena temporada junto a la chimenea me llamó la atención. Aunque los leía boca abajo y de cualquier forma, muchos de aquellos títulos no los había visto nunca. “La preuve ultime” era uno de los títulos, un enorme libro de bolsillo del que no tenía la menor idea. Pero le ganaba a su lado, con más de quinientas páginas, “Un caballero en Moscú”, que yo no había comprado nunca ni siquiera pidiéndolo a Amazon, proveedor rápido y habitual. Tardé varios días en acercarme a ellos porque no me gustan los intrusos en mi biblioteca.

Mi biblioteca la tengo en realidad junto a mi mesa de trabajo en lo que llamamos pomposamente el despacho y tiene la particularidad de que nunca encuentro lo que busco. Una amiga bibliotecaria me ofreció ordenarlos para, decía ella con muy buena voluntad, que pudiera encontrar el título, el autor en el momento que me pareciera.

Creo que los libros oyeron aquella proposición y el orden en que yo tenía mis libros, empezando por Victor Hugo y los Miserables en lo alto del todo, con escalera indispensable para alcanzarlos, se habían despistado y ya no estaban allí. Las obras completas de Emile Zola habían ocupado desde hacía casi veinte años la parte superior del mueble. Cuando fui a verificar le habían comido terreno a los Miserables y unos y otros libros fueron saltando de un sitio a otro, era como una rebelión demente en mi cabeza. Desde entonces me ha ocurrido más de una vez tener que comprar de nuevo un titulo que ya tenía leído mil veces pero del que quería sacar una cita.

Soy supersticioso como todo el mundo y creo en los espíritus y estoy convencido de que algunos libros tienen un estilo propio de querer que los manejen Mi truco es preguntar a alguien de la casa si recuerda donde podría estar tal libro, seguro que me lo encuentra en menos tiempo del que yo emplearía en ir a la biblioteca municipal a buscarlo.Creo firmemente que las cosas tienen un alma o lo que sea propia, una voluntad que nadie puede doblegar. Revueltas entre los libros hay algunas fotos por las que siento un especial cariño. Ellas son las únicas que no cambian de sitio. No lo entiendo, ce veras.

Esta mañana tuve que ir al banco, lo que en tiempos de esta vertiginosa pandemia de bichos chinos me provoca un pánico insensato. Al salir de recoger el dinero que había ido a buscar me encontré sentado desayunándose con churros un hombre de unos 45 años por el que yo he sentido mucha compasión y simpatía. Me alegro encontrarlo después de tanto tiempo. Era cuando no teníamos que guardarnos de la pandemia y solo había en las calles la miseria habitual de una isla africana con turistas y pobres importados de los antiguos países comunistas europeos.

El, no recuerdo su nombre o será que nunca me lo dijo, me había abordado hacía años al atravesar la calle que conducía a las verduras de la acera para explicarme su situación. Antiguo drogadicto, con espantosas enfermedades que tuvo el buen gusto de no detallarme, necesitaba que le pagase la habitación del hotel bastante decente pero con deje de miserable del que había salido. Con doscientos euros cubría sus necesidades de la semana. Se los di. Y así cada vez que me veía, siempre agitado, haciéndose el encontradizo, tratando de tener a mano alguna anécdota que me pudiese distraer.

Pero esta mañana estaba sentado muy recto, con cara de hombre de negocios esperando sus churros. Me dio el codo como antes se daba la mano, cuando no se temía la infección, pero le costó trabajo dejar fluir una sonrisa muy apretada, yo diría que estreñida. Ni se levantó de su silla que bañaba el sol ni siquiera me ofreció un churro. Casi como si no nos conociéramos. Me contó que el hotel ahora se lo pagaba una asociación caritativa como adelantándome que no me iba a mendigar. Permanecí diez o veinte segundos delante de él, como si no le conociera, porque no le conocía. Era otro hombre o lo habían cambiado.

Y no sé por qué pensé en mis libros que se colocaban donde les daba la gana cuando les daba la gana y si creía encontrar “La faute de l’abbé Mouret” de Emile Zola mi mano traía “La débacle·, eso sí del mismo autor. No sé por qué estuve a punto de referirle a aquellas cosas que me pasaban en la biblioteca a mi antiguo mendigo, pero no pude porque lo habían cambiado. Quizá era cosa de la pandemia. La gente llevaba sufriéndola casi dos años y nos había hecho cambiar. Nos había transformado. A casi todos nos había metido el pánico en el cuerpo. Quizá los libros se escondían para que el bicho no los alcanzara. Y tal vez mi ex mendigo hiciera lo mismo. Quien sabe si no se había transformado en un libro y habitaba en mi biblioteca. Claso, por eso estaba tan calladito, para no darme pistas…




Aquella película fallida

Sergio Berrocal Jr.

El invierno había llegado a aquel pueblo de la sierra norte malagueña cuya antigua y entrañable fuente de los patos, ya desaparecida, dejaba lugar a una estatua de bronce emplazada allí por algún caudillo local. En los años 80, aquella plaza donde jugaban los niños de la vecina escuela estaba poblada de bonitas casas humildes donde gente del pueblo había vivido toda su vida.

Pero como en «Las manos sobre la ciudad / Le mani sulla città» (1963), un desaprensivo que quizá imitó sin saberlo al formidable Rod Steiger apareció y desaparecieron las casas. El lugar, que siempre fue tan querido, quedó sin vida. Tal vez algún día renazcan otras casas, pero sin pobres. Los pobres siempre han apestado.

Estábamos en plena época de los casetes VHS y de aquellos primeros disquetes que introducíamos en aquellas maquinas personales llamadas computadoras cuyo reino por entonces pertenecía a IBM.

Por primera vez una nueva tecnología llamaba a las puertas de nuestras casas a través de la línea telefónica que conectaba aquellos todavía rudimentarios aparatitos con teclados y pantallas al mundo.

En ese instante nacía una muchachita llamada Internet. Y ese mismo año un tal Martin Cooper terminaría de darnos una idea de las dimensiones de aquella ciencia aplicada recién llegada cuando por primera vez en la pantalla el actor William Shatner, que interpretaba al capitán Kirk en la serie «Star Trek», usaba su comunicador estelar a bordo del mítico Enterprise.

La ciencia ficción a nuestro alcance, no ya en la pantalla de un cine con personajes salidos de la imaginación sino que nos lo servían a domicilio, en nuestras propias mesas. Solo faltaba familiarizarse con aquella maravilla, teclear y descubrir el milagro de la informática.

Por aquellos mismos años, Hugh Helfner, el extraño magnate del desnudo, padre de la revista PlayBoy, puso sus ojos en una joven actriz aún desconocida llamada Elisabeth Shue, que por aquel entonces se encontraba en pleno rodaje de «Aventures in Babysitting».

La película, de 1987, estaba dirigida por Chris Columbus, con un argumento que relataba la historia de una joven que, después de ser abandonada por su novio, decide aceptar el trabajo de cuidar a dos chicos. Esa misma noche recibe la llamada desesperada de su amiga Brenda. Está perdida en Chicago y sin medios de volver. Preocupada por su amiga, y sin permiso de los padres de los chicos, Chris se verá a su vez perdida en Chicago con los dos niños a los que estaba cuidando, Sara (Maia Brewton) y Brad (Keith Coogan) y un vecino de ellos que se va a unir al grupo.

En un intento de que la película alcanzara el mismo reconocimiento que «Los Goonies» o «Regreso al Futuro» los directivos de Touchstone Picture quisieron intentar rentabilizar la próxima salida a la calle de la revista Playboy en cuya portaba interior y bajo la estampa de miss Mayo 87 Elisabeth Shue se exponía desnuda emulando a aquella película francesa de 1973 titulada «Emmanuelle».

Una apuesta arriesgada que llevaría sin embargo a la actriz a meterse en películas como la excelente y angustiosa «Leaving las Vegas», en la que Nicolas Cage desempeñaba uno de sus mejores trabajos hasta ese momento, «Cocktail» o «First Born».

En este último largometraje, el director Isaac Webbs cuenta la historia de una mujer que se queda embarazada por primera vez, pero, tras el nacimiento del bebé, la obsesión de la madre por el cuidado de su hijo es tal que la lleva a confundir realidad y fantasía.

Aquella chiquilla de pelo rizado y rubio llamada Elisabeth Shue, que interpretaba a la novia de Daniel Larruso en «Karate Kid», cinta que marcó nuestras vidas cuando todavía andábamos por la EGB, ya ha cumplido cincuenta y cuatro años.

Treinta años después, durante un viaje a Cuba, el creador de la saga y oscarizado director de «Rocky», John Avidsen, fallecido en junio de 2017, habría pactado con las autoridades del ICAIC (Instituto de Cine cubano) y con el instituto cubano de la música un contrato con el cantante cubano Luis Javier Prieto Cedeño, más conocido como Yakarta para que protagonizara la cuarta parte de «Karate Kid», el logrado film ochentero.

No obstante, tras la muerte de John Avidsen el proyecto quedó sin rumbo fijo hasta que el Hollywood Reporter reveló que «Karate Kid» tendría una secuela en formato de serie. Una comedia de diez episodios de media hora cada uno que volverá a contar como protagonistas a los actores Ralph Macchio (Daniel La Russo) y su archienemigo en la ficción William Zabka (Johnny Lawrence). Gigantes como Netflix, AMC, Hulu y Amazon llevaban tiempo detrás del proyecto, pero al final la serie se la ha quedado YouTube.

El título de la serie, «Cobra Kai», hace referencia a la escuela de karate donde Johnny Lawrence era alumno.

Tres décadas después del torneo que les enfrentó en la película original, Johnny reabre el Cobra Kai, lo que provoca nuevos enfrentamientos con Daniel. Este ya no tiene la guía del señor Miyagi, interpretado por Pat Morita, fallecido en 2005.

Nuevas aventuras de viejos tiempos y emoción en perspectiva garantizada.




Cara y cruz de lo desconocido

Sergio Berrocal Jr.

Allá por los primeros años de este siglo, un director de cine venezolano llamado Jackson Gutiérrez emana por primera vez mediante la plataforma de youtube donde, tras terminar de montar una de sus primeras películas tituladas «Con los santos no se Juega», salta a la fama. Dicho largometraje elaborado con medios puramente callejeros, relata la historia de un mundo religioso afrocubano con conexiones mafiosas en la Venezuela actual.

En los primeros momentos de la película se ve cómo un chiquito de la calle llega a casa de dudoso estafador que se hace pasar por santero y este procede a una consulta ficticia y le monta un cuento a medias para llevarlo a su terreno y realizarle la llamada ceremonia de coronación santoral sin tener autoridad para ello.

Aquel embaucador de santos le dictamina que debe realizar un ebbó para que lo que le salió se cumple. La solución una nueve milímetro cargada para que el muchachito realice un atraco y así cumplir con los santos.

El atraco realizado, la cosa sale mal y el muchacho es testigo de cómo uno de sus compañeros es frito a balazos por la policía caraqueña.

Temeroso y bajo amenaza de muerte de aquel que decía ser su padrino acude a casa de un famoso santero que lo termina guiando por el camino correcto y la ética que corresponde a la misma regla de osha e Ifá.

Algunos meses después ese mismo director realiza su segunda película titulada «Iyawó, La Justicia de Olofi», cuya sinopsis cuenta la historia de la joven Marina, una chiquilla que desea entrar en el camino de la santería y cuyos sueños es convertirse en inspectora de policía. Lamentablemente, en su entorno se teje un mundo de engaño y delincuencias que utiliza la religión como mascara para cometer diversos delitos. Un sendero que Marina deberá de enfrentar antes de llegar a realizar su sueño.

Realizado durante la transición venezolana «Iyawó, la Justicia de Olofi» y la película «Con los santos no se Juega» son dos referencias cinematográficas que muestran la verdadera ética que debe tener un religioso frente a ladrones y estafadores.

Es cierto que muchas veces nos hemos preguntado, cual es la verdad de las distintas religiones, siendo así que cada una de ellas reclama ser la poseedora de esta exactitud así como de sus dioses verdaderos.

No obstante al mundo televisivo le gusta tanto el sensacionalismo que programas como «En el punto de mira» (España) llega a realizar reportajes con enfoques y aproximaciones expuestos a medias, permitiéndose denominar como santería lo realizado por cualquier persona que eche las cartas del tarot.

Desde que el mundo es mundo, el ser humano ha tenido necesidad de creer en lo sobrenatural. Por ello algunos emigrantes llegados a España visten atuendos musulmanes y se permiten pasar consultas a los ingenuos que llaman a aquellos anuncios que fácilmente se hallan distribuidos en la calle en forma de folleto de ciento treinta gramos donde se puede leer: «Profesor XX Gran ilustre vidente Mágico Africano, Ayuda a Resolver Diversos Problemas con Rapidez y Garantía». Y son muchos los que caen en la trampa y se ven obligados a pagar miles de euros a causa de falsos pronósticos. Integrar el credo yoruba es algo muy serio y existen un proceso y ritos afines.

Sin embargo Hollywood fue el precursor en esto de comercializar en la gran pantalla aquellas leyendas de magia negra venida de Africa cuando en 1987 un director británico llamado John Schlesinger decide rodar el proyecto cinematográfico titulado «Los Creyentes».

El relato cuenta la historia del psiquiatra de la policía Carl Jamison (Martin Sheen) quien se muda a Nova York donde se ve envuelto en unas pesadillas ligadas a ritos africanos provenientes de Togo y Benin, conocidos hoy como voodoo.

Para poder librarse de ello Sheen se verá obligado a pedir ayuda a un santero propietario de una pequeña librería de barrio para poder librarse del terror que amenaza la isla de Manhattan.

El problema de las dichas «estafas» empieza con la propia sociedad y las líneas 906 nacidas en España en los noventa. En sí mismo la inseguridad personal juega un papel muy importante en el adicto a estos consumos en busca de una voz amiga.

Me contaron que una noche una usuaria desesperada estuvo conectada con una tarotista durante algo más de seis horas. La jugada le costó el pago de una factura telefónica de miles de euros mientras que aquella tarotista se hacia las uñas en la sala de su casa en Málaga.

Por desgracia, hoy en dia, la religión africana está denigrada no solamente porque el nombre de santería fue utilizado de manera despectiva para burlarse de aquellas etnias venidas de África sino también por el mal uso de muchos religiosos que han tomado dicho credo para sustentar sus cuentas bancarias en vez de honrar el juramento del bienestar a la humanidad.




Carta abierta

Sergio Berrocal Jr.

Ambientada en La Habana de los años noventa la peliculita cuenta la historia de René González, piloto cubano que roba un avión y huye de Cuba, dejando atrás a su amada esposa e hija. Para emprender una nueva vida en Miami como espía de un grupo de exiliados llamados Hermanos al Rescate. Dirigida por el director francés Olivier Assayas, por momento la película no tiene ni pies ni cabeza y secuencialmente carece de sentido común. Al menos de tener preparado un buen ron habanero para templar la consternación al cual te lleva cinta. Con la pretensión de intentar aplicar las enseñanzas que sus profesores de la Escuelas de Bellas Artes Assayas decidió juntar a Édgar Ramírez, Penélope Cruz, Ana de Armas, Gael García y Leonardo Sbaraglia con la intensión de hacer algo que se llame película, pero no. Hizo un potingue con salsa roquefort, tomate y ajo, pero sin consistencia.¿Quién en su sano juicio pide a Penélope Cruz meterse en la piel de una mujer cubana y actuar como tal, acento incluido?, es lo que se llama la receta de un cóctel molotov gratuito. Tanto yo como mi tortuga Pupú entendimos después de sesenta largo minutos que se trataba de la historia de un grupo de cubanos enviados por La Habana a Florida a principios de la década de los noventa para infiltrar los círculos anticastristas de Miami. Dicen que estaba integrado por casi una docena de hombres y que en 1998 los Estados Unidos detuvieron a cinco de ellos mientras que los demás lograron escapar a la isla.En 2001, “los cinco héroes” como les llaman en Cuba fueron sentenciados. Sus nombres: René González, Ramón Labanino, Fernando González; Antonio Guerrero, y Gerardo Hernández.Detenidos durante una operación del FBI que logró desmantelar el que había sido el mayor círculo de espionaje cubano en Estados Unidos, los cinco arrestados recibieron penas que iban desde los diez años de prisión hasta cadena perpetua. Cuba acusó a EE UU de un juicio injusto, hasta que, en dos mil cinco, tres jueces revocaron las condenas. Sin embargo, un año más tarde el pleno del tribunal las restableció señalando directamente a Gerardo Hernández como cerebro del grupo.

Algunos de los que vivieron la trama de cerca afirman que “los integrantes de la Red Avispa” como se les llamaron a los cinco en los Estados Unidos confesaron ser agentes del Gobierno cubano“no declarados” ante Washington cuya misión era espiar “grupos terroristas de exiliados” que conspiraban contra Cuba. Sin embargo, mi tortuga Pupú que es una amante del buen cine cada vez que oía y veía a Penélope Cruz destrozando la película a cachitos corría a esconderse en su casa para meterse un latigazo de ron con cuatro piedras para ver si se le pasaba el disgusto. La pobrecita termino con tal depresión que se fue corriendo a hacerse un ebbo para quitarse la sal de encima.

Al pobre muchachito que intento jugar los directores de cine lo cogieron de primo el día que se le ocurrió hacer estudios de cine.Un periodista argentino del Diario Clarín sentencia: “Olivier Assayas desconcierta y no de la manera que nos puede tener bien acostumbrados, en este thriller de espías cubanos, que intenta combinar con dramas hogareños y que termina resultando un merengue. Y no de los más sabrosos. No es que se le pida linealidad a Assayas, director de Doubles vies, Las horas del verano y Finales de agosto, principios de septiembre. Pero entre un relato en off que aparece de la nada y ciertas escenas no del todo bien resueltas, el filme se muestra desordenado. Confuso.”

Personalmente pienso y creo firmemente que al galito burgués reprimido había que haberle dado un curso intensivo del tema antes de atreverse a destrozar la película. Creo que aquel director de cine no tenía ni idea de donde se metía e intento garrapatear un guion entre güisqui y güisqui y pajas mentales. Sin ánimo de repetirme ¿a quien en su sano juicio se le ocurre recurrir a Penélope Cruz para que actué como cubana acento incluido en una trama que no le corresponde? Habría que explicarle al muchachito que existen grandes actrices del cine cubano que podían haberle dado un golpe maestro a dicho largometraje, pero ¿cómo se le explica eso a alguien ni sabe que existen actrices como Laura Ramos Hernández que una película funciona cuando la trama es eficaz?

Para obtener un guion óptimo, señor director de cine, hay que contar con tres puntos importantes: el Primer acto o el principio también conocido como planteamiento ya que es en esta parte donde la historia es presentada seguido del segundo acto o confrontación, es decir el acto que más importancia tiene en la historia cerrando el tema con la resolución del guion también llamado el final de la historia.

Cuando se obtiene esos tres puntos se consigue una estructura dramática coherente. Cosa que creo que el pequeño saltamontes galo olvido por el camino.Y si usted pretende aportar un toque de genialidad y quiere lograr el éxito absoluto en proyectos como este introduzca verdaderas esencias del cine cubano como actrices tan orgásmicas como Laura Ramos, Mirtha Ibarra o Daisy Granados. Ciertamente estas dos últimas damas del cine cubano ya tienen sus setenta y pocos años, pero son tan estupendas profesionalmente que cualquier hombre las desearçia como amantes eternas.

Lo cierto es que si Pastor Vega o Tomás Gutiérrez Alea levantaran la cabeza le hubiesen abofeteado por tratar dicho tema tan a la ligera.En ningún momento me refiero al asunto de los cincos cubanos detenidos por los Estados Unidos ni su misión sino más bien a su mala gestión como aprendiz de cineasta. Y digo “aprendiz” porque le falta mucho por gatear. Pertenezco a una generación de periodistas que siempre ha estado del lado cubano y que conoce muy bien el tema del conflicto entre Cuba y Estados Unidos por ello afirmo que a la historieta que quiso exponer le falta tan jugo como consistencia. Mi estirpe pertenece a una Cuba cuya tía era una dama tanto del cine como del teatro cubano vinculada a la revolución llamada Adela Escartin Ayala, de quien Fidel Castro en vida la reconoció como amiga personal y eje fundamental en los tiempos de Sierra Maestra para ganar la batalla contra Fulgencio Batista tras leer varios artículos publicados en la editorial Cuba Literaria que yo mismo publique y cuyos relatos me llegó por sus manos.

Vuelvo a recalcar que no estoy hablando de la historia de los cinco en sí, la cual aplaudo desde la distancia, pero si le hablo a usted del potingue tan nefasto que usted hizo. Desde el momento uno el espectador se pregunta si vale, pero ¿de qué cosa es lo que está hablando el muchacho? Eso si hay que reconocerlo lo único bueno que tiene la peliculita es Ana de Armas, aunque su papel no es el acertado.




Un lugarcito llamado Diez de octubre

Era allá por la isla cuba en aquel mítico barrio del diez de octubre cuando apareció aquel ángel de piel trigueña. El verano se había metido de lleno en aquella ciudad habanera bañadas por las aguas del malecón tal y como aparecen aquellas auroras boreales en aquellos lejanos confines del mundo. En aquellos días Luis era uno de aquellos jóvenes reporteros que quería comerse el mundo. Le gustaba habanear por aquellas calles pese al sol que barría cuando apareció aquel ángel de piel trigueña y ojos azabache de mirada hechicera en la cual Luis se perdió sin saberlo. En aquel entonces Luis había dejado aquella Europa para cubrir aquel famoso festival de cine latino americano que solía celebrarse en aquel mítico hotel nacional.

Extrañada mente aquel reportero no podía quitarse de la cabeza aquella trigueña de ojos azabache que horas antes se cruzó en aquellas calles habaneras. Fuera como fuese, el recuerdo de aquella trigueña invadía todos los pensamientos de aquel muchacho que había llegado a la isla hace relativamente poco tiempo.Una de las tantas noches en la cual recorría aquellos largos pasillos de una casa que alquilaba cerca de la famosa calle Obispo. Luis decide llamar a un amigo de su plena confianza para saber si algo sabía de aquella muchacha que invadía todos sus pensamientos y sentidos.

Del otro lado del cable el teléfono timbro tantas veces que aquel amigo le respondió:

  • Dímelo … oye Luisito se te escucha lejos ¿qué hay?
  • Nene ¿Cómo anda la cosa por allá?
  • Mijo ya tu sabes buscando jama que no hay de na
  • Oye déjame decirte hace rato me cruce con preciosa trigueña saliendo de Obispo, no sé cómo explicarte… Tiene unos ojos azabache preciosos rubia y con una mirada en la cual literalmente me perdí, creo que alguna vez la vi contigo pipo.
  • Ayy mi nene de verdad yo necesito que tú me dé una mano con ella porque no dejo de pensar en esa trigueña de verdad que no y no consigo centrarme en el periódico.

Del otro lado del hilo aquel amigo suyo estaba partió de la risa pues secretamente él sabía que de chiquita él estaba hablando. Los días fueron pasando uno tras otro sin importarle lo que podía ocurrir a su alrededor hasta que su redactor jefe lo llamara a su casa para preguntarle si ya tenía listo aquel artículo que debía ir en primera portada de la edición matinal.

Cuando le respondió que aquella nota ya estaba lista el redactor jefe medio apurado le pidió que se preparase para partir en el primer vuelo con destino a Paris pues en la redacción se tuvo noticias de que una panda de terrorista planeaba secuestrar un vuelo de Aire France de forma a presionar el gobierno galo que tenían por entonces retenidos unos terroristas argelinos de la peor especie. Sin mediar palabra Luis partió aquella misma noche dirección Paris Charle de Gaulle sin saber cuándo volvería a ver aquella Habana que tanto amaba.

El drama comenzó durante una Nochebuena cualquiera, cuando cuatro terroristas, disfrazados de oficiales de policía presidencial argelinos, abordaron un Airbus con más de doscientos pasajeros. Por aquel entonces las autoridades francesas no eran ajenas al peligro que corrían, sobre todo las que tenía por destino la República Argelina, no eran pocos los que albergaban resentimiento contra el país.

Con este escenario, los vuelos de Air France estaban compuestos enteramente por tripulantes que se habían ofrecido como voluntarios para cubrir la ruta. La tensión era de un nivel tal que la aerolínea le había consultado al Gobierno si realmente tenía que seguir cubriéndola. Pero para el momento del hecho, no habían recibido respuesta. Inicialmente, la presencia de los “oficiales” en el avión no fue motivo de alarma. Dos de los hombres comenzaron a inspeccionar los pasaportes de los pasajeros, otro fue a la cabina, y el último mantuvo guardia. Sin embargo, poco después de que abordaran, un tripulante de a bordo advirtió que todos estaban armados algo que no era común y uno de ellos tenía una barra de dinamita.

Habían elegido el avión como objetivo pues consideraban a Air France un símbolo de invasión extranjera llena de infieles. Luis quien veía desde la torre de control que la cosa se ponía seria decide llamar a casa de sus tíos quien desconocía que el joven reportero partió lejos de aquella tierra para cubrir con conflicto armado en toda regla. Eran algo más de las siete de la mañana cuando el teléfono sonó del otro lado del charco en aquel municipio cubano separado del barrio de Marianao desde 1976. Desde el otro lado, aquel amigo quien podía haber inspirado a directores como Martin Scorsese para borronear el guion de aquella mítica película titulada Goodfellas “Uno de los nuestros” levanto aquel receptor apostado en una esquina de la sala preguntando:

– ¡Oigo!, ¿Quién habla? ¡Oigo!, Del otro lado del cable y con una pésima comunicación Luis trata de comunicarse con aquel amigo suyo.

– Oye … ¿¿¿tú me escuchas??? …Soy Luissssss, tuve que salir de La Habana para cubrir una noticia. Estoy en Paris voy a tardar unos días en regresar.

-ajan …Si está bien sí… escuchó… ajan ok aquí hablamos, sin problema pipo dale te queremos.

Luis colgó minutos después colocando aquel móvil en modo avión de manera a no interferir en las comunicaciones de aquella torre de control. Algunos minutos después el capitán de aquella aeronave consigue comunicarse con la torre de control: “Mayday Mayday, vuelo 898.989 de Aire France a torre de control, código de emergía 7500 activado, el avión fue tomado por un grupo radical argelino. Solicito activación del protocolo de emergencia alfa bravo”. Al mismo tiempo que aquella comunicación entre la torre de control y el piloto tenía lugar el supervisor que se encontraba pendiente de lo que pasaba da sin ningún miramiento la orden de activar el protocolo de emergencia. De origen asturiano y con cara de pocos amigos Luis que conocía muy bien aquel perro viejo de la aeronáutica le escucha decir por radio:

“Que nadie me toque los cojones… Llamen al GIGN de inmediato protocolo de emergencia alfa bravo activado. Más de doscientos rehenes y cuatro secuestrados que alguien llame GIGN al SWAT o a la puta madre que les pario a todos… pero ya”. Estaba claro, la cosa era mucho más seria de lo que se podía pensar… Hacer llamar aquellos hombres enmascarados no era una broma.Creados tras la masacre de los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972, aquellos individuos tenían fama de ser especialistas en situaciones de máximo riesgo. No pasaron ni quince minutos cuando aquel capitán se cuadró delante de aquel supervisor que apenas había encendido su cigarrillo para intentar templar sus nervios.

– Soy el capitán Wahlberg, ¿cuál es la situación actual?

Nervioso y sin poder controlarse el supervisor ahoga el cigarrillo en un cenicero cercano y replica:

–   Coño, si usted no lo saben menos lo voy a saber yo… Putain de merde les mec… tenemos en actualidad cuatro secuestrados y más de doscientos pasajeros. Dejen de romperme los cojones y soluciones esta mierda ya, faite pas chier Putain de merde. En qué hora me levante de la cama. Coñooo”.

De repente aquel oficial decide intentar una táctica poco convencional y para ello era imperativo un cebo humano. Se trataba de hacer pasar un peón impuesto por el capitán por un alto cargo del ministerio de manera a poder eliminar la amenaza en menos de un minuto.  Sin comerlo ni beberlo aquel joven reportero se vio envuelto en aquella historia. Protegido únicamente por un chaleco antibala Luis se ve envuelto en el fuego cruzado. Pero lo que no sabía es que aquel oficial había dispuesto un franco tirador capaz de hacer diana a mil quinientos metros de distancia en una moneda por más chiquita que fuese.

Al llegar a un lugar de la pista de aterrizaje previamente señalada, un negociador trata de hacer salir el principal terrorista apostado en la cabina para que aquella unidad de elite pueda neutralizar la amenaza y dar el salto definitivo.  Mientras el dispositivo se pone en marcha, aquel negociador deja saber al responsable de la unidad que se trataría de cuatro objetivos argelinos originario de séltif y exigen una entrevista con algún representante ministerial. Segundo más tarde aquel negociador prendió el altavoz y dijo:  Eyy, el de la aeronave el representante del ministerio está aquí mira ha venido señalando aquel reportero. Aprovechando el despiste del terrorista que estaba encañonando al piloto con unos nueve milímetros el tirador apostado estratégicamente en lo más alto de la pista efectúa el disparo neutralizando el primer objetivo. El asalto dado, aquella unidad de elite penetra en la aeronave. Las órdenes son claras eliminar la amenaza.

Para ello, el capitán Wahlberg jefe de aquella unidad decide usar la misma técnica que en Yibutí. Un único tiro coordinado. Los piratas abatidos, la operación había durado tres días y tres noches. Inconscientes de las consecuencias, todos los medios estaban televisando al vivo la noticia.  Del otro lado del charco el noticiero cubano relataba a su vez en imágenes lo sucedido en el aeropuerto Charle de Gaulle. No lejos de aquella emblemática calle obispo aquella trigueña que tanto Luis rebusco atiende el noticiero en una pequeña telecita ubicada en la cocina mientras preparaba la cena. Con los medios presentes en el lugar gran parte del asalto se había conseguido grabar y conseguido retransmitir.

Cuando aquel trigueño reparo en la presencia de Luisito exclamo “Ayy dios miooooo…” dejando botado todo al su alrededor corrió agarrar el teléfono para avisar sin saberlo aquel amigo con el cual días atrás Luisito había hablado quien estaban totalmente ajeno a lo sucedido.

El teléfono sonó una y otra vez en aquella casa de forma continuada hasta que al fin levantaron aquel antiguo receptor.

– ¡Oigo!, ¿Quién haba?

Oye soy la yo, ¿estáis viendo el noticiero? Mira tú amigo, el que se fue a parís, el que tú dices que se quedó prendido de mi dónde se metió. Están hablando del vuelo secuestrado de Aire France y parece que actuó de intermediario para hacer salir los piratas candela…. Por favor mira ver y me dejas saber ¿sí?

– Asere de pinga, pero ¿qué le pasa a Luisito? Déjame que ver que hacemos después te tiro.

Fracciones de minutos después aquel amigo transcribe un mensaje al celular del reportero. “Soy Ray. Estamos preocupado nos dijo la jevita que tanto te gusta que te metiste en tremenda baracera. Llámanos de Inmediato he dicho.!” Segundo después otro mensaje es enviado: “Oye pipo soy Ray este es el número de la jevita. Este es el número de la jevita llámala esta extremadamente preocupado he dicho.!”

Al llegar al hotel donde paraba Luis encuentra aquellos mensajes de textos desfilando uno detrás del otro. Aquella misma noche el periodista que había participado involuntariamente a la liberación de aquellos rehenes llama para tranquilizar a los suyos. Ray sabiendo que había tenido hace unos años una relación tormentosa con otra mujer totalmente desubicada exclamo:

“Luisito déjame decirte que aquella trigueña llamo muy preocupada por lo sucedido. Esta chica no tiene nada que ver con lo que tú has podido conocer es una mujer seria. Si tú de verdad quieres estar con ella ponte para ella ahora mismo y llámala, te queremos”. En la madrugada de aquella noche Luis y aquella trigueña comenzaron a comunicarse, con el tiempo adquirieron tal compromiso que unos años más tarde ya de vuelta en aquella habana ambos se casaron sin jamás separase el uno del otro.

Se podía decir que en el aire reinaba una simbiosis entre ambos muchachos nunca vista. Un día paseando por el malecón habanero de la mano y entre carisias escondidas se encuentran de la nada con un viejo habanero que les explico que en su juventud se había consagrado al culto de Ifá.

Con un semblante serio, vestido entero de blanco y collares religiosos, apoyado en un bastón que bien parecía antiguo exclamo:

“Vuestra relación esta bendecida por olofi y nada ni nadie os podrá separar lo que está escrito no se puede borrar”.

Sonrientes ambos muchachos siguieron su camino, pero curiosos de saber un poco más, cuando ojearon para ver donde estaba aquel viejito se percataron que   había desaparecido.

Fue entonces cuando Luis recordó aquella leyenda en la cual se decía que un cuervo de color azabache a veces, sólo a veces, cuando existe el verdadero amor devuelve a la tierra aquel sentimiento a quien lo perdió atreves de algún antepasado para que este pueda conocer la felicidad en reconocimiento.




Havana Room

Sergio Berrocal Jr.

En el año de 1979, el Festival Internacional del nuevo cine latinoamericano de La Habana materializó los sueños de un grupo de destacados cineastas del continente quienes dejaron plasmada la existencia de un nuevo cine. Cuatro décadas más tardes y después del triunfo del largometraje dirigido por Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, “Fresa y Chocolate”, volvimos al histórico Hotel Nacional la entrada de aquel santuario de la hostelería, nos interpeló un agente de seguridad, algo que a mí, recién llegado, me pareció curioso ya que sin haberle dicho ni media palabra conocía nuestra procedencia y objetivos. Tras el encuentro con aquel curioso personaje nos topamos con una amiga periodista cubana quien nos esperaba sentada degustando un buchito de café en los jardines del Hotel Nacional.

Invitados a participar en las deliberaciones del  jurado de los premios Glauber Rocha, creados por la Agencia Prensa Latina, que recayó días más tardes en el largometraje “Habanastation” decidimos pasearnos por aquel barrio chino cercano al Yara donde se proyectaba la película “Chamaco”.

Esta cinta cuenta los entresijos de un asesinato sucedido en el parque central de La Habana entremezclando corrupción y prostitución en los desconocidos bajos fondos de la capital, un verdadero descubrimiento para el extranjero.

El filme terminó provocando grandes discusiones.

Mientras esperaba y veía pasar una y otra vez actores internacionales como Benicio del Toro, un ya mayor Alfredo Guevara en silla de rueda y en compañía de su bella nieta Claudia se me acercó y me saludo:

  • ¿Usted es el hijo del compañero Berrocal verdad? ¿Por dónde anda el patriarca que hace tiempo que no lo veo? Déjeme invitarlo a una pequeña reunión que tiene lugar aquí mismo en la Sala Rosada esta noche. Espero verlo por allí. Salúdeme a su padre.

Cuando por fin mis amigos Ramón Díaz Hernández y Rafael Lam llegaron le trasladé lo sucedido con el presidente del festival. Fue entre risas que Ramón exclamó:

-No sé de qué te extrañas. Tu tía Adela (Adela Escartín Ayala) ha sido una figura muy importante en Cuba, tanto en el cine como en el teatro.

Subidos en un viejo Chevrolet partimos en dirección a Guanabacoa donde nos esperaba el babalao Enriquito Hernández quien ese mismo año había participado en un documental que Roberto Chile presentaba durante el festival de cine bajo el título “Soy Tata Nganga”.

Allí en la Hata descubrí a aquel santero altamente ligado a la revolución cubana, que en tiempos estuvo muy en contacto con mi tía Adela.

De camino al Vedado, decidimos pararnos en la calle 23 entre 10 y 12 donde compartimos unos roncitos mientras escuchábamos la voz de una cantante local que se producía allí.

Una horas más tarde, llegamos al restaurante donde Ramón había reservado mesa. Era uno de los lugares más emblemáticos de La Habana.

Durante la comida nos contó:

  • En 1993 Tomas Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, deciden filmar “Fresa y Chocolate”, que en sí es la primera película que pone a Cuba en el mapa mundial, aunque ciertamente levantó ampollas, pero quienes querían internacionalizarla eran el comandante Fidel y Alfredo Guevara. Fueron los años en los que Pepe Horta reinaba y el festival tenía su lógica. Literalmente estamos donde se filmó una pequeña parte de la historia del cine cubano en esta calle de Gervasio y Escobar, donde estamos actualmente. Déjame decirte que estas escaleras que vez aquí la subieron, Tom Jones, la Reina Sofía, Jack Nicholson y la propia Naomi Campbell. Estás pisando historia.

Siete años más tarde esta historia se apagó con la desaparición del dramaturgo Ramón Díaz fallecido en el hospital Fajardo y de Enriquito Armentero, recientemente desaparecido a los noventa y nueve años en aquel barrio de la Hata.

En definitiva, aquella Cuba que yo disfruté desapareció en el silencio del Malecón junto a sus protagonistas.




fast & furious

Hace un par de años, antes de comenzar la pandemia, nadie hubiera imaginado que Fast and Furious 9 se convertiría en el salvavidas de la industria cinematográfica en una de las etapas más complicadas de su historia. Si bien el largometraje no recaudó lo que se esperaba en un inicio, su estreno logró impulsar el regreso al cine a mediados de 2021. Tras este logro, ahora Vin Diesel y los suyos tienen la mira puesta en el futuro próximo, es decir, en Fast and Furious 10.

Aunque la décima entrega de la franquicia —por numeración— ya estaba confirmada desde hace tiempo, en Entertainment Weekly se hacen eco de su fecha de estreno: 7 de abril de 2023. Cabe aclarar, sin embargo, que en estos tiempos es difícil confiar en los calendarios de las productoras. Después de todo, la pandemia no ha terminado, así que la industria del cine sigue dependiendo del panorama sanitario para salir adelante.

De hecho, en un principio el plan de Universal y Vin Diesel era estrenar Fast and Furious 10 un año antes, durante 2022. No obstante, el surgimiento de la COVID-19, que derivó en el retraso de Fast and Furious 9, propició un efecto dominó en su calendario de estrenos. Así pues, el décimo filme, junto a muchos otros proyectos, se recorrieron a fechas posteriores.

Como seguramente sabes, la historia principal de la franquicia llegará a su fin con el undécimo largometraje. Si todo sale conforme a lo planeado, Fast and Furious 11 llegará al cine en algún momento de 2024. ¿Por qué solo un año de diferencia con Fast and Furious 10? Según adelantó Vin Diesel a ComicBook el pasado junio, grabarán las dos últimas películas al mismo tiempo. Esta estrategia les permitirá reducir la distancia entre ambas y obtener los reflectores en años consecutivos.

Eso sí, estás muy equivocado si crees que Fast and Furious se despedirá para siempre tras concluir la narrativa de los Toretto. Vin Diesel ya tiene planes para otros spin-off más allá de Hobbs & Shaw. Uno que ya está 100% confirmado tendrá como protagonista a Cipher, el personaje interpretado por Charlize Theron. Sin embargo, su guion apenas está en marcha y todavía no tiene fecha de estreno.




Black Panther Wakanda Forever

Sergio Berrocal Jr.

Después del trágico fallecimiento del actor Chadwick Boseman, Marvel Studios estaría en sus derechos de no continuar con la saga de Black Panther. Esto haría que la primera entrega independiente de T’Challa viva como un monumento permanente al legado del hombre bajo la máscara. Con más de 1.346 millones de recaudación en todo el mundo, una nominación al Premio de la Academia a la Mejor Película y una reputación como un hito de la cultura popular… Ciertamente sería un tributo apropiado. Por lo que sería comprensible que no hicieran Black Panther 2.

Sin embargo, en los próximos meses habrá muchas conversaciones detrás de escena entre Kevin Feige, el director Ryan Coogler y el reparto y el equipo que regresan. Black Panther 2 originalmente estaba programada para comenzar a rodarse el próximo marzo para cumplir con la fecha de lanzamiento de mayo de 2022. De hecho, Chadwick Boseman estaba tan decidido a vencer la enfermedad que le quitó la vida, que estaba listo para comenzar a entrenar para su regreso en cuestión de semanas. Según los últimos informes, Disney y Marvel Studios han decidido seguir adelante con Black Panther 2, lo que ya era una de las películas de cómics más esperadas de los próximos años. Pero que ahora se convertirá en una de las más emotivas.

Según la información, el plan en este momento es que T’Challa no esté en Black Panther 2 antes de que comience la historia, ya que aparentemente morirá antes de que la acción en la película se ponga en marcha. Luego, Shuri (Letitia Wright) asumirá el manto y se convertirá en la nueva protectora de Wakanda de forma permanente. Los detalles más allá de eso siguen sin estar claros, pero la película sin duda buscará rendir homenaje a un actor que inspiró a una generación y los convenció de que podrían ser héroes. Parece que el estudio siente que hacer una película capaz de honrar el legado de lo que Chadwick Boseman aportó al papel, es el tributo más conmovedor que pueden darle.

Y esque la nueva entrega de la saga de Marvel detiene su producción tras dos meses de mínima actividad a la espera de que su protagonista se recupere físicamente. Black Panther: Wakanda Forever, la secuela de Black Panther en el UCM, ha detenido por completo su rodaje hasta nuevo aviso por las lesiones sufridas por una de sus principales protagonistas, la actriz Letitia Wright, que vuelve a interpretar a Shuri en la ficción. Así lo recoge en exclusiva el medio The Hollywood Reporter, asegurando que Wright aún se está recuperando de la lesión sufrida en la espalda durante el rodaje en Boston el pasado mes de agosto.Y es que como ya se sabía desde finales de este verano, la actriz Letitia Wright se lesionó la espalda mientras rodaba una escena de acción en Boston, siendo hospitalizada. Desde entonces, la producción ha avanzado en escenas en las que no participaba la actriz, aunque tras dos meses de rodar a medio gas, finalmente se ha decidido detener el rodaje a la espera de que Wright se recupere totalmente en la ciudad de Londres.
“Letitia ha estado recuperándose en Londres desde septiembre de las lesiones sufridas en el set de Black Panther 2 y está deseando volver al trabajo a principios de 2022. Letitia pide amablemente que la tengan en sus oraciones”, ha compartido un representante de la actriz. Así, el entorno de Wright pone fecha a su regreso al trabajo, que sería a inicios de 2022.

Desde luego, la paralización del rodaje por Letitia Wright nos da una pista de que Shuri tendrá un gran papel protagonista en el filme; ¿será la nueva Black Panther tal y como aseguraban algunos rumores tiempo atrás? Este pequeño parón en la producción tampoco debería provocar un gran contratiempo al calendario del UCM, ya que recientemente la película ya se retrasó del 8 de julio de 2022 al 11 de noviembre de 2022.




Star Wars cumple cuarenta y tres años

Sergio Berrocal Jr 

Los fans de Star Wars están de celebración. La primera película de la saga de George Lucas, Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza, cumple 43 años de su estreno. Y por esa razón celebramos en nuestro país su aniversario. Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza llegó a los cines españoles un 7 de noviembre de 1977, aunque se estrenó por primera vez el 25 de mayo de ese mismo año en EE.UU con un presupuesto inicial de 11 millones de dólares. Cabe destacar que la película, antes de conocerla como Star Wars, se estrenó bajo el nombre de La guerra de las galaxias. Esta sería el comienzo de una trilogía que nos cambiaría por siempre y que hasta día de hoy nos acapara.

George Lucas tuvo que inspirarse en numerosas obras culturales para crear la saga perfecta, como en la serie Flash Gordon y de películas de samuráis del director Akira Kurosawa. También los libros han tenido cabida en este proceso: El héroe de las mil caras, de Joseph Campbell y Dune, de Frank Herbert. Así que en 1974, Lucas se puso manos a la obra. ¿El resultado? Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza. Además, se trata de las primeras películas en utilizar efectos especiales y considerada como una de las películas más exitosas e influyentes de todos los tiempos. A lo largo de estos años, la película ha tenido diferentes y grandes reconocimientos en el mundo cultural. En 1989, la película fue seleccionada para ser conservada en la filmoteca National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de EE.UU.

Mucho tiempo ha pasado y diversos cambios hemos visto: la muerte de Carrie Fisher, quien dio vida a la princesa Leia Organa, afectó mucho a todos los fans. Pero siempre nos quedarán los buenos recuerdos y hay que disfrutarlos al máximo igualmente. Ahora, para celebrarlo, solo queda hacerse un maratón de películas de Star Wars. Puedes ver las películas en orden numérico, el preferido de George Lucas. Pero si quieres una manera más divertida de verlas y adentrarte en esta galaxia de aventuras, te recomendamos seguir las películas en función del año de estreno.

La saga del linaje Skywalker que ha marcado la franquicia de «La guerra de las galaxias» desde su estreno en 1977 ahora tiene un capítulo final: Star Wars: The Rise of Skywalker («El ascenso de Skywalker»). La novena entrega, que se estrena oficialmente desde este jueves a lo largo del fin de semana en muchos países alrededor del mundo, da por finalizada la historia que comenzó con Luke Skywalker, después siguió con la precuela sobre su padre, Anakin, y finalmente versó sobre sus descendientes.Pero esta historia no comenzó por el principio, como todas las historias, sino que fue contada a partir del capítulo cuarto con el título: Star Wars: Episode IV-A New Hope «Cuando hicimos la primera película, pensamos que iba a ser una sola. Sin embargo, debido a su éxito, comenzamos a planear las secuelas», dijo George Lucas en una entrevista.De hecho, el famoso título «Episodio IV: una nueva esperanza» solo se puso en el relanzamiento de la película en 1981. La versión de 1977 no tiene ningún número.El asunto comenzó a complicarse cuando, 22 años después, George Lucas entregó una nueva trilogía sobre la transformación de Anakin Skywalker en el villano Darth Vader y que servía de precuela a lo entregado en 1977.

Y todo terminó por enredarse, en términos de orden y secuencia, cuando en 2012 Disney adquirió Lucasfilm y no solo añadió otra trilogía, sino dos películas separadas -una suerte de relatos tangenciales- que están dentro del universo de «La guerra de las galaxias»: las tituladas Rogue One y Solo. En total son 11 películas de «La guerra de las galaxias», si no se cuentan las series de TV y los especiales animados. Y de la lista surgen dos preguntas: ¿en qué orden deben verse? ¿Y cuál es el protagonista real de todo este universo?.

Vamos a tomar las 11 películas que corresponden a la historia de los Skywalker y su descendencia.

No hay una sola forma de verlas. Los fanáticos y críticos recomiendan varias.

George Lucas, el creador de la idea original de la popular y taquillera franquicia, señala que se debe seguir el orden numérico.

«Esa es la manera de hacerlo bien: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis. Así se supone que debe hacerse. Solo porque tomó mucho tiempo filmarlas no significa que no debas verlas en orden »
Si le hacemos caso a Lucas, el orden es así:

– Star Wars: Episode I-The Phantom Menace («Episodio I: la amenaza fantasma», 1999)

– Star Wars: Episode II-Attack of the Clones («Episodio II: el ataque de los clones», 2002)

– Star Wars: Episode III-Revenge of the Sith («Episodio III: la venganza de los sith», 2005)

– Solo: A Star Wars Story («Han Solo: una historia de Star Wars», 2018)

– Rogue One («Rogue One: una historia de Star Wars», 2016)

– Star Wars: Episode IV-A New Hope («Episodio IV: una nueva esperanza», 1977)

– Star Wars: Episode V-The Empire Strikes Back («Episodio V: el imperio contraataca», 1981)

– Star Wars: Episode VI-Return of the Jedi («Episodio VI: el regreso del jedi», 1983)

– Star Wars: Episode VII-The Force Awakens («Episodio VII: el despertar de la fuerza», 2015)

– Star Wars: Episode VIII-The Last Jedi («Episodio VIII: el último jedi», 2017)

– Star Wars: The Rise of Skywalker («Episodio IX: el ascenso de Skywalker», 2019)

Sin embargo, hay muchas trayectorias distintas para ver las 11, especialmente porque los fanáticos creen firmemente que no se puede empezar por el Episodio I… sencillamente porque no es la mejor película. «Hay una lista llamada ‘el orden Rinster’, que dice que hay que verlas en el siguiente orden de episodios: IV, V, I, II, III, VI, VII, VIII, IX, porque conserva las sorpresas del guion, comienza con las dos mejores entregas y termina perfectamente con ‘El regreso del jedi'» «Y otra lista la bautizaron ‘el orden Machete’, que es el mismo del Rinster pero quitándole el ‘Episodio I: la amenaza fantasma'»

El apellido Skywalker resuena dentro de las 11 cintas, especialmente en las seis primeras, donde el ascenso, caída y redención de Anakin Skywalker (Darth Vader) y la batalla contra su hijo se vuelven el centro de la narrativa. Para muchos, el niño convertido en villano es el protagonista de la saga. Su respiración volcánica, su máscara negra y su voz profunda (interpretada por James Earl Jones) son símbolo por antonomasia de «La guerra de las galaxias». De hecho, Darth Vader fue escogido por encima de Luke Skywalker y Rey -los otros protagonistas de la trilogía- como uno de los personajes más importantes de la franquicia por las revistas Rolling Stone y Empire (solo superado por ambos casos por Han Solo). Y varios críticos han señalado que su no presencia (aparece solo su icónico casco quemado) en las últimas tres entregas ha sido una falla de los responsables de las mismas.

«La trilogía de la secuela de ‘La guerra de las galaxias’ concluirá con el ascenso de Skywalker, pero podría ser demasiado tarde para solucionar uno de sus mayores problemas: Darth Vader», escribió Shane O’Neill, de la revista Screen Rant. «Si bien se lo menciona y su casco se estableció claramente como un artefacto importante en ‘El despertar de la fuerza’, hay mucho más en la historia en términos de cómo la ausencia de Vader ha dañado fundamentalmente la franquicia de ‘La guerra de las galaxias'», opinó el crítico. Ahora solo queda ver la última entrega y que «la fuerza te acompañe» para saber qué va a pasar con el universo de «La guerra de las galaxias».




Aquellos Transformers ochenteros

Sergio Berrocal Jr.

Todo comenzó a comienzos de la década de los 80: un nuevo juguete de tipo mecánico estaba volviendo locos a los niños japoneses. La empresa de juguetes Hasbro decidió importar estos nuevos y oriundos robots, a los que bautizaron como Transformers, y consiguieron un éxito entre el público infantil que no se vivía desde el lanzamiento de otros juguetes como la muñeca Barbie o las piezas de construcción de LEGO. Dado el éxito de los juguetes, es lógico pensar que la empresa querría expandir su negocio más allá de las oriundas figurillas. Fue así como surgió la primera película protagonizada por los robots, The Transformers: La película (1986), cuyo concepto fue, curiosamente, creado por el equipo de Marvel.

Lo que pocos esperaban era que la saga basada en los robots de juguete se convirtiese en la franquicia más taquillera de Paramount Pictures, que no dejó de cosechar un éxito tras otro. En parte, gracias al ingenio de Michael Bay, director de las cuatro últimas películas de la saga y quien la convirtió en el símbolo del cine de acción que es hoy en día. Lo que quizá no sepas es que Bay no estaba demasiado dispuesto a meterse en el proyecto de los juguetes robot en un inicio, y fue Steven Spielberg quien le convenció para hacerlo (y quien por cierto, podría ser responsable del despido de Megan Fox a partir de la tercera entrega tras unas declaraciones de la actriz). Podrá ser para algunos una historia sin sentido llena de explosiones al más puro estilo Michael Bay, pero precisamente por ese arduo trabajo, algunas películas de la saga han estado nominadas a premios Oscar a Mejor sonido, edición de sonido y efectos visuales.

La película fue producida por Don Murphy y Tom DeSanto. Ellos desarrollaron el proyecto en 2003, y DeSanto escribió un tratamiento. Steven Spielberg abordó el proyecto el año siguiente, contratando a Roberto Orci y Alex Kurtzman para escribir el guion. Las fuerzas armadas de Estados Unidos y la compañía General Motors (GM) prestaron vehículos y aeronaves durante el rodaje, lo que le ahorró dinero a la producción y agregó realismo a las escenas de batalla.

Hasbro organizó una enorme campaña promocional para la película, haciendo acuerdos con miles de compañías. La campaña publicitaria incluyó una campaña de mercadotecnia viral, estrenos coordinados de cómics precuelas, juguetes y libros, así como acuerdos de emplazamiento publicitario con General Motors, Burger King y con eBay.

Transformers recibió reseñas mixtas a positivas y fue un éxito en taquilla.2​ Es la centésimo sexta películas más exitosa estrenada y la quinta más exitosa de 2007, reuniendo aproximadamente US$709 millones mundialmente. La película ganó cuatro premios de la Visual Effects Society y fue nominada a tres Premios Óscar, para mejor edición de sonido, mejor sonido y mejores efectos visuales. La actuación de Shia LaBeouf fue elogiada por Empire, y la vuelta de Peter Cullen como Optimus Prime de la década de 1980 fue bien recibida por los fans. Una secuela, Transformers: la venganza de los caídos, se estrenó el 24 de junio de 2009. A pesar de la mayoría de críticas negativas, fue un éxito comercial y recaudó más que su predecesora. Una tercera película.

Transformers: el lado oscuro de la luna, se estrenó el 20 de junio de 2011, en 3D y recaudó más de US$1000 millones, a pesar de recibir reseñas mixtas. Una cuarta película, Transformers: la era de la extinción, se estrenó el 27 de junio de 2014, recaudando también más de US$1000 millones, aunque obtuvo reseñas mixtas a negativas. Una quinta película, oficialmente titulada Transformers: el último caballero, se estrenó el día 23 de junio de 2017. Una sexta película, un spin-off oficialmente titulado Bumblebee, se estrenó el 20 de diciembre de 2018.Y en el 24 de junio de 2022 la séptima película y una secuela al spin-off Transformers: el despertar de las bestias