Cuba y el día de los DDHH
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Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr. | La Habana

El día internacional de los Derechos Humanos, un alto en el camino, aunque solo sea para pensar en este planeta incendiado por guerras, hambre y pandemia, también se celebró en Cuba en medio de fuertes presiones externas, denuncias de que está en marcha “un golpe suave orquestado desde Estados Unidos” y llamados al diálogo político a lo interno. Y sobre esta celebración tan controvertida en cualquier parte, se pronunciaron desde gentes “convertidas en personas por la revolución”, en el decir de un cultivador de arroz, orgulloso de que su hija esté a punto de graduarse en una escuela de arte, hasta aquellos intelectuales para quienes “la revolución no está reñida con la libertad de expresión”.

Cada quien tiene su opinión. Para Granma, portavoz del Partido Comunista (único), “los resultados de Cuba, una quimera para otros pueblos del mundo, se han conquistado frente a décadas de bloqueo de EU, un acto de genocidio y una flagrante, masiva y sistemática violación de los derechos humanos de todo nuestro pueblo (…) La obra de la revolución –puntualizó- es la principal garantía para los derechos humanos en Cuba”.  El diario, al igual que los demás medios oficiales, llamó a la unidad en torno al socialismo en la isla. En tanto el blog Segunda Cita, del multi premiado trovador Silvio Rodríguez, mantuvo su atención en los acontecimientos de finales de noviembre, cuando más de 200 jóvenes intelectuales se plantaron en hecho inédito ante el ministerio de Cultura para demandar un diálogo sobre libertades de expresión y creación.

Bajo el título “2 formas de contarlo”, la web del creador de canciones emblemáticas como Ojalá y El necio –reafirmación espontánea esta última de su fe en el rumbo abierto en 1959, cuando en medio otra crisis en Miami se pedían “tres días para matar comunistas” si caía la revolución- reprodujo las visiones de un cronista oficial y de uno de los asistentes al plantón y participante después en el diálogo con el titular de Cultura, Alpidio Alonso.

“Un nuevo cauce para el entendimiento y la participación de los creadores en la solución de problemas que no solo afectan al sector, sino a otras esferas de la vida social, quedó abierto con el diálogo sostenido el sábado (5 de diciembre) entre escritores y artistas, autoridades del ministerio de Cultura y representantes de la UNEAC y de la Asociación Hermanos Saíz”, escribió Pedro de la Hoz, directivo de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Silvio reprodujo acto seguido la visión de Gabriel Guerra Bianchini, fotógrafo y realizador de audiovisuales, y un poema titulado Tiempos de diálogos. Ambos puntos de vista y el poema del reconocido repentista cubano Alexis Díaz Pimienta registraron 115 entradas hasta la noche del miércoles. “Recuerdo preguntar en qué parte de la constitución votada por los cubanos está permitido que se le impidan a artistas y periodistas salir de sus casas, poniendo a fuerzas de la seguridad del estado en sus puertas. Recuerdo insistir en que los medios de prensa nacional tienen el deber de transmitir la noticia en el momento en que ocurren y con transparencia. Que las difamaciones y el desprecio hacia personas que piensan distinto nos separan como cubanos”, opinó Bianchini.

Así van las cosas en mi país en este día de DDHH y finales de un año maldito, cuando las autoridades enfrentan al nuevo coronavirus a la par que buscan reactivar la economía, a fin de sobrepasar un desabastecimiento generalizado de alimentos y medicamentos, el cierre de remesas desde EU por decisión de Washington y una aguda falta de divisas fuertes.