Cuba, diálogos, golpe suave y primaveras
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Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

 

Desde la oficialidad, la afirmación de que está en marcha en Cuba la gestación de un “golpe suave”, como el de aquellas primaveras que parieron las revoluciones de colores en antiguas repúblicas del bloque socialista de Europa oriental o en una parte del mundo árabe. Desde los extremos de la derecha en Miami, el llamado reiterado a una intervención militar con Estados Unidos al frente si corriera sangre en la isla. Desde la extrema izquierda de aquí, el también repetitivo toque a degüello contra todo lo que cuestione el quehacer del gobierno, en aras supuestamente de una unidad que nunca podrá ser verdadera desde los extremos. Y en ese panorama, hinchado desde las redes sociales y los medios nacionales la gente, la inmensa mayoría de los mortales simples de este país inventándola en el aire por la urgencia de sobrevivir en una economía de subsistencia por más de una década de atrasos en “cambiar todo lo que debe ser cambiado” y la certera apreciación de los del Norte de que este es buen momento para pasar la cuenta tras 60 años de intentos. Me gustaría poder precisar cuántas de esas gentes obligadas a sobrevivir de cola en cola, contando los centavos, tienen ánimo, tiempo o ganas de informarse del “golpe suave” en gestación, llegado para aturdir un poco más los sentidos de la Nación; me pregunto cuántos habrán seguidos las emisiones también reiteradas de los noticieros de la TV vinculando al menos visualmente –que suele ser lo que queda- la protesta opositora en el barrio habanero de San Isidro, con el inédito plantón registrado frente al Ministerio de Cultura, donde primó al parecer la heterogeneidad de posiciones porque hubo allí marxistas, anarquistas y hasta declarados partidarios de Donald Trump.

Vuelan las preocupaciones en mi país, en primer lugar porque la economía nacional sigue siendo el peor de los desastres; porque desde el Norte buscan llegar a los extremos antes de que haya cambios en Washington, complicando así cualquier eventual relajación de las tensiones entre los dos países; porque la gente, esa mayoría a la que no le alcanzan ni el tiempo, ni el dinero,  ni el ánimo para seguir a Facebook o la retórica multiplicada de estos días o los reiterados programas especiales de TV, esa mayoría siente que la vida se le escapa entre cola y cola.

DÍALOGO Y GOLPE SUAVE

Y en ese contexto, finalmente el sábado 5 de diciembre, algunos de los más de 200 jóvenes intelectuales y artistas cubanos que protagonizaron un plantón de15 horas ante el ministerio de Cultura (Mincult) en La Habana en busca de dialogar sobre “libertad de expresión y creación”, se reunieron con el ministro del ramo, Alpidio Alonso. El intercambio fue uno de los acuerdos surgidos de la manifestación en el Mincult entre el mediodía del 27 de noviembre y la madrugada del 28, en medio de un ambiente de “golpe suave contra el gobierno financiado por Estados Unidos”, según las autoridades. “En mi opinión, (el de este sábado) fue un encuentro útil y crítico; espero que sea el primero de varios. No estuvieron presentes todos los necesarios; ojalá las futuras sesiones sean más inclusivas, a fin de dibujar un paisaje intelectivo más plural y heterogéneo”, dijo el editor literario Maikel José Rodríguez. El noticiero de la televisión estatal informó en tanto que al intercambio de siete horas con el ministro y otros directivos del sector cultural asistieron 50 personas, aunque solo 10 de ellas participaron en el inédito plantón ante el Mincult. “El debate tocó temas que preocupan mucho a los artistas: la censura, la violencia policial, el papel de la prensa cubana en la cobertura de los acontecimientos y también de los medios extranjeros financiados por oficinas norteamericanas. Además se habló sobre las redes sociales como espacios que falsean los hechos y se convierten en espacios de agresión que no propician el diálogo”, informó el escritor José Ernesto Nováez. El ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso, rechazó el viernes incluir en el dialogó a opositores al gobierno que también participaron en la demostración ante el Mincult por recibir, dijo, “apoyo logístico de Estados Unidos”.

SE NOS COLÓ LA CONTRARREVOLUCIÓN

“Se nos coló la contrarrevolución en el tejido de la cultura (…) Se nos mezcló una cosa con la otra y en una coyuntura realmente perversa. Debemos sentarnos a pensar cuáles serían las consecuencias. Es un momento de peligro para este país, de mucho peligro. Las cosas que nos separan debemos echarlas a un lado. Tiene que haber siempre una respuesta inteligente y humana, y de rechazo al anexionismo”, proclamó el ex ministro de cultura Abel Prieto, también participante en el intercambio. El gobierno asegura que hasta que Donald Trump entregue la presidencia a Joe Biden en enero, Cuba estará en la mira de un “golpe suave”, similar al que desencadenó la llamada “primavera árabe”.