Cuba, el barrio, la doctora y el virus
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Manuel Juan Somoza | Sergio Berrocal Jr.

La Habana

La doctora Belkis Yáñez, con 33 años de graduada y experiencias profesionales en Brasil y Venezuela, acaba de dar una buena noticia en La Habana, epicentro del nuevo coronavirus en Cuba con 776 infectados, varias zonas bajo medidas de cuarentena, y donde sus 1,2 millones de habitantes deben llevar obligatoriamente tapabocas para desplazarse por las calles.  “La semana pasada tenía cuatro hospitalizados del barrio por sospechas ( de mil 947 en la isla) y estaba a punto de cortarme las venas -comenta risueña- , pero todos dieron negativo y hoy otro muchacho salió bien, estoy contenta”. Yáñez no da nombres, es política nacional, e informa que en otra manzana colindante a las que ella cubre en la base del sistema cubano de salud pública, se detectaron dos positivos al virus y su colega de allá debió pasar 14 días en un centro de aislamiento para su protección.

Ella atiende a una población de mil 200 personas residentes en poco más de tres manzanas en el reparto Kohly, zona oeste de la capital cubana, y es auxiliada por siete estudiantes de medicina que cada día van casa por casa para saber si alguien registra problemas respiratorios. “El propósito es anticiparnos al virus”, dice, cuando en la isla se realizan más de cuatro millones de visitas diarias de este tipo, lo que ha permitido “actuar a tiempo con personas que ni saben que cargan el virus”, en opinión del profesor    Francisco Durán. Septuagenario e hipertenso, por lo que está en el segmento poblacional de alto riesgo, Durán encabeza la dirección de epidemiología del ministerio de Salud y es además quien informa a la prensa del curso de los acontecimientos. “Hoy -comentó -, se registraron 38 enfermos nuevos y de ellos 36 son de La Habana, y también el único fallecido de este día”.

Yáñez, en tanto, se especializó en Medicina General en 1991, siempre se le ve serena y de buen humor aunque acaba de perder a su padre por una enfermedad crónica, y cuando compara el trabajo que lleva a cabo en su país con el realizado internacionalmente, se le escapa un sentimiento. “No puedo ni imaginar cómo estarán mis pacientes en Brasil; allá era también médico comunitario y en tiempos normales atendí a pacientes con enfermedades de todo tipo sin tratar por falta de médicos y muchas eran mortales; de verdad, no sé qué estará pasando en ese país”, afirma. Tras ganar la presidencia, Jair Bolsonaro decidió la salida de todos los médicos cubanos que trabajaban en Brasil por acuerdo con el gobierno anterior. Por coronavirus, el país suramericano reporta 96 mil 559 infectados y seis mil 750 muertos.

 Una brecha

 

Por una brecha en el sistema de seguridad sanitaria que todavía se investiga, el sábado 2 de mayo los contagios se dispararon en La Habana a partir de un centro de atención a personas sin hogar, donde fueron infectados 84 de ellos y ya se contabiliza un fallecido de 58 años con antecedentes de alcoholismo y enfermedad pulmonar. Aun así, la letalidad en Cuba es de 4,1% y por ese concepto el país se encuentra en el lugar 13 de América, donde la mortalidad promedio es de 5,8% y 14 países sobrepasan ese porcentaje, entre ellos Brasil, con 6.91%. El domingo 3 de mayo el país tenía 753 enfermos, se le había dado el alta clínica a 827 personas, y desde que irrumpió el virus 54 días antes totalizaba mil 649 infectados y 67 fallecidos.