Raúl Castro aspira a que Díaz-Canel lo reemplace como jefe del Partido Comunista
image_pdfimage_print

 

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr

La Habana

“Se ha planificado así (…), la idea es que cuando yo falte (Díaz-Canel) pueda asumir como primer secretario del partido”, dijo Castro hoy en un discurso de hora y 10 minutos, el más extenso pronunciado desde que asumió el mando de Cuba en 2006.El presidente saliente clausuraba así dos días de sesiones de la Asamblea Nacional, en la que Díaz-Canel fue electo presidente para un primer mandato de cinco años, y aprovechaba la ocasión para delinear delineó la trayectoria de la isla, saliéndose constantemente del discurso que llevó escrito.

Comentó que este ingeniero electrónico de casi 58 años fue “el único sobreviviente” de los jóvenes que se preparaban desde la época de su hermano Fidel para asumir el liderazgo de la nación, e informó que aspira a que en 2021 él asuma también la jefatura del Partido Comunista (único).

Sin mencionar a los defenestrados políticamente, dijo, “no les critico sus deficiencias, nosotros somos los que tenemos que criticarnos por no haberlos preparado mejor”, en lo que pareció una alusión a los ex cancilleres Roberto Robaina y Felipe Pérez Roque, así como al vicepresidente Carlos Lage, quienes despuntaron como líderes durante el mandato de Fidel Castro,

Informó que el propósito es volver a centralizar las direcciones del partido, el gobierno, el Estado y las fuerzas armadas dentro de tres años –desde hoy están repartidas institucionalmente entre él y el nuevo mandatario-  y dejó entrever que la complejidad de ese proceso es una de las causas del retraso en las proyectadas reformas a la Constitución de la República.

Asimismo reconoció que esperaba haber llegado a este momento con mayores resultados económicos -por las reformas que emprendió hace una década-, afirmó que aun así el país está “en mejores condiciones” que cuando la crisis de los años 90 del siglo pasado, pero advirtió que “hay que prepararse para la peor variante”.

Díaz-Canel por su parte proclamó varias veces la continuidad de la revolución”, prometió una “vinculación sistemática con el pueblo” durante su gobierno y afirmó que mantendrá invariable la política exterior de la isla “sin concesión alguna” a Estados Unidos, al igual que proclamó después Raúl Castro.

Las cartas, por tanto, están echadas hasta el 2021, sin antes los imponderables de la vida no imponen sus sorpresas,

 El continuador

Con más de 30 años a su haber en los vericuetos políticos de Cuba desde el liderazgo juvenil, Miguel Díaz-Canel, 58 años, simboliza para muchos cubanos la continuidad del fidelismo y al mismo tiempo el rejuvenecimiento de su gobierno. Para otros, es una especie de “comodín”.

Inició su vida política en la Unión de Jóvenes Comunistas, llegando a ser el segundo al mando de esa organización, cuando era liderada por Roberto Robaina, uno de los delfines de entonces, liquidado políticamente en 1999.

Alto, de pelo canoso y de vestir moderno, este ingeniero electrónico ganó seguidores durante su mandato como jefe del Partido Comunista de su natal provincia central de Villa Clara (1996- 2003), volviéndose “un dirigente muy popular”, según quienes lo conocieron entonces, y acumulando también muchos contrarios, incluso en el ala más ortodoxa del mismo partido.

“Siempre estaba pegado a la gente; no vestía ni hablaba como los dirigentes tradicionales; hacía fila en el cine, en las cafeterías y se desplazaba en bicicleta, cuando aquí los apagones (por la crisis de los años 90) llegaron a ser de hasta de 16 horas diarias”, comentaron a NOM algunos de quienes lo conocieron en esa época.

Fidel Castro lo designó después jefe del partido la oriental provincia de Holguín (2003-2009), donde no cosechó la misma popularidad que en su región de origen. Ingresó en el poderoso Buró Político en 2003; fue ministro de Educación Superior en 2009; y en 2013, Raúl Castro lo llevó a ser su segundo al mando en el gobierno.

Desde entonces su proyección pública fue gris, “para no levantar resquemores”, dicen analistas. En tanto, el profesor Harold Cárdenas, iniciador de una web crítica del acontecer nacional, atribuye a su apoyo personal que el portal Joven Cuba exista, pese al rechazo de los llamados guardias rojos de la revolución.