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Y morir de placer

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Tiempos, ay que tiempos, mi amor, en que Francia era el centro del mundo del placer, donde se inventaba cada día una fiesta, cuatrocientos bailes apretados en apartamentos que olían un poquito a

Angustia

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. El corazón parece que se me va a partir a ratos. Consulto y una señora en bata blanca y rojo en los labios trata de tranquilizarme: No es nada… No es nada… Cuando

Olor de mujer

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. El ciego ha aparecido de pronto a pocos metros de donde ando por el amplio paseo marítimo de mi isla africana, allá donde se pierde Europa para meterse en África a través del

Dos niñas, un destino

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. La joven estudiante que acababa ese año sus estudios de periodismo, como si pudiese estudiar algo tan misteriosamente absurdo, se ruborizó al pedirle al viejo profesor que le hablase de sus relaciones con

La vida en alpargatas

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. He llegado a un viraje de mi puñetera vida, y sobre todo en mi cursus mental, en que he comprendido que hay que renunciar al héroe que hemos venerado toda la vida para

Todos Céline

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. “El alma es la vanidad y el placer del cuerpo mientras todo va bien pero es también las ganas de salirse del cuerpo cuando está enfermo o que las cosas van mal”. Así

La niña de Victor Hugo

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Me ha entregado un paquete feo y absurdo, nada que ver con los que mandan las grandes marcas del glamour, y entonces me he fijado en ella. Había subido en el ascensor siete

Una copa de vino

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. “Una buena copa de vino lo arregla todo”, dice con la ampulosidad de los imbéciles un personaje de un telefilme austriaco. Me dan ganas de estrellar algo en la pantalla o de pedir

Leer para amar

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. El cine y los libros me están salvando la vida desde que las monjas de un colegio elegante del Marruecos colonial de antaño me enseñaron a descifrar letras. Desde entonces, cualquiera película, cualquier