Categoría: SoySergioBerrocal

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Se llamaba Any

Se llamaba Any

Sergio Berrocal Sobrevivías las veintitantas horas diarias con el alma encogida, acurrucada, entre la laringe y la glotis, sin poder tragártela y acabar de una vez con la angustia del veterano, porque cuando se está en el limbo del recién

Locura

Locura

Sergio Berrocal Nunca he estado realmente loco, pero he vivido nueve meses, el tiempo de nacimiento de un niño, envuelto en la locura más angustiosa. Fue hace unos años. Lo conté para los médicos, que no sabían de qué les

Un trago

Un trago

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. El chorreón de Johnny Walker cae como un tiro de frescor futuro en el centro del vaso, acompañado por una cascada de agua con gas refrescante y entonces empieza la lucha entre los

Isabel pario

Isabel pario

Sergio Berrocal Jr. Era una de esas tardes solitarias a las afueras del distrito parisino cuando con apenas diez y seis años volvía de presentarme en aquello que hoy llaman bachillerato. Aquella tarde oscura y lluviosa sonó el teléfono de

Un rey en el desierto

Un rey en el desierto

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr Hola, Majestad, Bueno, Don Juan Carlos, porque aquí en España no tienen bastante con el bicho chino y ahora se meten a saber qué título hay que darle a usted.Yo, que quiere que

Cuba, el paraíso perdido

Cuba, el paraíso perdido

(TIEMPOS PASADOS, ¿MEJORES?)   Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. El día siguiente amaneció tan caluroso como todos los que se sucedían en aquel bendito invierno. Desde la cama, Luis oyó las sirenas. Maria cortó el zumbido metiéndose la

Amor en el aire

Amor en el aire

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Embarcó en el avión echando pestes. Eran las diez y doce de la mañana y todo había ido peor desde anoche. Su libro, un libro corto, como todo los suyos, no avanzaba porque,

Las bellas de Proust

Las bellas de Proust

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Siglo maravilloso debió ser el de los años del diecinueve y sobre todo los que vivió contó e incluso probablemente exageró Marcel Proust, escritor sin editorial a sus comienzos, marica para algunos y

La rodilla de Ella

La rodilla de Ella

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Llegamos justo cuando el Hotel Ritz de París encendía sus luces. Iba acompañando a mi amigo Miguel Berrocal, escultor de un talento exquisito, al que se le homenajeaba aquella noche. Un camarero hecho

Cosas

Cosas

  Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. El 17 de diciembre de 1985 conocí a uno de los hombres que mas admirabamos en aquel momento en Europa, Fidel Castro. Pero yo no había aterrizado en la capital cubana porque