Spiderman Secret Wars
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Sergio Berrocal Jr. | Newsonmagazzine | El Suplemento

En la distópica fecha de 1984 Marvel Comics publicaba el número uno del que vendría a ser el primer gran crossover de la editorial, Secret Wars, un experimento organizado por el entonces redactor jefe Jim Shooter en colaboración con la empresa Mattel para vender muñecos y otro tipo de merchandising de sus personajes más conocidos. El mismo Jim Shooter se encargaría de aportar los guiones a aquella historia que marcaría un antes y un después en la trayectoria de la editorial mientras Mike Zeck y Bob Layton se echaban a la espalda el apartado gráfico de un relato cuya premisa era el sueño húmedo de la mayoría de fans marvelitas de la época: una gran epopeya cósmica que reunía a todos los grandes héroes y villanos de los cómics del Universo Marvel. El resultado sería una serie limitada de doce números que se convertiría en todo un fenómeno entre los aficionados pese a su dudosa calidad, señalando el devenir que seguirían las historias de las cabeceras más populares del momento como los X-men, Los Cuatro Fantásticos o Spider-man. De esta manera nuestro arácnido favorito volvería a la Tierra con un nuevo traje negro, Hulka pasaría a formar parte de Los Cuatro Fantásticos en detrimento de Ben Grimm y Hulk iniciaría una nueva e inevitable transición hacía su estado más salvaje. Las Secret Wars fueron todo un éxito a nivel de ventas, un último momento de apogeo que en parte anticipaba el futuro decadente que serían los inicios de los años noventa, y aún hoy es un recuerdo nostálgico para muchos aficionados ya veteranos, entre ellos Paul Tobin, uno de los actuales guionistas de Marvel Comics, una auténtica promesa de futuro que ha comenzado a despuntar dentro de la línea Marvel Adventures: Spider-Man destinada a los lectores más jóvenes del trepamuros y que en nuestro país Panini Cómics está publicando en su reciente sello editorial Marvel Impact bajo el título de Espectacular Spider-man. El estadounidense Paul Tobin se ha encargado también de Spider-man: Secret Wars, una obra commemorativa del 25 aniversario de la famosa historia original, que en cuatro únicos números vuelve a revisitar los momentos más recordados de esta, aunque con la particularidad de que todos los capítulos están narrados desde el punto de vista de Spider-man.

De esta manera, Spider-man: Secret Wars se centra en algunos de los acontecimientos vividos por el Spider-man durante la famosa saga profundizando en las impresiones y el punto de vista de este, aportando unas buenas dosis de humor que hacen más digerible al guión original de Jim Shooter el cual era bastante irregular y arbitrario, en él podemos observar como las actitudes y personalidades de los personajes Marvel de toda la vida carecen en muchas ocasiones de su particular idiosincrasia, de los valores que los convertían en héroes a nuestros ojos, haciéndolos caer de su pedestal y siendo traicionados en su espíritu, mostrándose egoístas, rencorosos e incluso miserables. Todo ello en favor de los intereses de un relato que, a todas luces, parecía improvisado y atropellado en su mayor parte, pero que funcionaba como un perfecto escaparate de cara a vender las figuras articuladas de sus personajes. Paul Tobin, siguiendo la línea que ha venido desarrollando en la cabecera Marvel Adventures, propone en Spider-man: Secret Wars una serie de relatos independientes, con una continuidad limitada que incluso podrán llegar a disfrutar los lectores que nunca se hayan acercado a la obra de Jim Shooter y el siempre algo infravalorado Mike Zeck que sólo unos años después, en 1987, nos sorprendería con su trabajo junto a J.M. DeMatteis en La Última Cacería de Kraven. No obstante, uno de los aciertos de este Spider-man: Secret Wars es no apostar por una narración lineal tradicional, pues a fin de cuentas va destinado a un público que supuestamente conoce su referente y los acontecimientos en él relatados, intentando pillarnos desprevenidos con su composición temporal y centrando los compases del relato en caminos que habían quedado inexplorados, siempre desde la perspectiva de Spider-man, en las Secret Wars originales. No estamos ante un remake de esta aventura clásica ni ante una nueva interpretación o versión de su historia, sino ante un complemento del producto original que juega dentro de su continuidad y de los patrones que esta había marcado, adaptándose a una narrativa y una estética más moderna en la que Paul Tobin consigue hacer más creíbles algunas acciones de nuestro amistoso vecino Spider-man que leídas en la obra original resultan forzadas e incomprensibles.

En el apartado gráfico encontramos a Patrick Scherberger, un joven artista que también ha trabajado en la cabecera Marvel Adventures: Spider-Man, aunque no ha coincidido en ella con Paul Tobin , que presenta un estilo dinámico y visualmente llamativo, con un Spider-man claramente influenciado por el original de Steve Dikto. Su personal y marcado trazo, pulido aquí por el trabajo de Terry Pallot en las tintas y el de Brad Anderson en el color de la serie, definen un dibujo de extremos, desproporcionado y caricaturesco que puede recordar a un autor como Humberto Ramos y que, por lo tanto, no deja indiferente, habrá que seguir de cerca en los próximos años su evolución. Por lo demás, estas Spider-man: Secret Wars no es el mejor trabajo de Paul Tobin hasta la fecha, siendo muy recomendables sus historias en Espectacular Spider-man en las que verdaderamente pone toda la carne en el asador consiguiendo enhebrar una serie de relatos autorizado para todos los públicos pero con una personalidad propia. Spider-man: Secret Wars funciona a modo de curiosidad, de complemento nostálgico que puede hacernos pasar un buen rato pero que no permite muchas relecturas ni supone una obra excesivamente destacable dentro del actual panorama Marvel aunque si puede servir como una primera toma de contacto con un autor destinado a dar que hablar muy pronto. Spider-man: Secret Wars ha sido además la publicación que ha supuesto la piedra de toque de la nueva y ya mencionada línea editorial de Panini Cómics, Marvel Impact, que a parte de Espectacular Spider-man y la presente miniserie también ha acogido la recomendable serie de Thor: El Poderoso Vengador de Roger Langridge y Chris Samnne. Una nueva línea con un carácter más alegre y jovial que puede depararnos más de una sorpresa en el futuro.