Opinión
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César González | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

 

 

Antonio, acabo de terminar de leer, o más bien releer tu última publicación. Quizás sea porque me conozco la historia, o porque te conozco, creo bastante bien. El Nazareno que va por esos mundos de Dios intentando olvidar sus penas, rasgándose sus vestiduras de puro odio hacia sí mismo. Las dos mejores partes de tu relato, para mi son, tu justificación al inicio y tu final. ¿Qué te tienes que perdonar? , el no haberle prohibido irse con su chaval a la playa?,  el haber vivido tu vida profesional dejando de lado tu vida personal?,  Regrets, como dice los americanos. Todo el mundo los tiene por una cosa u otra cuando miras hacia el pasado. Tu pasado, ese que tu denuncias y que recuerdas diciendo, y si?, y si?. Se que es fácil hablar y decir lo que te estoy escribiendo, pero estimo y creo firmemente que ya está bien de tus rasgaduras, «ELLA» , ya no lo soporta, estoy seguro que te diría Papá, fue el pasado, fue el destino, no puedes cambiar nada, no me olvides, pero vive por favor. Ese odio que te tienes, transformarlo en amor hacia los tuyos, los que están contigo, eso es lo que yo quiero. Ya se que no me olvidaras, pero mejor recuerda solamente los buenos momentos, esos insignificantes que tenemos tendencia a olvidar con nuestra suficiencia . Eso es lo que pienso que «ELLA » , te diría. Lo que yo te diga no tiene más importancia que la que tú le quieras dar.