Cuba y la estrepitosa derrota del Presidente Naranja

Manuel Juan Somoza | La Habana

Como victoria propia recibieron los cubanos la estrepitosa derrota del Presidente Naranja, como identifica a Donald Trump una bullanguera conga armada en esta isla caribeña bajo el título “¡Con Cuba no te metas !”. Desde la tarde del miércoles, cuando una turba de racistas sin frenos asaltó el Capitolio en Washington, los cubanos dejaron a un lado sus preocupaciones por el alza en el costo de la vida y el incremento de los contagios por covid con los que arrancó el año, para seguir paso a paso por televisoras nacionales y extranjeras, como ocurrió en el resto del planeta, el insólito espectáculo que tenía lugar en uno de los símbolos de la democracia estadounidense. Lo que ocurría allá se regó como pólvora aquí, quizá porque Cuba y los cubanos, cualquiera que sea su edad o credo político, han sentido en carne propia el ahogo financiero promovido por Trump durante cuatro largos años y su derrota, certificada finalmente por un Congreso herido, les anuncia mejores tiempos.

“…Pero no augura, sino certifica, el que observa cómo en los Estados Unidos, en vez de apretarse las causas de unión, se aflojan; en vez de resolverse los problemas de la humanidad, se reproducen…», escribió el Héroe Nacional, José Martí, y reprodujo en su cuenta en Twitter el presidente Miguel Díaz-Canel en una primera y cuidadosa reacción oficial ante tales hechos, acompañada por una foto del enardecido asalto al Capitolio ante una reacción tan delicada como sospechosa de los sistemas de seguridad desplegados en el lugar. “Cada uno de estos terroristas debe ser arrestado, arrestado y juzgado. Sin excepciones. Sin piedad. Si estas acciones no tienen consecuencias, viviremos con este terrorismo durante años, décadas. Arresto a todos los policías que cooperaron. Arresto a Trump. Esta noche. (Por qué no tenemos un mecanismo que permita a los cuerpos policiales entrar en la Casa Blanca lanzar a un presidente criminal al suelo, esposarlo, leerle sus derechos, y arrastrar su culo lamentable fuera de allí? )”, escribió en Facebook el controvertido  Michael Moore, en tanto, Barack Obama dejó a un lado la tradicional circunspección de los mandatarios ya fuera del Salón Oval  para expresar en un comunicado de prensa: “La historia recordará correctamente la violencia de hoy en el Capitolio, incitada por un presidente en funciones que ha continuado mintiendo infundadamente sobre el resultado de una elección legal, como un momento de gran deshonra y vergüenza para nuestra nación”.

El balance que se hace aquí, tras cuatro años de mandato pudiera sintetizarse así: NO PUDO tumbar a Nicolás Maduro en Venezuela ni revertir el socialismo en Cuba, pese a destinar miles de dólares en esos empeños; FRACASÓ en la aspiración de ser reelegido presidente de la Unión, volvió a FRACASAR en todos los intentos de anular los resultados de los comicios; y cerró su mandato siniestro CON CUATRO MUERTOS A SU CUENTA tras instar al asalto del Capitolio en Washington, mientras los fallecidos por covid sobrepasaban los 361 mil, muchos más que los soldados estadounidenses caídos en la Segunda Guerra Mundial.

“He is a loser”, me comentó un entrañable amigo, conocedor de las entrañas estadounidenses por haber vivido allá – fue de los pocos que pronosticó con exactitud de votos electorales la derrota del Naranja-. Y claro que son unas cuantas las veces que ha perdido, pero aun así tiene el respaldo de casi la mitad de los votantes estadunidenses y habrá que ver hasta dónde se extenderá el cáncer que él personifica en ese país que insiste en venderse a los demás como la mejor democracia del planeta.