Obsolescencia Programada
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César González | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

 


En esta mañana triste y nubosa del año del Covid, que siembra grandes inquietudes e incertidumbres en una parte de la población del mundo, dando paso a todas la quimeras, complotismos, y demás ismos, que el género humano se complace en sacar, a las primeras de cambio, tengo un amigo que ha publicado un artículo en el excelente diario digital newsonemagazzine, diario de difusión mundial, que toca aspectos y comentarios sociales y cinéfilos.Bueno a lo que iba, este excelente amigo alguno me queda, por lo menos eso creo, publica una crónica titulada “Los viejos de oro”, en la cual hace la apología de la vejez, y al mismo tiempo la crítica de lo que hoy se nombra como Eugenismo Me voy a permitir, no añadir más a lo expuesto por él, cosa que me parece difícil, el alumno raramente sobrepasa al maestro, si no completar lo escrito con algunas reflexiones propias. No quiero abundar en el sentido de que cosas pasadas siempre fueron mejores, ni tampoco contar las batallitas del abuelo, pero no queda más remedio reconocer que la juventud, y digo juventud entre los 20 y los 50, cree que los “viejos”, están para sopitas y buen vino solamente.Grave error de su parte. Si los “viejos” parasen de hacer de benévolos ¿cuantas asociaciones perdurarían?, si los “viejos” parasen de ocuparse de sus nietos, ¿cuantos padres podrían seguir trabajando?, si los ”viejos» parasen de alojar a sus hijos cuando están en el paro ¿quien subvendría a las necesidades más elementales cuando los sueldos no entran en casa?. No me queda más que reconocer, la prensa lo difundió ampliamente, que muchos hijos abandonaros a sus padres completamente durante el primer confinamiento, lo que tuvo como consecuencia una aumento a través de abogados para desheredarlos. ¿Esa juventud pensaba justo en la herencia? Terminaría diciendo como el androide de Blade Runner, excelente película de Ridley Scott, con base en la novela de Philip K. Dick, que es una referencia. En la escena final, donde el androide casi muerto por tener su obsolescencia programada, un poco como los” viejos” actuales, le dice al actor principal más o menos: los humanos no sabéis lo que os perdéis, yo he vistos tantos planetas, tantas galaxias, tratado con todo género de ser humanos y no humanos, visto guerras y países en paz, contemplado tantos ocasos y tantos soles, y todo eso, se perderá conmigo…

Juventudes de hoy en día, NO HAGAIS LO MISMO.