Cuba ante la mayor reforma monetaria vivida en 60 años

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

 

 

 

 

 

Y parece que llegará lo que tenía que llegar desde hace demasiado tiempo, la mayor reforma monetaria que haya experimentado Cuba en los últimos 60 años, única manera de enrumbar la economía hacia cuotas de eficiencia y sacarla del hueco en que se encuentra. Habrá un costo social y político, aunque el gobierno afirme que elevará salarios y pensiones, pero es imposible sostener un segundo más la estructura actual. Los economistas apuntarán sin dudas sus consideraciones, pero de momento “el ordenamiento (como se denomina oficialmente la reforma) implica la unificación de los tipos de cambios y de las dos monedas con circulación legal hoy, así como la eliminación de subvenciones y gratuidades innecesarias. y el incremento de precios y salarios”, afirmó Marino Murillo, miembro del buró político del gobernante Partido Comunista, en una de sus dos intervenciones ante la televisión nacional el 13 y 14 de octubre.

“Tenemos hoy un entorno monetario en el que es muy difícil que la economía funcione, digamos de manera natural, tanto por el ambiente monetario como por las deformaciones estructurales. Eso lleva a que tengamos que hacer una conducción de la economía muy administrativa”, afirmó Murillo, responsabilizado con los cambios económicos en curso desde hace más de una década para lograr “un socialismo sustentable”, teniendo entre sus brújulas a China y a Vietnam, en cuanto a similitudes y diferencias. Con el ordenamiento el gobierno busca desatar las fuerzas productivas de la economía en los sectores público, privado y cooperativo (esos dos últimos fortalecidos con los cambios económicos en curso) y potenciar la producción nacional por sobre las importaciones, así como acelerar la captación de inversión extranjera. Murillo ejemplificó que hasta ahora a los empresarios cubanos les era más rentable importar leche en polvo que comprarla a los productores nacionales, y advirtió que entre los objetivos propuestos está cambiar esa realidad a favor de la producción local.

ALGUNO CAMBIOS

EL gobierno no precisó cuándo comenzarán estos cambios. “Se informará en el momento oportuno, el primer día de uno de los meses próximos, y las personas tendrán tiempo suficiente para cambiar sus pesos convertibles a la taza actual de 1 por 24 pesos nacionales”, afirmó Murillo. Los pesos nacionales serán los únicos de circulación legal y el gobierno anunció un incremento de hasta cinco veces el valor actual del salario mínimo y las pensiones. Dijo además que el incremento de precios “será un poco más bajo” que el de los salarios. Hasta ahora el peso nacional se cambiaba oficialmente a 24 por cada peso convertible o cada dólar estadounidense. El mercado informal amaneció hoy con la siguiente taza de cambio: 40 pesos nacionales por cada usd. El gobierno tampoco adelantó cuál será la futura taza oficial de cambio en relación con el dólar u otras monedas convertibles, pero sí afirmó que habrá “una necesaria devaluación del peso nacional”.

Las subvenciones estatales, aclararon las autoridades, se mantendrán en algunos productos vitales para el consumo nacional, pero serán eliminadas en empresas estatales como las especializadas en servicios gastronómicos. A otras empresas públicas con producciones de alta demanda el estado “las mantendrá subvencionadas durante un año”, a la espera de que eleven su productividad y a fin de evitar despidos masivos. Se mantendrán igualmente los sistemas de salud y educación gratuitas y de asistencia social. Cuba atraviesa el 2020 bajo constantes sanciones económicas de Estados Unidos, la ineficiencia crónica de su economía y el gasto ocasionado por el nuevo coronavirus. El desabastecimiento de alimentos y medicamentos se ha agudizado y el país no dispone de dinero fresco para sus importaciones esenciales.