Un Millon de Pesetas
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Mª Victoria Rodg.

Antes de comenzar, quisiera dar las gracias a mi madre, mi Teresa del alma, que hoy, después de 80 años de silencio, se atrevió a contarme esta historia.¿ Por qué a mi? ¿ Por qué hoy?, tal vez, en su intuición, comprendió que era el día y momento adecuado, en el que yo estaba tremendamente receptiva, para transmitirlo a los demás. No había nacido, mi Teresa, no, no había nacido.  Siendo una chiquilla de la posguerra, y, ya refugiada en Málaga, empezó a oir la historia de Pedro “ El del Molino”…. Ella lo veía los veranos, y, sinceramente, no tenía nada de particular. Contaban en el pueblo, en Alhaurín el Grande ( especialmente castigado por los milicianos), que desde antes del 18 de julio del 36, ya ponían en las puertas esteras con pan recién hecho, alimentos de primera necesidad y artículos de higiene de los de la época. Bastante, esto fue bastante hasta que los Nacionales apretaron, y apretaron tanto que con comida y sus fondos no tenían para subsistir en el monte. Los pudientes de todos los pueblos de la zona, ya habían huido a la capital o se habían escondido en las fincas lejanas.

Eso hicieron los padres de Pedro: se fueron al molino de pan de sus abuelos; los más antigüos dicen que 17 días estuvieron escondidos ahí. Diecisiete eternos días con un chiquillo de teta. Diecisiete días que terminaron con una única patada:

  • Dame el niño ya
  • Pero si os dejamos pan todos los días en la estera, y bien fresco. Es un niño de teta,¿ qué haréis con él?
  • De momento me lo llevo- dijo el miliciano – Tenéis tres días, para dejar un millón de pesetas en le entrada de Sierra Gorda.
  • No tenemos un millón, tu lo sabes, Antoñico; os ayudamos lo que podemos, pero no tenemos dinero y mi niño no…..¡ El no tiene nada que ver con esto!
  • Eso crees tu…..

Antoñico le dio un empujón y cogió al pequeño. En 30 segundos ya no había nadie allí

¡ UN MILLON DE PESETAS! ¡ DE DONDE IBAN A SACAR ELLOS UN MILLON!. El molino no daba ni una décima parte……¡ UN  MILLON!…..¡ EL HERRAOR!¡ DIEGO EL HERRAOR!¡ Sabia de animales y humanos, más que nadie!¡ Lo poco que cobraba lo guardaba en cajitas! ( lo sabía todo Alhaurín). ¡ TAL VEZ EL SUPIERA LO QUE ERA UN MILLON DE PESETAS!

  • Diego, por la Virgen de Gracia, mi hijo vale un millón.
  • ¡Mujer son las tres de la mañana!¿Al niño qué le paso?
  • Al niño se lo llevó la milicia, y dicen que vale un millón ¡ DE PESETAS!¡Diego!¿ qué hago yo?
  • ¿ A qué hora en Sierra Gorda?
  • A las 7 me dijo la voz; aunque era Antoñico, tu sabes, el de las mulas.
  • No te preocupes chiquilla, tendrán su millón.

Diego saco la cajita, las bolsas y hasta lo que tenía debajo del colchón; sacudió los perros, los gatos y los mulos que tenía hospitalizados , se hubieran tragado alguna moneda ¡ Válgame Dios!……y por fin llegó…¿ el qué?……EL MILLON…… Lo pusieron en una bolsita, y a la falda de Sierra Gorda, los depositó. En menos de dos horas el niño estaba en su casa, Pedro ¡ El del Millón!   ……………………………..

¿ Qué aprendí yo? : Comprendí que la democracia es la auténtica forma de vida, y, entre todos los demócratas, mi familia fue de lo mejor….me enseñaron la igualdad, la caridad, la empatía,  ser tu por tus méritos,  saber cuando te toca tener voz.  Mi padre cerro el círculo de ese bebé secuestrado por milicianos y que murió de un cáncer de pulmón, 60 años después, pagándole unas radiografías que necesitó. Yo no tengo el millón, ni siquiera el dinero de la radiografía, pero tengo el orgullo de descender de una estirpe que da lo que tiene y lo que no. Pertenezco a una familia que con guerra o sin ella, con Seguridad Social o no, da lo que tiene al otro; soy biznieta del “ que entregó el millón”. Dios te bendiga bisabuelo, por el dinero del momento y porque ver a mis perros dormidos en el sofá es una bendición ( de casta le viene al galgo)0 Gracias por tu herencia, gracias por las cajitas de monedas….si tu supieras lo que ha dado de sí aquel millón