Cuba proyecta la etapa post covid-19
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Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

Con la epidemia a la baja, los hospitales sin saturación y los cubanos hasta el último pelo de restricciones por el nuevo coronavirus, el gobierno acaba de adoptar “una estrategia de apertura a la normalidad en dos etapas”, que incluye reabrir las playas este verano para disfrute de los nacionales (de siete a 12 de la mañana con control policial)  y después acogerá al turismo internacional, pero solo en los cayos al norte y sur del país. Estas son algunas de las decisiones adoptadas por el Consejo de Ministros el miércoles 10 de junio, que buscan reactivar “el turismo, cuestiones laborales y tributarias, el comercio exterior e interior, el transporte público, la educación, el deporte y la cultura”. No obstante, la apertura gradual estará condicionada “por las condiciones sanitarias que se registren en la isla con vista a evitar, y es posible, que esta enfermedad se nos convierta en endémica”, advirtió el presidente Miguel Díaz-Canel. El turismo será abierto en una primera etapa solo para los cubanos mediante pagos por tarjetas bancarias en dólares u otras monedas fuertes, y no en pesos cubanos convertibles, como ha sido hasta ahora, según medios no oficiales. Una fuente en el recién inaugurado hotel de cinco estrellas Paseo del Prado de La Habana comentó que “a nosotros nos informaron que nos preparáramos para la reapertura a partir de octubre próximo”. Otras fuentes indicaron que el país se abriría el tráfico aéreo internacional después del 1 de agosto próximo. En este contexto, el primer Ministro Manuel Marrero dijo que por la importancia del turismo para la economía (aporta casi la mitad de las divisas que gasta el país en importar alimentos y combustible), “en la primera fase se abrirá solo con el turismo local. En una segunda se iniciará el internacional, de forma gradual y en función de la demanda, únicamente en la cayería norte y sur del archipiélago cubano. En esas instalaciones se limitará la ocupación y también la capacidad en los servicios gastronómicos y recreativos. La renta de autos y excursiones, en un primer momento, estará limitada al interior de los cayos”. Sin dar fecha, informó también que a los viajeros “se le harán pruebas de PCR en los aeropuertos y en los hoteles se establecerá una vigilancia clínico- epidemiológica por un equipo de especialistas”.

“Entre mil y dos mil millones de dólares se le pueden escapar este año a Cuba, solo si el turismo experimenta una contracción en línea con el 60 u 80 por ciento de caía que prevé a escala global la Organización Mundial de Turismo (OMS). Mejor que los números, habla la calma casi dantesca de los aeropuertos. La economía quedó sin locomotora. Mal que bien, de los hoteles y playas colgaban muchas otras industrias, actividades y empleos del país. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) prevé una baja del producto interno bruto (PIB) de Cuba de -3,7 por ciento en 2020. Otra referencia, de la británica Economist Intelligence Unit (EIU), anticipa -4,7 por ciento. La pandemia sorprendió a la economía cubana con síntomas de desaceleración desde el 2019. A las debilidades financieras propias se unía el bloqueo económico de EEUU; su agravamiento con Donald Trump no lo niega ningún economista”, comentó el analista cubano Ariel Terrero.

El gobierno cdijo en tanto que con las medidas adoptadas se busca reactivar la economía nacional. A causa del coronavirus, Cuba lleva unos 90 días con sus fronteras cerradas, salvo excepciones humanitarias. No funciona el servicio de transportación de pasajeros; solo están laborando sectores estratégicos para mantener la vitalidad del país; y están suspendidas todas las actividades educacionales, culturales y deportivas. El jueves 11 de junio el país acumulaba 84 fallecidos, para una letalidad de 3,79% (en América es de 5,43%). Se mantienen hospitalizados 240 pacientes contagiados, de ellos 239 reportan una evolución estable y se registra una persona en estado grave. La Habana sigue siendo el epicentro de la epidemia y será el último territorio que iniciará la etapa post covid-19. De las 14 provincias cubanas 12 llevan más de 15 días sin reportar casos.