Cuba, las redes sociales y una respuesta certera

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

Cuba llegó tarde a la fiesta digital. Hubo rechazo por razones de seguridad nacional porque tener como enemigo a la principal potencia militar del planeta no es como para andar en juegos (así se manipuló la llamada Primavera Árabe y se puso en operaciones aquí la red ZunZuneo de factura yanqui); hubo limitaciones financieras, como siempre ocurre; y hubo también desconocimiento y falta de visión con largo alcance. Sin embargo, en cuanto las nuevas tecnologías comenzaron a abrirse camino en este país de 11,3 millones de habitantes, en poco tiempo más de seis millones accedieron a Internet por sus teléfonos móviles y las redes sociales – con ortografía cayuca y visiones grotescas incluidas-, se transformaron en multiplicadoras de opiniones, acontecimiento inédito en este país donde rige un solo partido y los medios han estado y están bajo control político.

El acceso a Internet y a sus múltiples vías de expresión se han transformado además, como en el resto del planeta, en mecanismo de gobierno, instrumento de compra y venta, refugio de poetas y plataforma musical. En Cuba, se intenta sin resultados prácticos desde hace casi un mes la venta on line de productos de primera necesidad a fin de disminuir los tumultos ante los establecimientos tradicionales en tiempos de covid-19. “Estarán listas para la próxima epidemia”, comentan jocosos los cubanos en las redes, mientras funcionarios devenidos empresarios van de justificación en justificación sin dar pie con bola. Y también han surgido blogs como Segunda Cita, del multi premiado trovador Silvio Rodríguez o La Joven Cuba, creado en la occidental ciudad cubana de Matanzas, que se han transformado en espacios de debate sobre la realidad nacional sin triunfalismos ni loas, lo que parece que cuesta mucho trabajo que entiendan los Torquemada de hoy.

El 24 de mayo, aludí en NEWSONMGAZZINE.COM a Rouslyn Navia Jordán, con 26 semanas de embarazo, quien había narrado en su cuenta en Facebook la “experiencia bien frustrante y enojosa” vivida cuando contrario a lo orientado oficialmente para facilitar la entrega de dietas médicas y canastillas a los necesitados, una funcionaria y su jefa, encargadas de esos menesteres que en esta isla son vitales, la hicieron regresar a su casa en llanto, con rabia y las manos vacías. (Su post fue reproducido 500 veces).  No obstante, al día siguiente, Navia fue contactada por dirigentes a todos los niveles del sector denunciado, quienes le llevaron la solución de su problema a la puerta de su casa, comentó satisfecha. Ahí hubo explicaciones, pero sobre todo SOLUCIÓN. Y cuando estos dos factores llegan de manos se fortalece mi confianza en que nuestras instituciones escuchan nuestras quejas y se esfuerzan por corregir sus errores”, escribió de nuevo Navia.

No sé cómo será en otros lares, pero aquí las justificaciones son tantas que apestan, aburren y no convencen. Ojalá la respuesta institucional a Rouslyn Navia Jordán marque en inicio RPT de una nueva tendencia, en la que las justificaciones queden sepultadas por los hechos. ¡ El país lo necesita!