Cuba, el “socialismo burocrático” y otras realidades
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Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

Finalizaba la década de los 70 cuando un amigo, de esos que hoy nos observan desde las estrellas sin renunciar a la apuesta de su vida por una sociedad distinta, contaba en medio de nuestras habituales disquisiciones político-filosóficas el criterio de su padre, campesino de la occidental provincia de Pinar del Río: “Eso de la salud pública está muy bien, pero de qué sirve que me curen de gratis si después hay que morirse buscando comida”. Una década antes, Tomás Gutiérrez Alea entregó su memorable filme “La muerte de una burócrata”, sin suponer que pasados 54 años el tema no solo seguiría vigente, sino que se habría incrustado a fuego lento en la piel de la economía y la sociedad cubanas. Y hace pocos días, Rouslyn Navia Jordán, con 26 semanas de embarazo, narraba en su cuenta en Facebook la “experiencia bien frustrante y enojosa” vivida cuando contrario a lo orientado oficialmente para facilitar la entrega de dietas médicas y canastillas a los necesitados, una funcionaria y su jefa, encargadas de esos menesteres que en esta isla son vitales, la hicieron regresar a su casa en llanto, con rabia y las manos vacías. “El Minsap  (ministerio de Salud Pública) eliminó un trámite para facilitar la vida en medio de la cuarentena (por la coivid-19) , el Ministerio de Comercio Interior de inmediato lo sustituyó por otro que requiere exactamente de las mismas firmas y cuños, así a puro capricho, para que las embarazadas no pudiésemos escapar de las garras sofocantes del Burocratismo”, posteó .

Para la doctora en Ciencias Filosóficas Alina López Hernández (Matanzas, 1965), el modelo cubano de “socialismo burocrático” está agotado y “llevará necesariamente a un cambio profundo, que deberá incluir no solo la dimensión económica como se ha pretendido vanamente, sino también la dimensión política que permita controlar desde abajo, y hacer avanzar, el proceso de transformaciones ya impostergables en el país” (Alex Fleites, OnCuba , entrevista. “Cuba, ¿un nuevo momento histórico?). Pero al mismo tiempo la especialista advertía que como “trabajadora, mujer y madre, que desde hace décadas aguarda porque se concrete la promesa de un futuro mejor, ésta juzga el tiempo en sentido cronológico y espera sin emigrar, trabajando en instituciones estatales presupuestadas. Es la persona que ha visto marcharse a familiares y amigos, a hijos de amigos que ahora están solos, y piensa en sus hijas y en la premura de los jóvenes que necesitan cambios y que no ven que su país se los ofrezca. Es la que se intranquiliza por la falta de sensibilidad de quienes nos dirigen ante las necesidades de las mayorías y por su recurrencia en estrategias fallidas”.

El 18 de mayo pasado, el profesor y economista Juan Triana Cordoví comentó en tanto los llamados oficiales a “responder con acciones distintas” a las urgencias de la economía nacional. “Pocos procesos de reformas, o de transformación o de actualización (iniciados hace más de 10 años) -escribió-  han contado con tantas ideas plasmadas en tantos documentos; pocos han puesto a trabajar de conjunto a tantas decenas de científicos de tantas y tan diferentes ramas de la ciencia. Sin embargo, hoy estamos aquí, volviendo a tropezar con piedras que pareciera que amamos tanto, que no podemos dejarlas a un lado”. Y concluía que el estancamiento actual “no ha sido por falta de ideas”.

Estas son apenas algunas muestras recientes de esa cada vez más compleja realidad cubana, y aunque no ocupan ni titulares ni espacios en los medios oficiales, son sustancia de la vida en este país al borde de la refundación o del abismo.