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Porfirio Rubirosa, el macho

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Algunas mujeres no son únicamente frígidas sino refrigerantes, neveras, refrigeradores vivos y ambulantes. Marcel Jouhandeau, “Souffrir et être méprisé”Cada día me parece que los hombres se han olvidado de ser tios. Seguramente es

Romy Schneider, el amor de todos

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. No he conocido a ningún hombre de mi generación, la buena, aquella de los años sesenta del siglo XX, cuando los chinos tenían otras cosas que hacer que enviarnos epidemias mortíferas y cuando

El coronavirus y los terroristas

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Encerrados en nuestras viviendas, a veces asomados a las terrazas como haciendo novillos, los mayores de esta isla africana mía (los viejos, vamos) tratamos de torear al coronavirus, bicho procedente de China, que

Euromillones, fútbol y virus

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr Los astros mundiales del fútbol también tienen su alma y sus carteras, porque tienen varias. Es incluso posible que piensen en la eternidad, que vayan a misa el que quiera y el que

Y la hiena gritó

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Emborrachadas de viento de levante, las olas aplastan la arena como la vida y la muerte exacerban el entendimiento en un Mar adentro que no es el que se extiende allende la playa

Terror

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Son las dos y pico de la mañana en La Habana. La caza de alimentos en colas y más colas donde ronda el coronavirus ha terminado por hoy. Pero ya hay que preparar

Una vida para aprender

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Soy periodista, es decir que me he pasado la vida contando cosas agradables y desagradables, y hora, a mis ochenta años de edad, procuro seguir relatando mil cosas que se quedaron en el

Adlibitum

Marcelo Aparicio | Maqueta Sergio Berrocal Jr. Era principio de primavera. La isla ya se veía emperifollada con los primeros almendros florecidos. El aire, finalmente, circulaba tibio, después de haber soportado sus habitantes los rigores del frìo y, lo peor,

La guerra perdida de Hemingway

Sergio Berrocal | Nota Sergio Berrocal Jr. Cuando se pegó el tiro más célebre de toda la historia del suicidio mundial, el escritor norteamericano Ernest Hemingway ignoraba que ese disparo iba a costarle perderse la guerra que él nunca había

Deber , Querer y Tener

José Dos Santos | Maqueta Sergio Berrocal Jr. En mi caso particular, como el de muchos cubanos que dependen de otros para su cotidianidad, vivo en callada zozobra los momentos en que mi esposa enfrenta el complejo -y a veces