El apocalipsis del cine

Sergio Berrocal Jr. | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

Dicen que Abraham Van Helsing fue un médico holandés de edad avanzada y de variados intereses y logros.Entre sus títulos se encontraban el de doctor en medicina, doctor en filosofía y doctor en letras y abogado. A pesar de ello no se sabe bien hoy si fue un personaje de ficción o no, aunque aparece en la novela titulada «Drácula» que escribió en 1897 Bram Stoker.Las hipótesis sobre su existencia real parecen afirmarse a medida que pasa el tiempo.Los eruditos apuntan que en realidad el llamado Van Helsing se llamaba Gerard van Swieten, igualmente médico holandés que llegó a trabajar para la emperatriz María Teresa I de Austria. Lo más extravagante es que se afirma que realizó por orden de la mismísima soberana estudios que contradecían la existencia de los vampiros. ¿Quería decir esto que Maria Teresa estaba interesada en la existencia de esos seres míticos? En 1992 la autora de «Crónicas vampíricas», Anne Rice, decide adaptar la novela de Bram Stoker titulada «Drácula» bajo la dirección de Francis Ford Coppola. El personaje de Vlad III (Vlad el Emperador), conde de Transilvania que pudo ser en realidad el Conde Drácula, resurge de este modo en la gran pantalla dentro de un género romántico y con góticas de estilo de terror. De ese modo nació el largometraje «Drácula» cuya trama comienza con El conde Drácula viajando a Londres en busca de la mujer a la que siempre amó. El profesor Van Helsing y un grupo de valientes tratará de detener al maligno vampiro, antes de que su sed de sangre devaste la metrópoli inglesa.

Casi treinta años después, la cadena de televisión Syfy decide producir la serie “Van Helsing” teóricamente inspirada en el mismo comic. La serie que consta de cuatro temporadas termina mezclando argumentos de “The Walking Deadla”, lo cual resulta más bien una patraña apocalíptica de zombis que de vampiros, pero para gustos los colores.Hace dieciséis años atrás, en dos mil cuatro, el director Stephen Sommers dirigió el largometraje titulado “Van Helsing” cuyo elenco contaba con Hugh Jackman y la actriz británica Kathrin Beckinsale conocida por el papel de “Selen” en “Underworld”.

Analizando el personaje de Abraham Van Helsing de cerca que interpretó Peter Cushing allá por 1960, el director decide narrar la historia situándola en 1887 y en blanco y negro de manera a dar a la trama un sentido épico y para seguir fabulando en formato color una historia de acuerdo a los formatos sesenteros en blanco y negro de Christopher Lee y Peter Cushing, que eran los protagonistas. Pero si nos situamos a finales de los años noventa podremos ver que el fenómeno de estilo vampírico estaba ya en pleno apogeo con películas como “Buffy la caza vampiros” cuyo guión fue escrito por el director y productor norteamericano Joss Whedon en cuyo elenco encontramos a Kristen Swanson y Luke Perry quien ya gozaba de fama mundial por dar vida al personaje de Dylan McKay en «Sensación de vivir 90210». La película no cambió nada a lo que ya se había hecho, pero si marco un antes y un después dentro de dicho género dando vida a la serie “Buffy the Vampire Slayer” estrenada en 1997 bajo el sello de la Warner Bros y contando con la popularidad colateral de Sarah Michelle Gellar.

En síntesis, la serie “Buffy the Vampire Slayer” se quedó con el concepto de una muchacha caza vampiros en la High School elegida por el destino para luchar contra vampiros, demonios y otras fuerzas de la oscuridad. Aunque fue dirigido a un público joven la serie dio a conocer por primera vez la magia negra y su lado más sórdido y peligroso. Además de ser el punto de referencias para otros telefilms como «Supernatural», «Legacies» o «Los originales». Lo cierto es que el género vampírico vende y casi siempre el Vaticano anda detrás. Recientemente se reveló que el actor Will Smith se ha comprometido a interpretar el personaje principal en «La leyenda de Caín», que aquí aparece como un vampiro.

Según la historia, Caín, el hijo de Adán y Eva que asesinó a su hermano Abel, proviene de la Biblia hebrea, aunque Caín también aparece en el Nuevo Testamento, el Corán (donde se llama Qabil), y en numerosas historias y leyendas en toda la cultura occidental.Sin embargo, en el nuevo proyecto de Smith la trama tomará un giro inesperado al presentar a Caín como un vampiro.Mientras se admita la existencia de vampiros, zombis y demás bichos apocalípticos hay que esperar que salgan a la luz los archivos secretos, en los que se basaron las versiones cinematográficas. maligno vampiro, antes de que su sed de sangre devaste la metrópoli inglesa.