La noche

José dos Santos | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

(Las noches del habanero José Dos Santos ya no tienen nada que ver con las que vivió cuando era un jovencito. Los años han pasado pero el viejo periodista ha conservado su humor para contar)

Se ha hecho para dormir, escuché desde niño al criticar a los que molestaban el sueño de mis padres con sus fanfarias etílicas de madrugada. Luego vinieron los estudios intensos que ocupaban esas horas en las que costaba trabajo mantener los ojos abiertos y la atención sobre los textos y, simultáneamente, también las guardias del CDR, escuela (la secundaria, cuando Girón, y, más tarde, la universidad) y las del centro de trabajo (nunca fui llamado al Servicio Militar porque, entonces, la nocturnidad se hubiera multiplicado). La noche, además, fue cómplice de diversiones juveniles, desde las deportivas a las recreativas, esas que llamábamos “fiestas del sábado” que, a veces, concluían con las luces del amanecer y, en más de una ocasión, terminaban –sin tránsito– en un trabajo agrícola dominical.Eran tiempos de ebullición, social, física y anímicamente hablando, cuando las energías sobraban para todo lo que se presentara y el futuro sólo era una lejana aspiración para el que habría tiempo de ocuparse: se vivía con intensidad un presente cada vez más complejo. Ahora rememoro aquella bella etapa de mi existencia para explicar, aunque no justificar, el escándalo que por momentos me rodea en mi barrio (de La Habana), con muchachas y muchachos, con edades superiores a las que yo tenía cuando fui a alfabetizar, vociferando –porque se hablan a gritos—hasta altas horas de la madrugada a unas decenas de metros de mi casa y muchas veces haciendo bien públicas sus preferencias musicales, las escandalosas de moda y no la trova o los boleros de mi época juvenil.

También por edad, y urgencias creativas que me siguen acompañando, el sueño se me hace casquivano, huidizo, cada vez más frágil, y me sucede con frecuencia que, para continuar haciendo lo que para el común de los mortales se hizo la noche, dormir, vengo ante el teclado a escribir cosas como esta…

HASTA MAÑANA

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