Todos cretinos locos

Por Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

Cuando el mundo va de mal en peor, cuando la prensa debería estar en las trincheras para luchar contra la estupidez que imprime en dirección del lector, un diario español pilla y nombra Hombre del Año al tenista Rafael Nadal, multimillonario de la raqueta de malhumor garantizado.En Estados Unidos, hace poco el Times tuvo la ocurrencia de nombrar Personaje del año a una niñata medio simplona, Greta Thunberg, que llegó a la conferencia de medio ambiente de Madrid como si fuera la Virgen María disfrazada de Mesías, arrastrada, claro está, por todo un edificio de publicidad que sin duda ha debido redundar muy positivamente en su cuenta bancaria. Rebuscando en diarios, radios, televisiones da susto. Y no les hablo del presidente Donald Trump, plebiscitado para que le den el Premio Nobel de la Paz. Pero, bueno, no exageremos, a otro presidente de ese país que nos trae a todos por la calle de la amargura, Barak Obama, le concedieron un Premio Nobel de la Paz porque con su piquito de oro había prometido mil cosas. Se llevó el premio, y los cuartos que conlleva el galardón, y el penal de Guantánamo sigue ahí, a menos que lo hayan enterrado y no hayan avisado. Recorres publicaciones europeas y da miedo. Premio para el Papa, que ha hecho tanto como Obama, para Leo Messi, el futbolista del Barcelona.Los diarios, las radios y las televisiones del mundo entero, para que vamos a andar con distingos, deberían de recibir el Premio a la Imbecilidad.Claro, en estas condiciones de imbecilidad que recorre las rotativas del mundo, aunque ya escaseen, ¿cómo no quieren ustedes que otro de los grandes cerebros de la humanidad, el futbolista portugués Cristiano Ronaldo, haya dicho en voz alta y clara, y con su acento portugués del Kurdistan, que se va a ir a Hollywood a prepararse para ser actor de cine?.

Imagino que todos esos premios, distinciones varias y locuras al por mayor han sido concebidos en reuniones de Redacción o lo que sea por gente que ha ido a la escuela, que sabe leer y hasta escribir un poquito, aunque no sea mucho. La explicación de los premios y deseos de Nobel que he citado puede que se encuentre en el hecho de que los alcoholes varios hayan corrido en esas reuniones de sabios. Pero, después de todo, la imbecilidad es una palabra que rima con dinero. Si Cristiano hubiese querido ser torero lo habría sido, es cuestión de un poquillo de valor. Que quiere imitar a Arnold Schawazenneger, pues adelante. El dinero lo puede todo. Porque el pobre hombre debe de aburrirse entre tanta perfección. Tiene una esposa que probablemente ganaría cuatro o cinco campeonatos de Miss Universo sin mover un dedo, unas mansiones de ensueño, coches de los que le animan a “hollywoodearse” no tendrán nunca y físicamente…

No es que vaya a ser un Johnny Weismuller, porque para eso habría que saber nadar, pero para ponerse una coraza de Robocop y pegar saltos, seguro que lo hace muy bien.En cuanto al Papa argentino, pues bueno también podría haber podido ser matador de toros o presidente de la compañía Shell. Habla, habla, hace algunas obras de caridad, imagino que con los céntimos que le sobra al Banco del Vaticano y vale.

Lo que me extraña es que Leo Messi, que realmente mete los goles más espectaculares que puedan fabricarse, no haya dicho que él también quiere ser artista de la pantalla. Probable que para el año que viene también se va a Hollywood a imitar por ejemplo a Gene Kelly, porque sabe moverse aunque lo peor será que su rostro parece hecho de chicle. Y el año que viene seguiremos también nombrando Hombres o Mujeres del Año o del siglo sin que se nos caiga la cara de vergüenza.Todos locos, locos, locos. Que me den un premio a la locura y unos cuantos para repartir, que tengo candidatos a porrillo.

Feliz Año 4000. .