La reja

Victoria Paéz Rodriguez | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

Nani lo pensó una milésima de segundo, justo el tiempo de pegar un tirón a la ventana enrrejada y saltar al vacio….en su cabeza aquella cancioncilla:

 

“ Niña somate a la reja,

que te tengo que decir,

que te tengo que decir,

un recadito a la oreja.

El recadito consiste,

En que te quiero de veras,

Y el beso que tu me diste,

Te lo vengo a devolver”

 

Eso, eso mismo, fue lo último que escuchó a sus espaldas antes de abrir la ventana:

 

  • “ Niña: ¡no seas tonta!¡ Me quedo contigo en casa!”

 

Nunca se habían comportado como una pareja al uso.

Fernando siempre fue un hombre de carácter fuerte…quizás…”demasiado fuerte.

Ella había sobrellevado sus celos, sus mentiras, sus gritos…. A fin de cuentas, no tenia nada que perder, este no era su país, la única familia que tenía era los borrachines del “ Bar La Castaña”, que tanto los acompañaban en los últimos meses, y él.

“ Noooo” , se dijo a sí misma, la culpa no la tenía el traslado: Fernando ya bebía, ya fumaba, ya tomaba medicinas para estar relajado; el viaje fue su libertad, ¡se acabaron las explicaciones!, los dos solos a 3200 km de los suyos…no necesitaba “ guardar las formas”

La primera vez que la asustó venía bebido; ella lo entendió, a fin de cuentas, sus hijos se habían quedado atrás y los echaba de menos….bueno, así pensó hasta que la sujetó por los brazos y la lanzó contra aquel mueble viejo del piso de alquiler: tres puntos en la cabeza…. “ Me lo hice con la ventana de la cocina”, le dijo a los médicos, dispuesta a seguir su aventura con Fernando, que lloraba en aquel consultorio de pueblo, muerto de miedo.

La segunda vez fue un bofetón que casi le desencajó la mandíbula: ¡ Pobre!¡Acababan de despedirlo!, ¡ necesitaba desahogarse!

La tercera, la cuarta, la quinta…… a la decima paliza se decidió, llamó a la policía…..¡ Pobre Fernando!¡ Pasaría la noche en el calabozo!¡ Y por culpa de ella!¡ Retiraría la denuncia!

Eran la comidilla de los vecinos: “ ¿ Escuchaste pelearse a los extranjeros?”

Nani iba al trabajo cabizbaja, no miraba a la cara ni al frutero, y eso que dinero no le faltaba.

Nani decidió no mentir más la tarde que Fernando le partió la muñeca en dos, sin por qué , ella era sigilosa en todo…tenía tanto miedo. El resultado fue un alejamiento y una falta…si volvía a ocurrir….ya sabían lo que les esperaba: Pero Fernando no tenía donde dormir, aquella misma noche se quedó en casa.

Siete días le bastaron, siete, para apalearla por unas lentejas pasadas. Nani cogió su bolso y su sangre, y se marchó gritando al viento: ¡ YA BASTA!

Por fin la paz, con sus 500 metros de distancia y esa escayola que se clavaba, respiraba hondo, cuando la alertó una llave que giraba:

 

  • “ Niña: ¡ no seas tonta!¡ Me quedo contigo en casa!

 

¿Era verdad?¿Era un delirio?¿por qué sonaban las sirenas?¿ por qué una ambulancia?¿ por qué lloraba aquella médico que su cancioncilla escuchaba?

 

  • Se acabaron tus rejas Nina; ese cañaya no volverá a tu casa. Te lo juro por Raphael,¡ y no hay promesa mas alta! – fue un susurro de la doctora que estaba con ella aquella madrugada.

 

Nina sonrió con muchas ganas, por fin era libre, por fin sacaría aquella canción de su cabeza.

Miró a la médico que tanto lloraba y le preguntó: “¿ Por Raphael?¿ El que tiene “ En carne viva” el alma”?”

La vió asentir con la cabeza, cerró los ojos y delante de ella, encontró una gran luz blanca que la esperaba.

 

………………………………………………

 

Nina se precipitó de su balcón a las 5 AM de hoy 4 de Octubre de 2019, día de San Francisco de Pádua; desde ese balcón enrejado de su triste piso de alquiler, en un pueblo cualquiera de España. Sujetaba el móvil con ambas manos, no le dio tiempo a pedir socorro.

Fernando, su ASESINO, fue asistido en el Centro de Salud más próximo, de unos arañazos que llevaba en la cara.

Nina descansa en paz.

Dios vele por su alma

 

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