Cuba: ocurrió lo que los cuerdos no querían que ocurriera

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

 

 

 

 

El presidente Miguel Díaz-Canel acaba de informar a los cubanos que hasta octubre deberán apretarse el maldito cinto del ahorro porque el país se quedó sin existencias de combustible diésel, y de inmediato resucitó en la isla el fantasma de los cortes de electricidad (apagones), de la falta de transporte público y del enredo desgarrador de la vida cotidiana.

La televisión fue hasta el Palacio de la Revolución el miércoles y entonces los cubanos conocieron de manera oficial el origen y el alcance de lo que venían padeciendo por la disminución de trenes y ómnibus urbanos en servicio, la ausencia de climatización en hospitales, comercios estatales y otras dependencias, cuando el calor sigue atolondrando hasta a los indiferentes.

Fallaron las negociaciones que se realizan puntualmente y “desde el martes pasado hasta el 14 septiembre no entrará combustible, trabajaremos con lo que se le ha entregado hasta ahora a la economía; .no hay más existencias, el 14 entra otro barco, a finales de septiembre llegan los próximos embarques; los contratos de octubre ya están cerrados”, dijo el mandatario, insistiendo una y otra vez que la nueva crisis “es coyuntural”.

Sin embargo, es imposible que la gente olvide lo que significó la crisis anterior, cuando en la década de los 90 del siglo pasado los apagones llegaron hasta 16 horas diarias y los cubanos se acostaba para soñar con comida. Por ello el mandatario reiteró que la situación actual es incomparable a lo vivido antes y que están garantizadas las compras de alimentos y de otras mercancías básicas.

En los 90, el aliado soviético que terminó por desaparecer, suministraba todo el petróleo que consumía el país y centralizaba el 85% de las relaciones comerciales de la isla. Desde entonces, no obstante, Cuba diversificó sus mercados internacionales y extrae hoy el crudo necesario para cubrir 48 por ciento de la electricidad que generan sus plantas termoeléctricas, pero el resto se cubre con otros tipos de usinas que funcionan con combustible diésel, y ahí precisamente radica el despelote.

Ese combustible llega desde Venezuela con facilidades de pago en momentos en que Washington ha multiplicado sus sanciones contra Caracas y La Habana, multando incluso a las empresas que lo transportan habitualmente, por lo que muchas de estas navieras, alegando riesgos, han triplicado el costo de sus operaciones, salvo las chinas y las rusas, lo que implica un desafío inaceptable para la Casa Blanca. El dominó de la geopolítica está a punto de trancarse en esta parte del planeta

“Hasta el domingo próximo no habrá apagones”, dijo también el mandatario cubano y aseguró que “habrá un plan de información de apagones por si hay que darlos”.

De momento, el gobierno ha decididodisminuir la producción o paralizar” las fábricas con mayores consumos de portadores energéticos; desplazar horarios de trabajo hacia los momentos de menos demanda de electricidad, incluidas las madrugadas; detener la ejecución de inversiones que no sean de vital importancia; espaciar el transporte de pasajeros por tren y disminuir los servicios de ómnibus interurbano”, entre otras medidas.

Y todo lo anterior, cuando Cuba padece una aguda falta de liquidez que ha elevado sus deudas con proveedores extranjeros, muchos de los cuales congelaron sus envíos de alimentos y otras mercancías. A principios de año, ocurrió un desabastecimiento casi total de harina y aceite de cocina, y descendieron las importaciones de insumos para el sector agropecuario, lo cual implicó una baja en la producción de carnes de cerdo y de pollo, así como de huevos. Por falta de materia prima importada también disminuyó la producción de medicamentos.

Lo que la gente cuerda no quería que ocurriera, lamentablemente, va cobrando vida en esta isla que lleva 60 años batallando por vivir a su manera, de susto en susto.

×

Hello!

Click one of our representatives below to chat on WhatsApp or send us an email to tonitoboxmail@gmail.com

× ¿Cómo puedo ayudarte?