Puk

Maria Victoria Páez | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Lola los miró divertida. Sería capaz de pasar los días hablando con la línea telefónica sólo para ver como se desenvolvían en el siglo XXI.

Móvil roto, móvil por correo rápido, móvil con puk perdido…. ¿ de quién es el móvil?… del mellizo, que  carecía de paciencia para hablar con la compañía telefónica… ¿ quién soluciona el percance?…. la melliza:

  • Mamá ¿ tu número de DNI?

Lola por poco se desmaya:

  • ¿ Mi DNI?….¿ para qué?
  • El niño ya la lio con el teléfono que acaba de llegar….. y… aunque estés de vacaciones, no queremos lentejas de madre a 30 grados a la sombra

Mientras desmigajaba su DNI, Lola no sabía si reírse por el móvil o enfadarse por las lentejas que preparaba con tanto primor ( en plena mitad de julio, con el balcón mirando a la Misericordia). Disfrutaba de unas merecidas vacaciones. No precisaba de grandes viajes, ni de spas relajantes; le bastaba con pasar el tiempo con ellos, alternándose con los amigos de ambos, sólo necesitaba sofá, pelis en la tele, helados del super, algunas bajadas a la playa y hamburguesas nocturnas entre risas de adolescentes:

  • Soy idiota
  • ¡ Hijo! – a Lola le salió del alma
  • Pues no estaba entrando a “ Play mundo entero”, ¡ qué bobo!. ¡ Resuelto! Ahora lo voy a pasar todo al móvil nuevo.

Lola suspiró aliviada, por un momento se le había enturbiado el cielo infinito de Málaga, al recordar los años pasados, en los que la incomunicación del espectro autista los envolvía

Se asomó a la puerta de la cocina… ¡ tonterías!… estaban tirados bajo el aire acondicionado, esperando las lentejas:

  • No pongas patrón, hermano
  • Pero: ¡ ya está!
  • Ese número es muy largo y después te equivocas…. ¡ Mamaaaaaaa!

Le sonó a gloria, aquel mamá de mellizos que habían unificado el pensamiento; que habían activado un móvil con la única necesidad de la habilidad de ambos; aquellos que se habían graduado juntos, del brazo, y que así seguían…. comiendo “ lentejas de madre en julio”….. ¡ qué mas pedir!…. que no se retrasaran las gráficas del Arqueológico de la ciudad, y que Juan llegara a tiempo para las lentejas de Julio, antes de que los mellizos, concebidos en medio de la inauguración del MUSEO RUSO , se pusieran hasta las botas de chorizo, morcilla y panceta.

En tres horas, el mar de Málaga los bañaría a todos.

 

 

× ¿Cómo puedo ayudarte?