Quince años de azul y naranja

Mª Victoria Paéz | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

A estas alturas de mi película profesional, en la que cualquier guion de serie de Hollywood, tan de moda ahora, se quedaría a la altura de una zapatilla, me encuentro unas declaraciones que se le atribuyen a nuestro recién llegadito Consejero de Sanidad, en las que alaba y condecora verbalmente a otros compañeros míos que tienen un uniforme naranja con el que ellos mismos pierden la noción de la realidad y, algunos , se creen “elite”. Nuestro recién llegado Consejero Cordobés, afirma por activa y por pasiva, que esa elite de color “butano” ( como decía mi abuela), no serán tocados porque , y cito palabras textuales : “ SON LA JOYA DE LA CORONA DEL SISTEMA ANDALUZ DE SALUD” . Es entonces cuando miro mi uniforme azul, empapado de pies a cabeza, porque acabo de recoger a un papá con su nena, que se han estrellado con la moto; miro los restos de vómito y sangre de mis pantalones ( de los que suelo llevar 3 mudas para 24 horas de trabajo, por si acaso); rememoro a la familia que me acaba de poner una hoja de reclamaciones porque no les pareció bien que , después de 15 minutos de asistencia a un paciente sin patología urgente, les dijera que “94 años son bastantes para la tensión del hilo que es la vida” ( yo ignoraba que a la abuelita le había tocado la lotería antes de enfermar…entonces uno piensa lo peor…cosas de la mente humana) ,y cuento las 160 altas dadas en consulta urgente, entre salida y salida de ambulancia.

 

Entonces me pregunto… ¿ Cómo se hace para ser la joya de la corona?:

Mi nuevo jefe debe de saber, que mis compañeros de butano, tienen las mismas unidades móviles que yo…igualitas, calcomanias. Mi nuevo jefe debe saber, que mis compañeros de butano, tienen la misma formación en emergencias que yo ( a lo mejor, yo tengo algo más por eso de que mi vida es la emergencia y cuando las olfateo la sangre me hace pompas, como el jabón de las orejas de Dumbo, exactamente igual) Mi nuevo jefe NO debe saber, que mientras el último eslabón de la cadena, que somos los azulitos de la ambulancia, nos vemos solitos en tremendos percances ( seamos justos, solitos no, suelen estar con nosotros otros de segunda fila como la policía local, la guardia civil, la policía nacional, los bomberos de zona), su joya naranjita está en su nave de atención al ciudadano ,descansando, perfectamente acondicionada, y con doble vehículo en la puerta, por si se rompe uno y se necesita otro ( lógico para una emergencia)

Mi nuevo jefe NO debe saber, que “ LA JOYA DE LA CORONA DE TODOS LOS ANDALUCES”, tiene unos presupuestos de vértigo, difíciles de interpretar, mientras nosotros “médicos nivel albañil “ ( con todos mis respetos) formamos parte del “ Capítulo I” del Centro de Saludo al que estemos asignados.Mi nuevo jefe, debía venir un día de 24 horas de trabajo conmigo, y, otras 24, de guardia con mis compañeros, para tener un concepto absoluto de “ presión asistencial”. Mi nuevo jefe, debería saber ya, que su “ Joya de la corona “ se viste de turquesa, acude a la parada cardiorespiratoria y al abuelito sin recursos, y, es como el conejito de Duracel ,“ sigue, sigue y sigue” ,resolviendo consultas en el Centro de Salud, en un bucle sin fin.

Mi nuevo jefe debe saber ya que joyas de la corona, en este país hay dos:

  • El SUAP vestido permanentemente de azul
  • Raphael, que lleva cantando más de 60 años, y cuando entonan el “ Digan lo que digan”, levanta a quince mil personas de un tirón.

Si al final, voy a tener que ir a hablar con él……