Cuando Brasil era cine

Sergio Berrocal Jr| Maqueta Sergio Berrocal Jr.

En la noche del 31 de marzo de 1964, el general Mourão Filho realizó una llamada a las armas que marcó el comienzo de una dictadura militar en un país llamado Brasil. Un golpe que duraría veinte años.Años en los cuales pensadores progresista y filósofos se vieron obligados a exiliarse a otros países para huir de la censura y de las persecuciones militar. Este fue el caso del ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso entre muchos otros.Fue una época de contracultura donde por aquellos años un artista plástico llamado Marcel Camus metido a ayudante de cine decide rodar la película titulada “Orfeo Negro”, marcando así por primera vez el género romántico del cine brasileño en la gran pantalla. En aquel entonces ser un intelectual durante la quinta república brasileña era sinónimo de magnicidio al libre pensamiento. Y a pesar de toda gente como Marcel Camus lanzó sin saberlo la primera reflexión crítica audiovisual sobre el submundo social brasileño “as favelas do Rio de Janeiro”.Con una trama simple, Camus relata la historia de la bella Eurídice, que llega a Río de Janeiro en vísperas de su famoso carnaval, donde será acogida por una prima que vive en un arrabal de favelas de la ciudad. Se acerca allí, entre el frenesí de la samba por las calles, en un tranvía cuyo conductor, un músico llamado Orfeo, héroe popular del lugar por el poder de seducción de sus canciones, se fija en sus encantos.

Sin embargo, la relación de éste con ella se verá afectada por las sospechas de su celosa novia. La pasión los sumergirá en el trance vertiginoso del carnaval, que a su vez los arrastrará a un desenlace fatídico. Como en el mito griego, Orfeo, aún siendo capaz de hacer levantarse el sol con su música y su canto, y de embelesar a todos los que lo oyen, no consigue realizar su amor.La película consiguió la Palma de Oro del festival de Cannes en 1959 y en los Oscar en 1960 se le consideró como mejor película extranjera de habla no inglesa.

Sin saberlo Marcel Camus impulsa un nuevo género y formato que treinta años después un director carioca llamado Walter Avancini retomaría para dar el paso a las famosas telenovelas brasileñas.Mientras, del otro lado del charco los intelectuales exiliados brasileños obligados a vivir en silencio como simples observadores, mientras que su propio país conoce la opresión, el joven director Avancini lanza por primera vez en televisión la primera novela titulada “A Indomável”, escrita por Ivani Ribeiro. Sin embargo, el toque personal y la genialidad de Walter Avancini llegó cuando lanzo la telenovela titulada “Xica da Silva A Escrava Rainha”.

Inspirada en la vida de “Francisca da Silva de Oliveira”, una de las mujeres más célebres del Brasil colonial, que fue la esclava libertada que vivió a mediados del siglo XVIII en Tijuca (Diamantina, Minas Gerais), fue concubina de un cacique con quien tuvo trece hijos y se convirtió en la persona más rica y poderosa de la región.Emitida en 1996 y 1997 Xica da Silva, es sin duda la obra prima de Walter Avancini no solamente por su trama sobre la esclavitud, sino también por la fiel adaptación histórica que procede del mito de aquella mujer.

Aunque existe una versión cinematográfica sobre dicha esclava reina dirigido por Carlos Diegues e interpretada por la actriz Zezé Motta, muchos piensan que este director fue quien mejoro y adaptó sin tener que modernizar la leyenda de Francisca da Silva de Oliveira. Fue en la década de 1980 cuando comienzan a surgir los cineastas formados en distintas escuelas de cine localizadas en universidades públicas, como la Escuela de Comunicación y Artes de la Universidad de São Paulo, la Universidad Federal Fluminense y la Universidad de Brasilia.

Aquella capital moderna, bautizada con el nombre de Brasilia, fue construida por Oscar Nimeyer y Lucio Costa bajo los ojos del Presidente Juscelino Kubitschek de Oliveira y guiado por la visión del precursor de la orden de los salesianos, un pequeño monje llamado Giovanni Melchiorre Bosco. Dicen que el 30 de agosto de 1883 aquel fraile italiano había soñado que nacía una nueva bandera en nuevas tierras lejos de la vieja Europa.“Longe, lá num sertão vai surgir uma bandeira que será o símbolo de um novo amanecer na forma de um Pombo Branco”, consta la cita

Desde aquel momento la leyenda de Brasilia se convirtió en un referente de todos los movimientos contraculturales haciendo que aquellos exiliados por la dictadura volviesen a casa.Entre ellos un joven Fernando Henrique Cardoso convertido en Senador por São Paulo y socio fundador del Partido Socialdemócrata Brasileño(PSDB)quien años más tarde sería nombrado ministro de relaciones exteriores de Itamar Franco y posteriormente Ministro de Hacienda. Terminaría su carrera como Presidente de la República, puesto en el que cumplió dos mandatos.A pesar de muchos y tras vencer en los comicios presidenciales de 1998 por segunda vez, Cardoso se convirtió en el primer presidente reelegido de la historia, siendo lo que muchos denominan el primer gobernador de guantes blancos de la contracultura pos dictatorial.

 

× ¿Cómo puedo ayudarte?