Cuba, un tornado y la solidaridad sin consignas

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

Apenas necesitó16 minutos para convertir en polvo muchos barrios de La Habana, obligada por primera vez en 500 años de vida a recibir al invitado que nadie quiere. Un tornado capaz de estrujar como un papel autos y casas golpeó la noche del domingo 27 de enero y al despuntar el lunes, sin esperar las decisiones del gobierno, gentes con sensibilidad por sangre comenzaron a llegar a los barrios borrados del mapa a prestar auxilio, sin preguntar por filiaciones políticas o color de piel.

Los primeros fueron artistas y escritores de renombre o desconocidos; taxistas por cuenta propia y mini empresarios privados; jóvenes universitarios. Gente común de todas las edades tomaron la iniciativa, arrancaron con su ayuda, convocando a la solidaridad por las redes sociales, y poco a poco la espontaneidad se convirtió en fenómeno social, en un país signado por la rigidez de la centralización oficial.

Quizá por el alcance que va ganando Internet en el país o porque los nuevos tiempos paren nuevas actitudes, esta vez la gente no esperó por la orientación de los Comités de Defensa de la Revolución – a mi barrió aun no ha llegado- o de los sindicatos o de la Federación de Mujeres Cubanas. La solidaridad reventó por sí misma.

Y los mensajes en las redes crecieron: “Cerramos de 7 a 10 pm porque todos nuestros carros estarán llevando pizzas” a los barrios afectados; #Atención En el círculo “Los Chicuelos” en Reparto Camilo Cienfuegos, Habana del Este, frente al Edificio no. 12 hay cuatro #familias albergadas que lo perdieron TODO. Hay 14 niños entre las edades de 5 meses a 12 años. Por favor #Ayuden no tienen nada. Necesitan: sábanas, leche, agua, ropa, aseo, colchas para taparse. No tienen nada, apenas lo que pudieron sacar de los escombros”.

Este jueves, junto a cientos de equipos y especialistas movilizados por el gobierno, incluso el ejército, los espontáneos siguen haciendo lo suyo. En cuatro municipios de la capital cubana el tornado afectó a cerca de dos mil viviendas –cientos de ellas derrumbadas totalmente-, por lo que puede estimarse en unas cinco mil las personas que demandan apoyo.

Sobre ese cálculo los cubanos buscan la forma y ayudan. Este es otro de los post: “Hoy es un día cargado de emociones, mi esposa y yo decidimos unirnos al grupo de los muchos voluntarios que están donando de todo lo que se pueda para los damnificados del tornado y partimos en caravana desde Fábrica de Arte a aportar nuestro granito de arena. Fue muy triste ver como tantas familias lo perdieron todo, como el fruto de tantos años de sacrificio literalmente se los llevó el viento, pero coño caballero!!!, que felicidad se siente de saber que hoy muchos niños dormirán bien arropados, sin que les falte agua, leche, alimentos y hasta golosinas, que muchas familias y en especial los ancianos, puedan tener un abrigo, sábanas, toallas y ropa limpia, qué gratificante que aunque sea por un instante, podamos arrancarle a todos esos cubanos una sonrisa, un beso, un abrazo, qué bueno poder decirles… ESTOY CONTIGO. #FuerzaCuba, #FuerzaHabana

Y uno más: “A los que están difundiendo noticia falsas como que las autoridades no dejan pasar ayuda a la zonas del desastre les digo: No es verdad, es una absoluta y total tergiversación de la realidad. Mi hija ha estado trabajando voluntariamente desde el día 28 en la recolección de donativos a los afectados. Ayer por iniciativa propia fue con un grupo de amigos en varios autos a llevar ayuda, la policía está controlando el orden alrededor de las zonas afectadas, pero una vez pasados los controles lógicos entraron a repartir su carga humanitaria. Recorrieron el barrio La Colonia, uno de las más afectados en Regla, hablaron con los damnificados, personalmente le entregaron ayuda, hicieron listas de sus necesidades, etc. Son muchos los ejemplos de solidaridad espontánea que estamos viendo diariamente , mucha la gente con deseo legítimo de ayudar sin segundas intenciones, muchos los que se están movilizando voluntariamente a ofrecer lo poco que tienen. Todo el que ha querido ha puesto su granito de arena. No es momento de difundir o repartir odio y frustración y hacer politiquería barata, es momento de repartir ayuda, apoyo y amor. Los incapaces de ofrecer aunque sea una palabra de apoyo y compasión, los que odian y dividen, que se aparten”.