Visita de Reyes

Mª Victoria Rodriguez | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Plaza de Armas de la Alcazaba vestía sus mejores galas: iluminada por doquier, alfombrada en rojo, las banderas de Málaga y los estandartes de las casas de los Magos de Oriente se izaban curiosos, esperando la entrada de los Reyes un año más. Los aposentos del Palacio Nazarí habían sido escrupulosamente preparados  para la mágica visita anual; los niños elegidos de la ciudad ya habían podido ver donde cenarían y descansarían los esperadísimos visitantes de Oriente y toda su corte la noche previa al mas bello despliegue de sueños. Daniela y Martina no paraban un segundo, ya habían cumplido tres años, se encaminaban a los cuatro y la visita al “ Hotel de los Reyes Magos” las tenía nerviosas. Su madre disfrutaba de aquel “desate” infantil que alternaba con los saludos protocolarios a toda la Málaga política que acompañaba aquellos actos: lo mismo saludaba al Concejal de Cultura y decía que “ los cuadros bien”, que acudía presta a por Martina para que no aupara a Daniela, por las murallas de la fortaleza, a mirar si venían los Reyes de Oriente. Lola, la Doctora Gutiérrez, como resonaba su nombre en la Alcazaba aquella noche, había comenzado su aventura tres meses atrás, el día que Juan, su Juan, entró por la puerta de casa con una carta del Ayuntamiento algo “ atípica”:

 

                        “El Excelentísimo Ayuntamiento de Málaga tiene el placer de

                         comunicarle que ha sido elegido para formar parte del Cortejo

                         Real Navidad 2018-2019.

                         Será un honor, que, como integrante de nuestro Ayuntamiento,

                         Represente al Rey Melchor”

Detrás una lista de los sitios a los que Juan se tenía que dirigir para transformarse en Melchor. Lo primero fue tomar las medidas de Juan, no en un sitio cualquiera,¡ nooooo!, en el taller de los Hermanos Prini, bordadores virtuosos para Santos y Vírgenes del mundo entero, que, por casualidades de la vida le tejían a Melchor. De ahí a las visualizaciones de Cabalgatas anteriores, recibimientos en el Puerto y el Ayuntamiento, y, por si fuera poco : ¡ Una entrada a camello en la Casa Consistorial del Parque!….con lo animalista que era Juan, y lo contrario a que se usaran animales en los eventos… el “ SI” de Melchor había costado el acondicionamiento de las cuadras de caballos de la Policía Local de la Rosaleda, la búsqueda de pasto y agua especial para camellos, la medición del peso y la jornada diaria de los bichos….”¡ que lo hubiesen pensado antes!”, soltaba López ante cualquier pega.Y mientras Juan se transformaba en Melchor…. Lola sin regla…pero… no podía ser… o tal vez si….. Pruebas de barbas y maquillajes entremetidas entre las duras jornadas de Lola ,y su Ermitage a domicilio , y Juan, con el arranque del Museo de la Aduana, que tenía que estar listo para Navidad 2018,….y dos chiquillas curiosas que abrían todos los armarios…. Lola se reía a carcajadas nerviosas por los rincones del museo, cada vez que los compañeros preguntaban por la Cabalgata, y Juan medía las graficas que le entregaban sus compañeros a la voz de ¡ animo Melchor!

Después de miles de pruebas y cientos de ensayos llegó el día. Juan apuntó el nombre de los regalos de sus chiquillas, y se fue a la “sesión de transformación”…su Lola parecía más niña que las niñas… ya tenía su carta y su abrigo preparado, como si la noche antes, mientras su marido la tenía, no le hubiese susurrado: “Vida mía, ten cuidado, con ternura, que antes del verano vienen dos más”. Juan López o El Rey Melchor entró por las puertas del Ayuntamiento exultante, deseando ver a sus niñas en la Alcazaba, soñando con su Lola de nuevo abultada. Salió al encuentro de los chiquillos de la Plaza de Armas de la Alcazaba…saludó, dio la mano como el protocolo mandaba, hasta que localizo a sus niñas del alma. Con andares serios y protocolarios, abandonó el Cortejo y su pompa, y se arrodilló entra sus bordados de oro fino a tocar dos naricillas frías:

Tu eres Daniela, quieres pintar cuadros como los que tiene mamá y por eso quieres un estuche de acuarelas. Tu eres Martina, te gustan los barcos, tu papá sabe construirlos, ¿verdad princesa?, para ti es la maqueta.

Las niñas tiraban de las mangas del abrigo de su madre con los ojos como platos, cuando Melchor se alzó y miró a Lola a los ojos:

¡ Uhmmmm!¡Usted es la señora de los cuadros!¡La mamá de Daniela y Martina! Para usted, señora, el año trae más trabajo, dos nuevos hijos, es para mi un honor ser su primer emisario y entregarle esto, porque el papá de las criaturas se tuvo que quedar trabajando. Ante los ojos perplejos de la Corporación Municipal y resto de invitados, el Rey Melchor, con todos sus bordados clavó su rodilla en el suelo y, con el turbante tapándole el llanto recito:

                              “ Alzo la mirada al cielo,

                                 busco conquistar las estrellas,

                               y que la de Oriente traiga

                               la joya mas bella,

                                 para la mujer que rescata

                                 y ama sin reservas:

                               Sea la esposa de Juan,

                               que adora a sus tres hembras,

                                 y, que estos que vienen ahora,

                               sean regalo de la vida nueva”

Melchor colocó una alianza en la mano de Lola, que hasta ahora sólo llevaba abalorios, con zafiros azules, tal como a ella le gustaban. Alzó su rodilla del suelo y se volvió hacia las niñas:

¡ Daniela!¡Martina! Además de las pinturas y las construcciones, este Rey de Oriente os dejará en casa dos hermanos, cuando el sol tiemple. Sed cuidadosas. No hay mejor regalo que el amor de una familia. Saludad a papa pequeñas. Buena noche de Reyes.

Se giró sobre si mismo y se reincorporó al cortejo Real ante la perplejidad de todos.Fue conducido al Palacio Nazarí. En la puerta, las niñas ,con sus ojos redondos ,y Lola mirándose las manos, esas que habían vuelto a la vida a Juan, Juan López, de profesión Ingeniero Naval.