Cuba, rumores y el sector privado

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

Todo comenzó con un rumor, como suele ocurrir con lo importante en esta isla de secretos para que el enemigo nunca se entere. De sorpresa, el presidente Diaz-Canel se fue a la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana (UH) y a las pocas horas  Alzugaray, un ex diplomático cubano de amplia trayectoria, encendió la alarma con una entrada al blog del cantautor Silvio Rodríguez, devenido el más interesante espacio de debate por estos días en el país.

Carlos Alzugaray 2 h · Parece confirmarse el rumor de que se anunciará que la aplicación de las medidas al TCP (SECTOR PRIVADO) se pospondrá y no se hará a partir del 7 de diciembre. Fuentes directas y seguras me confirmaron que en su visita a la Facultad de Derecho de la UH antenoche el Presidente Díaz-Canel pidió la ayuda de los profesores y estudiantes para la redacción de leyes y anunció esta posposición y la revisión de los reglamentos, resoluciones y decretos que debían entrar en vigor el 7 de diciembre. El hecho poco usual de que, después de la Mesa Redonda dedicada a Internet en los datos móviles, sea el propio Presidente quien anuncie dos Mesas Redondas consecutivas dedicadas al tema del TCP es indicativo. Cito el tweet de Díaz Canel: “Hoy directivos de varios ministerios actualizarán en la Mesa Redonda situación del TPC. Tenemos confianza en la dirección colectiva y en el vínculo permanente con el pueblo, garantizando su participación en las tareas revolucionarias y en la toma de decisiones #SomosCuba”.

Y el miércoles 5 de diciembre, en la tarde-noche, comenzó a descorrerse la cortina, dejando ver en la pantalla chica a varios funcionarios públicos y a la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Margarita González, quien con cara de pocos amigos –sé que es subjetivo, pero así lo percibí- admitió las “dudas, incomprensiones y estados de opinión desfavorables” que crearon en el sector privado -ya registra el 13 por ciento de la fuerza laboral-, las nuevas reglamentaciones previstas en esa esfera tras meses, y meses, y más más meses de estudio.

En esencia, la ministra ratificó la aplicación de las regulaciones el 7 de diciembre, pero suavizadas. La marcha atrás permitirá a un mismo dueño tener más de un negocio –se prohibía, ¡válgame Dios!-  y beneficia a los arrendadores de viviendas, gestores de restaurantes, bares y cafeterías, los sectores más lucrativos, al tiempo que disminuye en general la carga impositiva que se había establecido. (CUANDO ESCRIBO ESTA NOTA FALTA POR CONOCER QUE OCURRIRÁ CON LOS TRANSPORTISTAS PRIVADOS QUE LLEVAN DÍAS CASI DESAPARECIDOS DE SUS RUTAS HABITUALES).

Granma lo resumió así: En consecuencia, este viernes se comenzará a otorgar nuevas licencias en 26 de las 27 actividades que estaban suspendidas. Solo quedaría pendiente la limitación para el programador de equipos de cómputos, hasta tanto se concluyan las normativas correspondientes. Se suprimirá además el límite de 50 capacidades en los restaurantes. Sobre la cuenta bancaria fiscal que están obligados a habilitar los titulares de seis actividades (servicios gastronómicos, y cafeterías; servicio de bar y recreación; arrendador de viviendas, habitaciones y espacios; servicio de construcción, reparación y mantenimiento; y servicio de transporte de pasajeros en la capital), se reducirá el saldo mínimo de operaciones de tres cuotas mensuales a dos. Por último, se flexibilizará hasta el 35 % el monto del ingreso no obligado a depositar en dicha cuenta bancaria.

En todo este proceso llevamos más de un año, es como si el tiempo no contara cuando la economía sigue en picada. Pero aun así, las primeras reacciones registradas en La Habana han sido de satisfacción por la marcha atrás, aunque en mi caso, además de alegrarme, trataré de llegar al fondo de esa visita inesperada del presidente a la UH, porque quizá ahí estén algunas claves de lo que está por venir.