Cuba y la seducción europea

Manuel Juan Somoza

La Habana | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Parece que una vez más, Cuba se deja seducir por la vieja Europa, aunque quizá en está ocasión pueda llegar un poco más allá del embeleso. O al menos eso es lo que estaría buscando la diplomacia cubana, lograr que la Unión Europea (UE) incluya a la isla en algún mecanismo de protección contra los efectos extraterritoriales del bloqueo estadounidense. Las bengalas fueron disparadas aquí y en Bruselas cuando por un lado el vicepresidente Ricardo Cabrisas se entrevistó con el director general de Cooperación y Desarrollo de la Comisión Europea, Stéfano Manservisi, y allá las dos partes hablaron acerca de las “disposiciones normativas (de la UE) para contrarrestar la dimensión extraterritorial de las leyes y regulaciones aplicadas por un tercer estado”, según dijo un comunicado oficial. “El diálogo estuvo guiado por el interés común de intercambiar opiniones sobre cómo el bloqueo impuesto por los Estados Unidos contra Cuba afecta al pueblo cubano y también daña los intereses económicos y comerciales de la UE”, precisó el texto.

Según la agencia AFP, La Habana aspira a ser incluida en “un sistema de pago especial que esta creando la UE para eludir las sanciones estadounidenses a Irán”. En este contexto, y durante su última visita a La Habana en enero pasado, Federica Mogherini, responsable de asuntos exteriores y política de seguridad de la UE, adelantó que el bloque “tomará todas las medidas pertinentes” para garantizar que sus empresarios no sean afectados por el carácter extraterritorial del bloqueo de EU a la isla.

La UE figura entre los principales inversionistas en Cuba y varias empresas, entre ellas Iberostar, han sido incluidas en las más recientes sanciones de EU. De momento, sin embargo, los hoteleros españoles parecen mantener su apuesta. “En realidad no hemos sentido afectación, nuestros mercados están en Europa y Canadá, y si los a los norteamericanos no lo dejan venir potenciaremos otros mercados, como el mexicano, que está en crecimiento”, comentó un funcionario Iberostar. No obstante, el lunes trascendió que varias agencias del gobierno de EU multaron con mil 340 millones de dólares al banco Société Générale de Francia por realizar transacciones con Cuba, Irán y Sudan, países condenados por los estadunidenses. No es la primera vez que La Habana busca apoyo en la UE, más allá de su tradicional voto contrario al bloqueo en cada sesión anual sobre el tema que realiza la Asamblea General de Naciones Unidos. Hace unos 20 años lo intentó, y a la larga, las insistentes gestiones del entonces presidente del gobierno español, José María Aznar –“el caballerito”, le decía con desprecio Fidel Castro- lograron todo lo contrario; otro paquete de sanciones a la isla, dejado a un lado después que Barack Obama inició su deshielo y mantenido a contracorriente de lo que quiere Donald Trump.  Y en este contexto de seducción y desengaños, viene a La Habana el jueves 22 el mandatario socialista Pedro Sánchez, quien se hará acompañar por unos 300 empresarios españoles –entre los más activos en la isla- y en materia de simbolismo protagonizará la primera visita oficial de ese tipo en tres décadas a la otrora “isla bien amada”.Queda por ver entonces si a la larga, pese a “las muchas diferencias” que dice tener con los cubanos, la experimentada dama europea, quien resume los atributos de 28 naciones distintas, sobrepasa los guiños de un amor casi platónico.