Gemelos

Maria Victoria Páez | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Ellos son gemelos bivitelinos , ¡oigan!… ¿ qué que es eso?… los mellizos de toda la historia de la humanidad, que, en el argot de la ciencia reciben ese nombre. Son gemelos desde hace 15 años y 21 días, varón y mujer, gordito y canija, alto y bajita, cariñoso y brusca, autista y defensora de “deja a mi hermano o te clavo el boli en el hígado hasta que la bilis te empape el uniforme”. Se habían acostumbrado a ese antagonismo, a ese noche y día, desde que vinieron a este mundo, y así creíamos todos que seguiría la historia de los dos, hasta hace una semana  (atentos a escena): Entra él con su mochila a la espalda. Toda la familia comiendo.

-Niñaaaa ¿ sabes qué? . He pillado a Carmen Romera y a Carlitos besándose detrás del árbol del patio.

– ¡ YO TE LO DECIAAAA! ¿ Le has dicho algo, niño?
– Claro, hermana a esa altura se sentaba, sin mochila, en la mesa le pregunté:

Carmen ¿ por qué lo has besado?, ¿ sabes que me contestó la muy…..?…. “por necesidad”. Guarra, hermano, se dice guarra, porque no está saliendo… ¿ lo sabes? Y se morrea con el primero que pilla. No son pareja, él sale con Araceli….

¿ Sabes tu cuántas parejas hay en la clase ,hermana?
¡ Hombreeee!¡ Faltaría más ¡…. Mira: Pepa y pepa, perico y mengana, Lolo y Lola….
Esos mismos…

Choca niño y chocaron los puños en el aire, en una alianza única, que levantó de la silla a su madre.Empezaron las carcajadas y los comentarios subidos de tono, de adolescentes “ bien educados”. Era la primera vez que pasaba, sus risotadas de hombre joven invadían el comedor mientras su hermana canturreaba reguetones de dudosa armonía, pero acordes con la conversación que mantenían. Allí estaba la sincronía de pensamiento, de la que todos habían oído hablar pero nunca habían podido disfrutar; la vibración en la misma onda que tienen los gemelos y de la que tanto se ha escrito. La maldición había desaparecido; el autismo había pasado a ser lo que tantas veces había nombrado: “ un espectro”; el amor de hermana y el desparpajo de la juventud recién llegada había reabierto las barreras de la comunicación, que nunca debían haberse cerrado. El, había pasado trece de sus quince años, dentro del rígido mundo del conductismo, para poder convivir con el autismo que la naturaleza le había entregado y ahora ella, le había pegado el último empujón a la vida: ¿ en qué libro figuraría eso?¿en qué manual?… esas eran las preguntas que se hacia la madre mientras lloraba de risa, la primera risa contagiada y contagiosa en muchos años. ¿ Cómo se llamaría la terapia de aquella adolescente y qué tanto bien hacía? O, tal vez, ¿ serían ellos los terapeutas de su madre?¿ las risas sencillas tendrían valor medicinal? ¿la adolescencia es como la brisa fresca? Entre todos decidieron olvidar las preguntas sin respuestas y dedicarse a disfrutar el momento, ese que sabía a reguetón y quinceañera resuelta, ese que sonaba a carcajada de hombre que rompía barreras, ese que enseñaba que dos hermanos únicos curan las heridas de una madre vieja.“ El TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA), es un trastorno neurobiológico del desarrollo, que se manifiesta en los tres primeros años de vida y que perdurará a lo largo del ciclo vital.

Los síntomas fundamentasles son:
Deficiencia persistente en la comunicación y la interaccion social.
Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades.”
Gracias chicos, sois los ángeles de mucha gente