Díaz-Canel concedió su primera entrevista a la prensa

 

Manolo Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

El presidente de Cuba, Miguel-Díaz Canel acaba de conceder su primera entrevista a la prensa desde que asumió el cargo en abril pasado y expuso sus consideraciones sobre temas álgidos, como la eventualidad de una reunión  con Donald Trump o el pretendido matrimonio igualitario en la isla,  al tiempo que también por primera vez descorrió las cortinas que cubren sus relaciones con Raúl Castro y habló de su familia, en cuyo seno dijo repercuten los debates políticos que por estos días recorren el país. Vestido de traje sastre y calmado en todo momento, el mandatario descartó la posibilidad de un diálogo con el presidente Turmp mientras Washington, afirmó, “mantenga las inaceptables medidas” adoptadas contra el acercamiento iniciado en 2014 por los entonces mandatarios Barack Obama y Raúl Castro. Enumeró las acciones emprendidas en ese sentido por la Casa Blanca , que han llevado las relaciones bilaterales a su punto más bajo en los últimos años, y afirmó que ellas responden a “compromisos políticos con la mafia cubano-americana de Miami”. A una pregunta acerca de si su gobierno había pedido “ayuda a Rusia” para realizar los alegados ataques sónicos contra diplomáticos estadunidenses en La Habana, el gobernante respondió: “Tenemos mucha ética para pedir a nadie que ataque a otros. Cuba no ataca. Cuba se defiende. Cuba es solidaria”.

MATRIMONIO GAY

La entrevista fue realizada por la multinacional Telesur y emitida la noche del domingo por tres canales de la televisión estatal cubana. Díaz-Canel también viajará por primera vez a Washington a finales de este mes para participar en la Asamblea General de la ONU y reunirse en paralelo con políticos y empresarios estadounidenses.

Interrogado sobre algunos de los temas polémicos del debate constitucional en curso en la isla, se pronunció por el matrimonio igualitario, no obstante el rechazo de la Iglesia católica y varias denominaciones evangélicas, así como de algunos sectores de la población.

El presidente dijo que no pretendía influir en nadie –el proceso de discusión proseguirá hasta noviembre por barrios, empresas y universidades- y que aceptaría “la posición que adopte el pueblo”, pero que su criterio era a favor de “no dejar espacio a ningún tipo de discriminación”. Asimismo confió en un respaldo mayoritario de los cubanos cuando la reforma constitucional sea sometida a referendo en febrero próximo y restó importancia a las campañas en contra del exilio y la oposición interna. “La contrarrevolución nunca ha tenido un proyecto de nación (…) es pagada por EU e internamente no tiene respaldo”, puntualizó.

RAUL CASTRO

Se autodefinió como un político tímido a la hora de enfrentarse a grandes grupos de personas, dijo que no gustaba de las entrevistas de prensa, aunque al mismo tiempo consideró necesario estar “en permanente contacto” con la gente y desarrollar una nueva política de comunicación social en el país, para restarle espacio “a las matrices de opinión” contrarias al sistema política cubano, que en su criterio establecen los grandes medios.

Igualmente dijo sentirse “muy seguro” por el respaldo que recibe del primer secretario del Partido Comunista, Raúl Castro, -desaparecido de los focos de la prensa-, con quien afirmó habla casi a diario. “Es como un padre que siempre nos esta guiando y a la vez nos esta dejando caminar”, puntualizó.  Y en cuanto a su familia reconoció que “los muchachos (sus hijos)  son muy críticos” y que en la familia hay “un diálogo permanente” como reflejo de lo que ocurre en el país. Díaz-Canel tiene tres hijos, dos son músicos, y su esposa –Liz Cuesta Peraza- lo acompaña en actividades públicas, una práctica internacional que nunca siguieron ni Fidel ni su hermano Raúl Castro.

AMÉRICA LATINA

En cuanto a su visión regional, aseguró que su administración esta dispuesta a proseguir las gestiones como garante de las negociaciones de paz entre el gobierno de Colombia y el insurgente Ejército de Liberación Nacional –ahora en crisis- , como antes hizo con las ya desactivadas guerrillas de las FARC, si esa es la voluntad de las dos partes. Sobre Venezuela reiteró su respaldo al mandatario Nicolás Maduro ante lo que consideró “una ofensiva de la oligarquía y el gobierno de EU” y su mostró optimista en cuanto a un resurgir de gobiernos de izquierda en la región, pese a reconocer el avance de la derecha. Igualmente anunció que dará “todo el apoyo posible” a la próxima administración de Andrés Manuel López Obrador quien ,dijo, “representa una esperanza no solo para México”, sino para todo el continente americano.  La presidencia de López Obrador “balancea la correlación de fuerzas” en América Latina y el Caribe, consideró.