Monjas y Oscuridad

Sergio Berrocal Jr | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

Mientras en Europa se debate si tendremos una hora menos de sol, una hora más o un cuarto de hora con mantequilla, en Hollywood siguen lanzando trailers de grandes estrenos que pretenden arrasar en taquilla.Después de que Disney haya presentado la nueva versión de “Dumbo” ahora es Warner la que comparte el primer avance de “La monja”.La puesta en escena corre a cargo de Corin Hardy, que ha estado dando que hablar por su elogiada ópera prima “The Hallow” (2015). Iba a rodar la nueva versión de “El cuervo” pero abandonó el proyecto y a su intérprete Jason Momoa. Entre los productores de “La Monja” destacan James Wan, director de las películas del matrimonio Warren o las dos primeras de “Insidious” que ahora mismo tiene entre manos el largometraje de “Aquaman”.

La historia de “La Monja” arranca cuando una joven religiosa se suicida en un aislado monasterio en Rumanía. El Vaticano manda a un sacerdote perseguido por su pasado y a una novicia a punto de tomar los hábitos para investigar el caso. Juntos descubren el secreto de la orden…No solamente arriesgan sus vidas sino también su fe y sus almas cuando se enfrentan a una fuerza malévola que no es otra que la terrorífica monja diabólica

“La monja” se estrena en cines el 6 de septiembre. El reparto está liderado por Taissa Farmiga (hermana de Vera Farmiga, estrella de “Expediente Warren”), Demián Bichir, Jonas Bloquet, Charlotte Hope, Ingrid Bisu y Bonnie Aarons, que da vida a la siniestra monjita. Rompiendo con otras películas de este mundo de terror, como “El conjuro” o “Annabelle”, el personaje de la monja está inspirado en una entidad maligna que Lorraine Warren decía que la acosaba.

El personaje demoníaco conocido como La monja es en realidad un demonio llamado Valak, quien ha decidido manifestarse de esa forma.En la mitología de lo oculto, Valak es descrito como un niño con alas de ángel que está montado sobre un dragón de dos cabezas. La mención de este demonio puede encontrarse en un grimorio del siglo XVII llamado La Clavícula Menor y Mayor del Rey Salomón, un libro que contiene la sabiduría necesaria, al menos así se pretende, para conjurar demonios. Dicen que era nada menos que el método empleado por el Rey de Israel.

También cuentan que la muñeca de Lorraine Warren, Annabelle, fue un regalo que una madre hizo a su hija, llamada Donna, cuando en 1970 estudiaba enfermería.

La joven, que tenía en aquella época 18 años, colocó el regalo en un lugar preferente de su habitación de estudiante porque decía que era la mejor manera de recordar a su madre. Pero pasado un tiempo reveló que no tardó mucho en observar fenómenos extraños.

La muñeca aparecía diariamente en una posición diferente a la que la había dejado. Hasta llegar al punto de que Donna afirmaba que aquella muñeca aparecía también en otras habitaciones.

Pero los fenómenos extraños no pararon ahí y empezaron a aparecer notas escritas con mensajes como “Ayúdanos” o “Ayuda a Lou”. La situación llevó a la estudiante a consultar a una médium para que intentar averiguar lo que estaba pasando. Después de terminar la sesión, aquella parapsicóloga le reveló que el espíritu de una niña llamada Annabelle Higgins había poseído a aquella muñeca.

La terrible muñeca, que se convirtió en el punto de atracción del Museo del Ocultismo de los Warren, protagonizó un macabro episodio.

Cuentan que un día una pareja de novios llegó en una motocicleta a visitar el museo y cuando consiguieron ver a Annabelle y escucharon su historia, el muchacho se burló de ella y se puso a dar patadas al cristal de la urna donde se encontraba la muñeca maldita.

El propio Ed Warren tuvo que intervenir para echar a la pareja porque seguían en sus trece, pateando la urna. Lo terrible es que cuando se marcharon, la moto en la que viajaban no hizo muchos kilómetros antes de estrellarse a toda velocidad contra un árbol.

El novio murió instantáneamente y su novia permaneció recluida varios meses en una clínica.

Aunque sería muy atrevido afirmar que la maldita Annabelle tuvo algo que ver en el trágico accidente, los guías se curan en salud y cuentan cuidadosamente una y otra vez la trágica historia, con pelos y señales, a cualquiera que visita el lugar.

La moraleja sería que ante lo desconocido no seas atrevido y muéstrate respetuoso. Por si acaso.