En Cuba, “todo mezclado”, según estudio genético

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana 

“Aquí el que no tiene de congo tiene de carabalí”, anticipaba un pronunciamiento que ha ido de boca en boca y acaba de ser confirmado por indagaciones sobre el ADN de los cubanos, que permitieron obtener información de 15 generaciones anteriores, desde hace 500 años. La pesquisa trascendió en un extenso reportaje de la web Cubahora. “Un 70 % de la información genética proviene de ancestros europeos, alrededor de un 20 % por ciento proviene de esclavos africanos que fueron traídos a Cuba, o sea de nuestros ancestros africanos, un 8 % —lo cual no es subestimable— viene de nuestros aborígenes, de nuestros primeros habitantes de la Isla, y cerca de un 2 % por ciento de los chinos, de los asiáticos que fueron traídos a Cuba ya fundamentalmente en el siglo XIX… Todos los cubanos sin lugar a dudas somos mestizos independientemente del color de la piel que tengamos o que se visibiliza”, declaró a la revista digital la doctora Beatriz Marcheco Teruelo, directora del Centro de Genética médica de La Habana, realizadora de la investigación.

En tanto, el poeta Nicolás Guillen (1902-1989) , mucho tiempo antes, había advertido:

“Estamos juntos desde muy lejos,
jóvenes, viejos,
negros y blancos, todo mezclado;
uno mandando y otro mandado,
todo mezclado;
San Berenito y otro mandado
todo mezclado;
negros y blancos desde muy lejos,
todo mezclado;
Santa María y uno mandado,
todo mezclado;
todo mezclado, Santa María,
San Berenito, todo mezclado,
todo mezclado, San Berenito,
San Berenito, Santa María,
Santa María, San Berenito,
¡todo mezclado!”.

En el 81 por ciento de los hombres estudiados se encontró un abuelo europeo –fundamentalmente de origen español- , en casi el 19 por ciento un abuelo africano y en menos del uno por ciento un abuelo nativo-americano.

El genoma aportado por África tiene como principales fuentes a Benin, Nigeria, Camerún, Gabón y sobre todo el norte de Angola, aunque no son los únicos países de origen en ese continente.

Marcheco señaló que entre los temas más complejos figuró abordar los orígenes nativo-americanos de los cubanos, debido al exterminio que sufrió esa población por la colonización española y a que esa huella genética no tiene las mismas proporciones que las africana y europea.

En cuanto a la población aborigen, el estudio concluye que el mayor porcentaje genético apunta a poblaciones suramericanas, aunque también se ha identificado que es común con los habitantes autóctonos de Mesoamérica, indicó la investigadora.

Se ha observado una similitud importante con el grupo indígena de los surui de Brasil, que vive en las zonas de Mato Grosso y Rondonia; también el grupo cabécares de Costa Rica, y el colectivo indígena pima de México, que habita en Chihuahua y también en Arizona, puntualizó Marcheco.

Entre las regiones de Cuba que conservan más los genes de los ancestrales indoamericanos, citó a las provincias orientales de Las Tunas (13 %), Granma, Holguín y Guantánamo, donde el promedio genético es de un 10 %, el más alto del país.