Crónicas al limite

Joaquín Ortega (Director de NOIDENTITY-Especialistas de cine). | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

En mis artículos de Helios ya he tratado el tema de los coches así como las grandes persecuciones que se han rodado en el cine de acción. Pues bien en el artículo de agosto voy a centrarme en las motos que han sido protagonistas de muchas de nuestras películas favoritas. Las motos pueden llegar a ser, al igual que otros vehículos, verdaderos personajes y a veces protagonistas de las mejores acciones de riesgo en un film. Son vehículos que nos transmiten adrenalina, vértigo, peligro, velocidad y sobre todo sus pilotos se ven potenciados en sus respectivos personajes por las motos que conducen. Además para los especialistas de cine son elementos indispensables en nuestros entrenamientos ya que cuando se ruedan escenas con motos somos nosotros los que realmente las pilotamos, realizando toda clase de maniobras evasivas y de precisión para hacer que la secuencia de riesgo sea tal y como los guionistas y los directores quieren. Como motero que soy creo que con este artículo voy a llegar a muchos lectores y lectoras apasionados de las motos, y les voy a desvelar algunas curiosidades de los modelos de motocicletas usados en algunas de las películas donde los protagonistas usan en algún momento o durante todo el film, motos de marcas y modelos muy diferentes.

En el siglo XXI hemos tenido numerosas sagas y películas en las que las dos ruedas han tenido parte de protagonismo y que estoy seguro de que las habéis visto y puede no haberos dado cuenta de que modelo de moto concreto aparecía. La saga X-Men Harley-Davidson tiene un fuerte vínculo con Hollywood y sobretodo con Marvel, desde que se lanzaron sus primeras películas. En la saga de los mutantes, nos encontramos a un Cíclope muy motero a lomos de una Harley-Davidson V-Rod Titan en X-Men: La Película y sobre una V-Rod VRSCA en X-Men: La decisión final. Lobezno es el otro mutante motero de la saga. En la primera película, toma “prestada” la V-Rod de Scott Summers, Ciclope, para salir en busca de la joven Picara. Pero sin duda, si hay una moto asociada a Hugh Jackman, es la Harley-Davidson Panhead de 1948 con la que sale disparado del granero en X-Men Orígenes: Lobezno.

Capitán América

El Capitán América es otro de los personajes que no sabe vivir sin ir montado en una Harley. En su primera película, se enfrenta a HYDRA con una Harley Davidson Cross Bones camuflada para que parezca una WLA de 1942 como las que usó el ejército de los EEUU en la Segunda Guerra Mundial y en Capitán América: El Soldado de Invierno monta sobre una Street 750 modificada y una Softail Breakout. En Civil War, es su inseparable amigo Bucky el que sale sobre una Street 750 también modificada.

Los Vengadores

En la primera película de Los Vengadores, es también Steve Rogers el que monta sobre una Harley-Davidson Softail Slim. En la segunda igual que lo hace su inseparable amigo Bucky en Vengadores: Civil War.La otra Harley-Davidson de la saga Vengadores es propiedad de Scarlett Johansson, que interpreta el papel de la espía Viuda Negra y pilota una eléctrica LiveWire en Vengadores 2: La Era de Ultrón. Misión Imposible Lo que es capaz de llegar hacer Ethan Hunt en las películas de Misión Imposible solo él lo sabe, pero si algo sabe hacer el agente secreto interpretado por Tom Cruise es montar en moto. En Misión Imposible 2 lo podemos ver sobre una Triumph Speed Triple en una de las innumerables escenas de acción.En la quinta entrega de la saga, Misión Imposible: Nación Secreta, Tom Cruise vuelve a subirse sobre una moto para protagonizar otra escena de persecución, pero esta vez lo hace sobre la deportiva bávara: la BMW S1000RR. Sin casco, otra vez, muy mal Tom.

Matrix Reloaded

Los hermanos Wachowski crearon una de las sagas que más impactaron a principios del Siglo XXI y en la segunda entrega, Matrix Reloaded, pudimos ver a Carrie-Anne Moss, interpretando a Trinity, enfundada sobre un ceñido traje de cuero a los mandos de una Ducati 996 huyendo por la autopista. Pero no solo eso, si nos fijamos en el momento en el que se sube a la moto, vemos que el camión donde la transportan, está lleno de Ducatis.

Noche y Día

Aquí viene una de esas películas en las que se emplea una moto que parece un modelo, pero resulta que es otro. A simple vista, en la película Noche y Día protagonizada por Tom Cruise y Cameron Diaz, vemos a la pareja recorrer las calles en lo que supuestamente es un encierro de San Fermín en una Ducati Hypermotard, pero resulta que esto no es del todo cierto. Ni era San Fermín, ni era una Ducati. Realmente se trataba de una Aprilia SXV camuflada, en principio para poder soportar el tute de saltos y acrobacias, pero las malas lenguas dicen que fue para que el actor americano pudiese llegar bien al suelo.

60 Segundos

Si algo que caracteriza al guion de la película 60 Segundos en la que aparece Angelina Jolie son los coches. Pero resulta que la actriz norteamericana hace su entrada triunfal sobre una MV Agusta F4 antes de unirse a la banda dirigida por Nicolas Cage.

Terminator 2

En “Terminator 2” podemos ver a Arnold Schwarzenegger y a su doble de acción pilotando una moto mítica de la marca americana Harley Davidson. Se trata de una Fat Boy FLSTF. Es una softail, esto es que tiene amortiguación trasera pero escondida para que parezca una hardtail, que son las Harley Davison sin amortiguación trasera. Motor Big Twin de 1340 cc. Su motor tiene el característico sonido que Harley Davison patentó para que no fuera copiado por la industria japonesa y que se caracteriza por su ralentí.

El Caballero Oscuro

Si hay otro personaje de ficción que puede tener en su poder una exclusiva MV Agusta F4 ese debe ser Bruce Wayne, que realmente podría tener todas las motos que se le pasasen por la cabeza, pero en El Caballero Oscuro lo vemos pilotando la deportiva de Varese para enfrentarse al Joker.

Jurassic World

En una isla llena de dinosaurios una Triumph Scrambler para atravesar una frondosa selva mientras te persigue una manada de Velociraptores debe de ser una de las mejores elecciones posibles. Eso debió pensar su protagonista, Chris Pratt, en la película Jurassic World cuando decidió enfrentarse al dinosaurio definitivo en la última entrega de la saga.

Los Mercenarios

Si los mercenarios tienen algo característico es que trabajan única y exclusivamente por dinero. Y en Los Mercenarios, Jason Statham hace alarde de ello cuando llega montado sobre Ducati Desmosedici RR para salvar a la chica. Sin duda se trata de una de las mejores maneras de gastarse el dinero que genera por ir repartiendo tiros y mamporros a diestro y siniestro.

Operación U.N.C.L.E

Henry Cavill y Armie Hammer protagonizan está película de espías y no son precisamente dos personas de pequeña envergadura, recordemos que Cavill es el actor que interpreta a Superman en las últimas películas de la saga. Ahora solo tenéis que imaginaros a los dos subidos sobre una clásica Vespa 150 para poder visualizar la escena.

Kill Bill Volumen 1

En esta película de Quentin Tarantino seguimos tirando de nostalgia motera y vemos a Uma Thurman, La novia, sobre una Kawasaki ZZR 250 mientras busca venganza por la traición de su banda al matar a todos los invitados a su boda y casi matarla a ella. Además, la vemos vestida con un mono y casco amarillo a juego, como debe de ser.

Harry Potter y la Piedra Filosofal

En la primera película de la famosa saga de libros de J. K. Rowling, el profesor Rubeus Hagrid toma prestada la moto propiedad de Sirius Black para enfrentarse en una batalla aérea junto a Harry Potter. Concretamente se trata de una Triumph 650 T 120 Boneville con sidecar que, obviamente, es capaz de volar dado el carácter mágico de la película.

La gran evasión

“La gran evasión” es una película que tiene una de las escenas moteras más sensacionales de la historia del cine para todos los amantes de las dos ruedas. Y eso es gracias a la pasión por las motos que tenía el actor Steve McQueen, protagonista de la cinta.

McQueen interpreta al aviador americano Hilts, conocido como ‘The cooler King’. Tras escapar, en un plan calculado al milímetro, logra quitarle una moto a un soldado nazi. Si la película hubiera sido fiel a la historia, habría sido una BMW o una Zündapp. Pero no, se escogió una Triumph porque era mucho más ligera y ágil. Perfecta para rodar los minutos de enduro más famosos del séptimo arte. Que una huida se hiciera en moto es una gran metáfora de lo que siempre ha significado ser motero: la libertad. Y qué gran momento, qué gesto tan reconocible, cuando el actor le quita el tapón al depósito y mueve la máquina para ver cómo va de combustible. Y qué decir de esos golpecitos a la Triumph en el momento de la caída, rodeado de soldados, como dándole las gracias por esos maravillosos minutos. En la película queda claro que el actor era un piloto muy hábil. Solo en unas pocas escenas, como la del salto sobre la alambrada, y por exigencias del director, que no quería desafortunadas lesiones, fue sustituido por el especialista Bud Edkins. Un auténtico crack de las dos ruedas con el que entablaría una gran amistad y con el que participaría en numerosas carreras.