Quiero la camiseta de Ekapol Chanthawong

Marcelo Aparicio | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

El mundial de fútbol de Rusia, que felizmente está llegando a su fin, tenía que presentar al mundo el verdadero y único gran líder de la pelota de cuero. Sin embargo, los invitados a ser los grandes protagonistas, los multimillonarios Cristiano Ronaldo, Leo Messi, Neymar Junior, entre otros, pasaron totalmente desapercibidos, creando una decepción general entre los seguidores del deporte rey. Sin embargo, los medios de comunicación pueden alegrarse de que se haya presentado en escena un auténtico líder, que hasta ahora y según se desarrollen los acontecimientos, pasará a la figura de héroe. Algo tiene que ver con el fútbol el tailandés Ekapol Chanthawong, entrenador de un equipo de juveniles, ahora atrapado en una cueva inundada mientras colabora en el rescate de sus doce pupilos.

El hecho que los chicos atrapados en la cueva sigan con vida y se espera su pronto rescate no sería posible sin la intervención de una tremenda fortaleza mental que, al parecer les ha imprimido este monitor durante los días de cautiverio.

Según algunos expertos, “la fuerza mental que dio Chanthawong a sus pequeños pupilos ha sido el bálsamo necesario” para que mantengan el optimismo y que hayan conservado el sentido común durante dos semanas que han pasado en la oscuridad, con hambre, sin alimentos y en condiciones de aislamiento extremo. Por no hablar del terror que causa una situación así a cualquiera de los mortales.

Según el Eastern Eye, cuando era pequeño, el valiente monitor fue ingresado en un monasterio y durante sus años de aprendizaje pasó varios meses practicando la meditación trascendental, precisamente en el interior de cuevas.

Hace tres años, Chanthawong abandonó el monasterio y quizo consagrar su vida a instruir a menores con pocos recursos y de allí que se dedicó, entre otras actividades, en entrenarlos para formar un equipo de fútbol.

La fortaleza mental y el compañerismo que debe caracterizar a cada equipo ha hecho, al parecer, el resto. La formación de los chicos en el control mental y las economías de sus energías corporales serán la clave que habrá permitido, si todo sigue bien, la recuperación de los miembros de este equipo ejemplar.

Ekapol Chanthawong, a diferencia de los ídolos del fútbol que se dan codazos para ocupar las primeras planas de los diarios, para superar al compañero de profesión, para aspirar a la fama y al dinero, será el último que salga de esa cueva maldita. Una pregunta maligna y no inquietante:  ¿cuántas camisetas con su nombre en la espalda se venderán este verano?

Autor entrada: onmagazzine