Aquel zelador de oríxa

Sergio Berrocal Jr | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Hoy recibí la llamada de un gran amigo mío argentino afincado en un pueblecito de la provincia de Buenos Aires, es lo que llamamos en brasil un “zelador de orixá” (father of the saint) o para entendernos un babalawo. Con voz rota de cansancio y la desesperación del tumulto de una gasolinera con poca wifi, Pepe, que así se llama, me relata:

“Estoy en situación de calle, Teresita me hecho de casa, anda con otro chabón, esta ciega… esta mujer es mi ruina… No puedo acceder al templo, me saco a punta de pistola… Mira que Víctor me lo decía. Hoy dormí por primera vez en un colchón desde que estoy a pie de calle. La gente nos mira mal, no sabes lo que es esto…  Aquella gente que ayer yo ayudaba, hoy no están ni ahí y lo peor de todo es que cuando me levante yo si estaré para esta gente… No, no sabes, es todo un drama, aquí los electos no están para los ciudadanos pero si para limpiarse el culo entre ellos es todo un tema…”

La religión africana es tan vieja como el mundo, hoy muchos lo conocen como “santería”, sin embargo existen diversas etnias y versiones de la misma, lo cual hizo que dicha creencia se mezclase y progresara hasta llegar a tener adeptos dentro de los círculos culturales y políticos. Hoy en día todo personaje público está vinculado de alguna que otra forma a la religión, aunque no se diga de viva voz.

Son muchos los que nos denomina como “sectarios” por el simple hecho del desconocimiento de la religión, no todo se basa en el sacrificio de animales, a veces el peor de los males es la propia envidia del ser humano.

Cuando se hace religión o mejor dicho cuando se es iniciado en religión lo primero que te inculcan es el respeto a los demás y el ayudar a quien suene a tu puerta; Como exclamaba mi tío Ramón Díaz perteneciente a la rama del mayombe “los recursos más simples son a veces los más efectivos pues la pluma es más poderosa que la espada”.

Un concepto mal entendido por muchos. Sin embargo en aquellas tierras argentinas y en tierras de la Virgen del Rosario la no aceptación de la liberta de culto es altamente contradictoria, pues muchos de los que critican son los mismos que a la caída la noche van a consultarse para saber que paso dar antes de hacer negocio.

El tan escandaloso y tímido sacrificio de animales está presente en muchas religiones y tiene como objetivo resolver un problema concreto y puntual. Dicha creencia está presente en casi todas las culturas, desde los hebreos a los griegos y romanos. Hoy aún podemos ver dicha práctica durante la propia conmemoración judía del “Día del Perdón.

Parece mentira pero mientras Teresita anda vacilando con su macho delincuente de bar en bares Pepe busca refugio, alimentación, y sobrevivir en aquellas callejuelas de aquel pueblucho cerca del rio Paraná. Mientras nosotros estamos bajo la ducha y bien calentito en casa, Pepe se la pasa caminando pidiendo de puerta en puerta, no limosna  ni plato de comida sino que alguna entidad pública o privada que quiera ayudarlo. En aquella última llamada Pepe me señalaba:

 “Acá no te recibe ni la plana mayor de la municipalidad, cantan por cada esquinas  que  atienden a las familias que recuren a asunto sociales, los cuales por lo general es de bajo ingreso económico pero la realidad es que te dejan con el culo al aire porque no eres nada, no eres uno de esos famositos que andaba con Cristina Kirchner y sus fiestas en el barrio de Olivos… Ni techo tengo, y ando con Luisito (mi hijo), la verdad que es lo que más me preocupa porque son capaces hasta de quitármelo… ”

Entonces yo le pregunte:

¿Y tú Orumale? (asentamiento fundamento de Orishas) y Pepe me exclamo: “Los asentamientos están en la casa, los tiene Teresita, pero no sabes me saco todo para fuera, menos los asentamientos de mi Eshú, por suerte están bien… sigue allí,  pero no me dejan acercarme… El tipo que está ahora con Teresa no sabe que el lugar funcionaba como templo… es todo un tema… sobre todo porque tenemos hijos pequeños en común y encima se me junto el problema de la madre de mi hijo Luisito… Entre una cosa y otra estoy podrido, pero me voy a levantar de una forma u otra losé… Anqué hoy los pinochos que mueven los hilos no me miren a la cara sé que voy a vencer esta lucha… ¿Sabes aquello que decía el uruguayo Mujica? – – “El poder no cambia a las personas, sólo revela quiénes verdaderamente son”

Paseando por las calles de un pueblucho pesquero, me paro en un pequeño bar de la barriada a tomar café y analizar la situación, y una pregunta me viene a la mente: “Si hoy estas tierras están marcadas por Iglesias Evangélicas y Presbiterianas entre otras muchas ¿porque  existe tal silencio sepulcral entorno a facilitar una mano a otra persona? Sin embargo, al darse la vuelta vemos como los miembros remangados de una sociedad aparente se precipitan ayudar en los bancos de alimentos de forma a decir “Mira que bueno soy”.

Mientras tanto aquella gente que por las noches delante de un Vega Cecilia  te da un toquecito en la espalda diciéndote que bonito eres, no saben que Pepe recorre las calles en busca no de un plato de comida ni dinero sino de ayuda humanitaria de forma a poder retomar su vida.

Autor entrada: onmagazzine