Especial : La era post Rajoy

Marcelo Aparicio | Maqueta Sergio Berrocal Jr

El expresidente del Gobierno , Mariano Rajoy, comunicó esta mañana en la sede del Partido Popular (PP), que dejaba la presidencia del PP y dejó entreveer su voluntad de no tutelar su sucesión al frente del partido, sacudido y echado del poder por una sucesión de casos de corrupción. Ahora muchos analistas sostienen que esto se veía venir, pero esos mismos contertulios o politólogos son incapaces de pronosticar acertadamente sobre su sucesión, que puede desatar una lucha intestina y sin piedad en una formación que siempre dijo sí a su amo y en ninguno de los momentos graves puso en cuestión su liderazgo. Mientras todas las miradas se dirigen como sucesor al frente del partido hacia el actual presidente de la Xunta de Galicial, Alberto Nuñez Feijóo –el único presidente autonómico que se hizo con el poder con mayoría absoluta—no se descarta una batalla a muerte entre la exvicepresidenta y mano derecha de Rajoy en el gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría y la secretaria general del PP,Dolores deCospedar.   Sin embargo, otros nombres comienzan a vislumbrarse en el panorama: el de la presidenta del Congreso Ana Pastor y el ex ministro Iñigo de la Serna.

Este primer juego de quinielas se vio alterado, desbaratado, sorprendido por la irrupción intempestiva, como es habitual en sus apariciones, del ex presidente conservador JoséMaría Aznar, que pocas horas después de la renuncia de Rajoy (nombrado a dedo por Aznar como su sucesor) no le tembló la voz para decir en un acto a pocos metros de donde se encontraba el dimitido que “El victimismo cuando se ejercita como política es lo contrario al liderazgo”, fin de la cita….

El que Aznar se ofrezca para contribuir a la “reconstrucción” del centro derecha español, le pone los pelos de punta a más de un político y a gran parte de la ciudadanía española. “No tengo ningún compromiso partidario ni me considero militante de nada, ni me siento representado por nadie”, dijo tras hablar en pasado del PP.

Por otro lado, observadores de la política española, sostienen hace tiempo que Aznar está loco por integrarse de alguna manera al partido de Albert Rivera, Ciudadanos, que las encuestas dan como serio perseguidor del PP en el próximo choque electoral.

Rajoy se fue del gobierno echado por una oposición harta de los devaneos de la corrupción del partido y Rajoy se hace a un costado ahora dejando la cima del Partido que gobernó los últimos siete años. La lucha se iniciará a partir de julio por su sucesión y de aquí a entonces correrán litros de tinta y algunas salpicaduras sanguinolientas en el monolítico partido conservador.

Que Dios coja confesado al nuevo presidente, resultante de la moción de censura, el socialista Pedro Sánchez, a quien aquellos que lo ayudaron a desplazar a Rajoy ahora dicen que no fue un sí al socialista, sino un no al que hoy consideran un cadáver político.

Acorralada por graves conflictos territoriales, sobre todo con Cataluña; por las diversas reivindicaciones (pensionistas, mujeres, funcionarios), acosado por la desigualdad laboral y social, por la pobreza creciente, por la falta de oportunidades para millones de jóvenes, la política española empieza a estar al rojo vivo.

Autor entrada: onmagazzine