Muere Ramón Chao

Marcelo Aparicio | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Muchos que no lo conocían se preguntarán, ¿será pariente de Manu Chao?.  Ramón Chao, cuando lo conocí, en París de 1975, era una institución. Del periodismo. Lo conocí en una de esos encuentros “clandestinos” de gallegos republicanos exiliados al cual asistí para cubrirlo para Diario o Cambio 16, no recuerdo. Había oído hablar mucho de él, sobre todo entre los españoles y gallegos con los que compartía mesa en la redacción de la Agence France Presse (AFP) por aquellos años. De Ramón hablaban algunos con respeto y otros –seguramente por enfrentamientos ideológicos que existen en toda colonia de exiliados—criticándolo.

Tuve unas breves palabras desde el respeto que le profesaba por la fama que tenía no sólo entre los periodistas, Xavier Domingo, José Franco, José María Rodríguez,  Tellez, la rosarina Pilar Chao (que no tenía parentesco alguno) entre otros, sino también por oírle a Paco Íbañez, y otros de la diáspora española en París. No tuve la habilidad de frecuentarlo sino alguna vez pedirle ayuda en algún caso concreto que me habrían pedido desde Madrid y que él, gran conocedor, me solucionaba desde su Radio France International. En una oportunidad le hablé de mis inolvidables bailes en el Centro Lucense de Buenos Aires y le causó mucha gracia y cierto agradecimiento emocionado.

Hoy me entero de la noticia y pensé en aquellos tiempos, pero rápidamente pensé en sus dos hijos músicos, Antoine y el famoso Manu Chao, que serían dos chavalitos en aquellos años. Después fui sabiendo que el padre de Ramón no quería que tocara piano y después su virtuosismo fue premiado en Paris… y los hijos le salen músicos y extraordinarios. También cuenta Diego Manrique que Ramón acompañó en algunas de las giras a sus hijos, una vez jubilado, y que llegó a tatuarse. Un hombre encantador, aunque a mi mucha charla no me daba, pero decían que era muy callado.

Hoy lamento su muerte, pero pienso que hizo en vida lo que más le gustaba y agradando a los demás. Chao, antes de ser famoso por ser el padre de Manu, fue un personaje de aquella colonia antifranquista que tanto molestaba al régimen de Madrid. Y fue un permanente denunciante de lo que muchos callaban en aquellos años siniestros,incluso estando refugiados en Paris.

Don Ramón, que tenga usted un muy buen viaje.

Autor entrada: onmagazzine