Limpiar el metro y ser famoso

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Me he levantado un poco tarde en este sábado de gloria, con el propósito de enmendar mi errática escritura y ser amable conmigo mismo y con los demás. Me lo ha pedido mi mejor amigo, al que machaco desde hace dieciséis años con mi amargura sobre todo y para todo, mi esposa, mi hijo que ya me trata de usted y hasta una vecina que asegura que la vida es menos amarga de lo que yo escribo.Ha habido consenso y me rindo. Así que a partir de ahora seré optimista, no lloraré entre las líneas, reconoceré que la gente me quiere aunque parezca broma y que la vida es tan bonita como la cantaba Gene Kelly cuando le caían chuzos de punta y Frank Sinatra cuando tenía que correr de avión en avión detrás de Ava Gardner a través de los océanos.

Y me he metido en la lectura de la prensa mundial dispuestos a conservar mi sonrisa y no enfadarme por nada porque estoy seguro que ya no acumularé tanta noticia nefasta como para volver a ser insoportable a la hora de contarles mis inquietudes del alma.

Paris Match, el semanario de la gentileza a todo color, me asegura que se busca novia para una rana en vías de extinción, y otro notición padre: Con Neymar, fiesta del calzoncillo en la nieve.

Granma, diario del partido comunista cubano, asegura que Fidel es un socialista del siglo XXI. Y sigo corriendo por el mundo de la prensa desde mi ordenador: todo va mejor que nunca entre las dos Coreas. Estrenan juegos olímpicos y los dos presidentes se van a reunir por fin.

Me estoy limpiando las lágrimas de la emoción cuando me acuerdo de Donald Trump. ¿Pero qué va a hacer nuestro querido hermano de la Tower Trump si ya no necesita estar día y noche con el dedo, no sé cuál de ellos, encima del botón atómico? Perdonen pero no me parece una buena noticia. Porque si se aburre capaz es de mirar hacia México.

Pero sigo la lectura optimista de la prensa: El Real Madrid sufre su derrota más agónica. Pero no se preocupen porque es el equipo de baloncesto. El de los astros a cuatro o cinco millones de euros de sueldo por mes y por personita sigue imbatible. Gracias a Dios.

Un millonario compra Los Ángeles Times, uno de los diarios norteamericanos más importantes. Al lado de la nota el rostro de un asiático. ¿Tendrá que ver esto algo con las repentinas buenas relaciones entre las dos Coreas? Susto me da.

Y la última noticia que llega a mis ojos risueños de tanto optimismo dice: Limpiador del metro de noche, novelista de éxito de día. ¡Es la noticia que esperaba desde hace meses, trimestres y hasta años, lo confieso!. No me había atrevido a pensar que una mañana de sábado de mierda iba a ser tan feliz. Yo que me quejo tanto de ser un escribidor de quinta mano al que no le hace caso ni su señora esposa, yo que tanto ha sufrido; aquí tengo la solución. El lunes a primera hora iré a Málaga para proponer, suplicar, a los dirigentes del recién estrenado metro –aunque tengo dudas de si sigue en pruebas…- que me reserven un puesto, el más expuesto, el más sacrificado como limpiador del Metro pero que sea de noche. Porque de día, como en la fábula que encierra la información, seré famoso: “Limpiador del metro de noche, novelista de éxito de día”.

¡Aleluya!

Autor entrada: onmagazzine