Una voz cálida en el frío invierno

Marcelo Aparicio | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Hace frío, reina la humedad, el día acaba poco después de las cinco de la tarde. La alegría de los veranos queda lejos y no se sabe cuán larga será en llegar la próxima. Pero suena una música y luego una voz, que devuelve por un rato aquellos momentos de placer, belleza y sensualidad que el cuerpo guarda poniendo en marcha la memoria de todos sus sentidos. Canta ella, la diosa, mi ídolo: Sade. Helen Solasade Adu, nació en Ibadán, Nigeria en 1959 y es mundialmente conocida como Sade, cantante y compositora británico-nigeriana. Su padre era nigeriano y su madre británica, con la cual se va a vivir al Reino Unido al separarse de su marido. Es cuando se aficiona a las voces extraordinarias y calurosas de Peggy Lee, Astrud Gilberto o Nina Simone, de quienes se advierten las influencias.

De una belleza exótica y particular, Sade iba para diseñadora de moda y llegó a tener su boutique propia, pero la música la atraía mucho más, de lo cual muchos disfrutamos ahora. Sus primeras experiencias musicales fueron casuales. Cuando estudiaba en la universidad , un grupo de sus compañeros formaron un grupo “pero les faltaba una cantante”, y fue donde Sade (disminutivo de Folasade), empezó a brillar sin ella saberlo.

Intervino en un grupo de música Funk, de marcado acento latino y fue allí cuando empezó a escribir letras para canciones que interpretaba con el grupo Arriba, que luego se llamó Pride, para terminar llamándose Sade y trasnsformarse en el pasaporte hacia el éxito que aún dura. Era la década de los ochenta. En Londres se la idolatró, por su voz  y su belleza, ocupando portadas de medios tan prestigiosos como Time, Cosmopolitan, Vogue…

El gran éxito llegó en 1984 con “Your love is King”, su primer tema sencillo , que rápidamente se colocó en los Top Ten, mientras su figura, su voz, su encanto la iban convirtiendo en un símbolo de la época. Después llegaron sus álbumes más exitosos, como Diamond Life y Promise, Stronger than Pride, Love Deluxe y Lovers Rock…. Y más…. La banda sonora del filme Una proposición indecente es de Sade.

La conocida revista de moda L’Officiel, dijo de ella que “su look minimalista (pelo liso, pendientes de aro, cuellos vueltos y chaquetas de corte bolero incluídas) la hizo destacar en una década de excesos”, y más adelanta que “así era el armario de Sade y así creó un estilo que aún hoy inspira a las firmas.

“Insistir en su belleza no es realmente sexista. No puedes escribir sobre Sade de verdad e ignorarla”, escribió en su tiempo el periodista Dennis Hunten en Los Angeles Times.

Es curioso que, 32 años después, la prensa todavía se cuestiona sobre las bondades y los peligros de referirse al físico de las mujeres con talento. La cita de ese artículo nos sirve para poner de relieve que el fenómeno de estilo de Sade no habría sido lo mismo sin esa belleza evidente, pero como pasa al hablar de su música, tampoco sería justo que le restase mérito.

Tuvo tres o cuatro parejas estables y una hija con un músico jamaicano, la cual a veces la ha acompañado en alguno de sus temas. Vive retirada en la campiña inglesa, después de recibir en el 2000 la Orden del Imperio Británico por su trayectoria artística pero también por la defensa de los valores humanos.

Autor entrada: onmagazzine