Otro grande se adelanta

Maria del Pozo | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Como la gran mayoría de las personas de mi generación conocí al gran maestro Fernando Birri en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana, Cuba. Primero lo vi de lejos, rodeado de todo un séquito de admiradores, periodistas, colegas y gente importante del Festival. Él sonreía y hablaba animadamente con todos. Me encanto su estilo de vestir, su facha en general, despreocupada pero al mismo tiempo de un estilo único. Con los años, (procuraba ir cada año al Festival) tuve la oportunidad de ser de su círculo y pasar con él varias horas de pláticas fascinantes, en los jardines del Hotel Nacional y en las fiestas.

Para mi fortuna, Rodrigo Díaz, director del Festival Latinoamericano de Trieste, Italia, nos invito a un tour cinematográfico por varias ciudades de Italia. Llevaríamos varias películas las cuales presentaríamos, los invitados éramos nada más y nada menos que Pastor Vega y Daysi Granados (Cuba), Fernando Birri y su esposa (Argentina) y Gabriel Retes y su servidora (México). Cada uno con tres películas por presentar.

Recuerdo con gran emoción que salimos de Trieste, a bordo de una camionetota en la que llevábamos todas las latas de películas, maletas y nosotros. Rodrigo manejaba y su pareja Miriam de copiloto. Atrás nosotros seis. Durante el recorrido por hermosos paisajes italianos cantábamos canciones mexicanas, cubanas y obviamente tangos.

Rodrigo manejaba a gran velocidad y fue cuando Fernando le dijo: “Bájale al pedal que traes muchos millones en talento acá atrás” Rodrigo redujo la velocidad y nos paramos a comer en una montaña, un restaurante de nueva cocina, estilo fusión de varios países, comimos como reyes y el paisaje era por demás hermoso, los árboles de múltiples colores debido al otoño.

Después de varias horas de viaje, que se hicieron pocas debido a la compañía y al entorno, llegamos a Bolzano, norte de Italia. Nos recibieron, gracias a Fernando Birri, a Pastor Vega y Daysi Granados como a gente importante. Nos hospedaron en un hotel de más de cinco estrellas, ¡en mi vida estuve ni he vuelto a estar en un hotel de ese nivel de lujo!  Pisos y tina de mármol,  cama como de reina, muebles antiguos bellísimos, todo decorado con un gusto exquisito y que además todo: cortinas, luz, puerta, despertador, radio y televisión, se manejaba con un control remoto.

Esa noche presentamos las películas ante un público escaso pero selecto, (las películas no iban subtituladas al italiano). La idea era que estaríamos en Bolzano tres días para que cada día presentaremos tres películas. Una diaria por director.

Esa noche, después de presentar las primeras tres películas, día de nuestra llegada, nos tenían organizada una cena con la gente de cultura de Bolzano así como personalidades de la entidad. Nos llevaron al restaurante, una gran mesa como para treinta personas estaba perfectamente dispuesta. Nos sentamos y los vinos y entradas empezaron a circular. Entre risas, platica y felicitaciones estábamos los seis invitados. Rodrigo como organizador del tour empieza a hablar con la organizadora de Bolzano, la cual nos había recibido tan amablemente. En un momento dado y al no haber una silla libre cerca de Rodrigo, la chica decide sentarse en las piernas de Rodrigo para seguir planeando lo del día siguiente. ¿Santo Dios! ¡La que se armó!  Miriam, la pareja de Rodrigo empezó a dar de gritos indignada de la falta inmoral cometida por la tal por cual fulana que osaba sentarse en las piernas de su amado. Fue tal el escándalo que se desató, pese a las mil disculpas de la chica y las de Rodrigo que la cena terminó antes de tiempo. Ninguno de los ahí presentes dábamos crédito a tal escándalo, sentarse en las piernas de alguien no es para tanto, pero al parecer para Miriam era toda una afrenta.

Así pues, ante el azoro de nosotros, la confusión de los locales, la indignación de la chica de Bolzano y el coraje de Rodrigo nos fuimos al hotel. Birri, Pastor, Daysi, Gabriel y yo estábamos realmente divertidos y consternados por el comportamiento de Miriam. Dormimos como reyes pensando que mañana todo se solucionaría.

Cual sería nuestra sorpresa que al día siguiente, durante el desayuno nos comunican que tenemos que dejar los cuartos antes de la una de la tarde. El incidente había ocasionado que la chica de Bolzano cancelará las funciones de los siguientes dos días.

Creo que a Fernando Birri esto le molesto lo suficiente como para ya no querer seguir en el tour por otras ciudades y decidió regresar a Roma, en donde vivía. Nosotros seguimos por las otras ciudades pero ya sin la compañía de ese ser maravilloso que no era viejo pero que definitivamente tenía unas alas enormes. Su legado no es sólo las películas que deja sino, además, el cariño que despertó en cuanto corazón tocó.