Se abren camino

Maria del Pozo | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

Los documentales, ya sean cortos o largos, por lo general tienen un camino incierto. Más allá de participar en Muestras, Festivales y quizá ventas a televisión no pasan. Sin embargo en México se están abriendo camino. El primero en abrir camino, y fue contundente, es el documental “Presunto Culpable” (Roberto Hernández/Geoffrey Smith, 2008) en el que, con cámara en mano, se sigue el caso de José Antonio Zúñiga, un joven acusado de homicidio.  A través de los 87 minutos de duración descubrimos las contradicciones de los implicados en el juicio y las injusticias del sistema judicial mexicano. José Antonio Zúñiga es exonerado y puesto en libertad. La cadena Cinepolis estrena el documental en 200 salas en 21 ciudades de México, un logro increíble para un largometraje documental. Dos semanas después de su estreno comercial, una orden de amparo pretende suspender su exhibición, es tal el revuelo que ocasiona esto que el documental se vuelve trending topic en redes sociales. La censura que pretendía ejercer del poder judicial fracasa debido a que Cinepolis se niega a retirar de las pantallas el documental.

“Presunto Culpable” es presentado en múltiples Festivales de cine en donde gana premios a mejor documental e inclusive, en algunos de ellos, gana el Premio del Público.

Recientemente dos largometrajes documentales recorren excelente camino, ellos son:

“Tempestad” (Tatiana Huezo, 2016) ganadora de una Mención Especial del Jurado en el Festival de Berlín, seleccionada por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas para participar en los Oscars y en los Goya, además de haber participado ya en más de 70 festivales, este documental narra la historia de dos mujeres sometidas por el sistema judicial mexicano.

La primera,  Miriam, una mujer acusada injustamente de tráfico de personas, es enviada a una cárcel, luego a otra que tiene un autogobierno liderado por narcos. Finalmente es liberada. La otra, Adela, una mujer circense, que busca a su hija desde hace 10 años secuestrada por hijos de dos judiciales. El tratamiento que le da Tatiana a su documental es diferente ya que la historia que nos cuentan estas dos mujeres en sonido no tiene nada que ver con las imágenes que nos va presentando. Sin embargo lo crudo de la narrativa va acompañada de imágenes tan desoladoras como lo que dicen.

Su estreno comercial está programado para el 2018, no en tantas salas como las que consiguió “Presunto Culpable”, pero en salas comerciales a fin de cuentas.El otro largometraje documental que camina viento en popa es “La Libertad del Diablo” (Everardo González, 2016)

ganador del Premio Amnistía Internacional en el Festival de Berlín, ganador de Mejor Documental Iberoamericano, Mejor Película Mexicana y Mejor Fotografía en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, sigue su recorrido por múltiples Festivales de Cine y se espera su pronto estreno en salas comerciales en México.

Este documental, como los dos anteriores, narra la descomposición social, la injusticia y la falta de gobierno en México. Todos los entrevistados, víctimas y victimarios están encapuchados y los testimonios que dan son aterradores. Entrevistas a madres de desaparecidos, a hijas de madres secuestradas, a familiares desesperados por saber que ha sido de sus seres queridos, a sicarios, que por doscientos pesos, eliminan al que estorba, a militares que asqueados de tanta violencia prefieren desertar.

Afortunadamente para los largometrajes documentales se están abriendo las puertas de las salas comerciales, desafortunadamente para México, persiste la injusticia, la corrupción, la falta de gobierno, el narcotráfico, el crimen organizado y una descomposición social creciente en donde no se ve la forma de corregir el rumbo.

Autor entrada: onmagazzine