La España de 1981

Sergio Berrocal Jr | Maqueta Sergio Berrocal Jr

El golpe de Estado de 1981 en España, también conocido como 23F, fue un intento fallido de golpe de Estado perpetrado el 23 de febrero de ese año por algunos mandos militares.Los episodios centrales fueron el asalto al Palacio de las Cortes por un numeroso grupo de guardias civiles a cuyo mando se encontraba el teniente coronel Tejero, durante la sesión de votación para la investidura del candidato a la presidencia del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, de la Unión de Centro Democrático, y la ocupación militar de la ciudad de Valencia en virtud del estado de excepción proclamado por el teniente general Milans del Bosch, capitán general de la III Región Militar.A las seis en punto de la tarde empieza la votación nominal para la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como Presidente del Gobierno. A las 18:22 horas, cuando iba a emitir su voto el diputado socialista Manuel Núñez Encabo, se inicia la operación “Duque de Ahumada”, en referencia al fundador de la Guardia Civil. Según el plan trazado, un grupo de guardias civiles, subfusil en mano, irrumpió en el hemiciclo del Congreso de los Diputados encabezados por el teniente coronel Antonio Tejero. Éste, desde la tribuna, gritó «¡Quieto todo el mundo!» (Sic) y dio orden de que todos se tirasen al suelo.

Como militar de más alta graduación allí presente y como vicepresidente del Gobierno, el teniente general Gutiérrez Mellado se levantó, se dirigió al teniente coronel Tejero y le ordenó que se pusiera firme y le entregase el arma. Tras un brevísimo forcejeo y para reafirmar su orden, Tejero efectuó un disparo que fue seguido por unas ráfagas de los subfusiles de los asaltantes. Estos disparos provocaron heridas a algunos de los visitantes del palco superior 3 . Sin inmutarse, con los brazos en jarras, el anciano general permaneció indiferente al sonido de las armas. Mientras la mayor parte de los diputados obedecía las órdenes de Tejero, el diputado Carrillo y el presidente Suárez se mantuvieron sentados en sus escaños. Suárez incluso hizo ademán de ayudar a Gutiérrez Mellado. Durante el asalto, un ayudante de uno de los diputados sufrió un ataque de ansiedad y golpeó a un presente en la nariz.

Doña Carmen Fernández de Córdoba y Calleja, sobrina del teniente general Gutiérrez Mellado se considera la primera civil en abandonar el hemiciclo.

Pedro Francisco Martín, operador de Televisión Española, grabó más de media hora del momento, aportando al mundo un documento audiovisual de valor incalculable sobre la tentativa de golpe de Estado. Con la toma del Hemiciclo y el secuestro de los poderes ejecutivo y legislativo, se intentaba conseguir el llamado “vacío de poder”, sobre el cual se pretendía generar un nuevo poder político. Más tarde, cinco de los diputados fueron separados del resto: el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez González, el ministro de Defensa y presidente de UCD, Agustín Rodríguez Sahagún, el líder de la oposición, el socialista Felipe González Márquez, el segundo en la lista del PSOE, Alfonso Guerra, y el líder del Partido Comunista de España, Santiago Carrillo.

Aquella noche es recordada como «la noche de los transistores», debido a que la Cadena SER continuó emitiendo y una buena parte de la población la pasó conectada a la radio siguiendo los acontecimientos.Poco después y siguiendo el plan previsto, se sublevó en Valencia el Capitán General de la III Región Militar, Jaime Milans del Bosch, quien desplegó la División Motorizada “Maestrazgo”, con 1800 efectivos, decenas de vehículos militares y tanques a las calles, desde el puerto de Valencia hasta el centro de la ciudad, donde apuntaban a los edificios institucionales, como el Ayuntamiento o las Cortes valencianas. Declaró el estado de excepción e intentó convencer a otros militares de secundar la acción. Aquella noche la ciudad estuvo rodeada de militares con blindados y otros camiones del ejército que habían salido de las bases de Bétera y Paterna. Una columna blindada se dirigió a la base aérea de Manises para convencer a su comandante de que se sumase al golpe, pero este no solo no lo hizo, sino que amenazó incluso con desplegar dos aeronaves con misiles contra los tanques, optando estos por regresar.Cerca de dos horas después del asalto del teniente coronel Tejero al Parlamento, Juan García Carrés le transmitió lo siguiente:

la IIª Región Militar (Sevilla, Pedro Merry Gordon),
la IIIª (Valencia, Jaime Milans del Bosch),
la IVª (Barcelona, Antonio Pascual Galmes) y
la Vª (Zaragoza, Antonio Elícegui Prieto)

Se habían sublevado.Poco después le dijo que la Iª (Madrid, Guillermo Quintana Lacaci) y las Capitanías Generales de Baleares (Manuel de la Torre Pascual) y de Canarias (Jesús González del Yerro) eran dudosas. La VIIª Región Militar (Valladolid, general Campano) y el Jefe de la Zona Marítima del Mediterráneo, Capitán General Juan Carlos Muñoz-Delgado y Pintó, le transmitieron al Rey de España que estaban a su disposición para lo que él quisiera.

La Vª Región Militar (Zaragoza), bajo el mando del teniente general Elícegui Prieto, adquiere una importancia especial porque ese día se encontraban en la capital aragonesa varias unidades de la División Acorazada Brunete realizando prácticas de tiro. Pero ninguno de estos capitanes generales apoyaría firmemente el golpe. El único capitán general que se sublevó fue Jaime Milans del Bosch, quien sacó 1800 hombres, decenas de vehículos militares y 40 tanques a las calles de Valencia.

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