Lizt Alfonso Dance Cuba pospone gira a EU

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

La prestigiosa compañía Lizt Alfonso Dance Cuba, que acaba de finalizar su primera presentación en el Opera Tel Aviv-Yafo, de Israel, debió posponer su décima gira por Estados Unidos como resultado de los cambios realizados para esos trámites por la administración de Donald Trump, en momentos en que sube la confrontación entre Washington y La Habana. La compañía informó el domingo que la decisión fue adoptada de conjunto con los organizadores de las presentaciones Cuba Vibra, en Seattle (estado de Washington) y Tucson (Arizona) “con el objetivo de organizar con tiempo el nuevo proceso de visado” y aclaró que las “visas no fueron negadas”, como anunció antes la prensa local

La web oficial Cubadebate, citando medios estadounidenses, había informado que “con todas las entradas vendidas” era imposible la presentación de la compañía “por la arbitraria decisión” de Washington de negarle las visas.

Lizt Alfonso Dance Cuba se especializa en fusionar el flamenco español con el son cubano y ha realizado nueve presentaciones en EU en los últimos 16 años, la última en 2015 en el New Victory Theater, en Broadway, Nueva York. Ni siquiera la administración de George W. Bush, a la que el anticastrismo solicitó invadir Cuba después de hacerlo en Irak, impidió las presentaciones de esta agrupación.

La decisión de Washington de obligar a los cubanos a pedir visa en alguna de sus embajadas en cualquier país que no sea Cuba si el propósito es visitar la Unión Americana, se corresponde con el cambio de política hacia la isla adoptada por la administración Trump, luego de la inédita aproximación a La Habana iniciada por su antecesor Barack Obama.

La compañía cubana Ludi Teatro tampoco pudo participar en el primer festival internacional de teatro latino en Chicago en octubre pasado por no contar con el visado correspondiente. La agrupación pretendía presentar El Espejo, una trama doméstica y costumbrista que constituye su más reciente puesta en escena.

Lizt Alfonso Dance Cuba se encuentra en Israel, donde “barrió con el público” durante la presentación de Latido , su más reciente producción, a lleno completo en el Opera Tel Aviv-Yafo, según el crítico Sasha Deda desde Bimot Global.

Esta agrupación es la primera compañía de danza cubana que se presenta en Israel, donde también actuará hasta el 7 de noviembre en el Ashdod Performing Arts Center, el Jerusalem Theater, y el Haifa Auditorium.

“Una vez más, abrimos puertas y tendemos puentes de arte y amor, esos que deberían mover el mundo”, afirmó a medios de ese país la directora y coreógrafa de la compañía, Lizt Alfonso.

Esta carismática mujer, que desafió a la burocracia administrativa cubana para llevar adelanta su proyecto de danza, encarna a un segmento de la intelectualidad isleña nada dócil ante las contradicciones políticas, sociales, económicas y culturales que se registran en la isla

Cuba e Israel no tienen relaciones diplomáticas, y el gobierno de ese país fue el único que votó junto con EU a favor del embargo estadounidense a la isla en Naciones Unidos el 1 de noviembre pasado. Sin ninguna abstención, otros 191 países votaron en contra.

Ese día, La Habana y Washington protagonizaron un fuerte duelo retórico en la Asamblea General de la ONU  y después el canciller Bruno Rodríguez se trasladó a Washington, donde se reunió con senadores, legisladores y empresarios, y ofreció una conferencia de prensa en la que afirmó que la administración Trump “miente deliberadamente” al asegurar que el gobierno cubano es responsable de ataques acústicos contra una veintena de diplomáticos estadounidenses en la isla, y la emplazó a que “diga la verdad o presente evidencias”.

El titular de exteriores aseguró que las investigaciones realizadas por Cuba, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de EU y autoridades canadienses permiten concluir que “es imposible” que los problemas auditivos reportados por los diplomáticos se deban a un ataque acústico orquestado por los cubanos.

Washington informó a La Habana de estos incidentes en febrero pasado, alegando que comenzaron en 2016, cuando el deshielo entre los dos países iba viento en popa, y de inmediato comenzaron las investigaciones.

En hechos inéditos en medio siglo, La Habana permitió que especialistas del FBI se trasladaran a la isla a investigar e incluso el presidente Raúl Castro se reunió con el entonces jefe de la diplomacia estadounidense en La Habana, Jeffrey DeLaurentis, a quien prometió su apoyo para esclarecer los hechos.

Los estadounidenses dicen que sus diplomáticos sufren diversos problemas auditivos que en un caso habría llegado hasta la “conmoción cerebral”. Canadá también reportó al menos dos casos, pero mantiene el asunto en un bajo perfil colaborando con los cubanos en las investigaciones.

Trump expulsó a 17 diplomáticos cubanos en EU, redujo en casi 60% su personal diplomático en La Habana, recomendó a sus ciudadanos no viajar al país caribeño y prácticamente cerró la entrega de visas a los isleños, quienes ahora para emigrar deben solicitarla en la embajada estadounidense en Colombia y para ir de visita hacer las gestiones en una embajada estadounidense en cualquier lugar que no sea Cuba.

“Si prosigue la politización de estos incidentes” habrá una escala de tensiones, consideró el canciller cubano.

 

Autor entrada: onmagazzine