Lourdes Elizarraras, una mujer de película

Sergio Berrocal | Maqueta Sergio Berrocal Jr

El cine puede ser tan mágico por dentro como en esa pantalla que es la única puerta de entrada del espectador.Entre bambalinas, el medio cinematográfico está hecho de talento, de mediocridad, de enormes egos desperdiciados. Puede ser odioso pero a veces resulta formidable. Mundo de odio y traiciones, de algunas amistades y de enormes enemistades, el mundillo en el que se cuecen actores y realizadores es en general asfixiante, vano, sin el menor interés humano, donde la apariencia es esencial para sobrevivir.

Sin embargo, a veces te tropiezas con gente con la que te apetece tomar un café y finalmente lo tomas en los jardines del Hotel Nacional de La Habana. Donde el cine latinoamericano ha vivido grandes momentos cuando el festival que se desarrolla en esa capital todos los años por el mes de diciembre estaba consagrado a hacer del cine latinoamericano algo que contase en el mundo, donde se le ignoraba salvo contadas excepciones.

Lourdes Elizarraras y el que entonces era su esposo, Gabriel Retes, se contaban entre esas personas excepcionales. Dos mexicanos de pro.

A Gabriel le perdí de vista hace mucho tiempo. A Lourdes he vuelto a encontrarla en la distancia de vuelos trasatlánticos en Cuernavaca, un lugar sagrado para el cine mundial, donde vive con su madre pero sin dejar de lado el amor de toda su vida, el cine para el que no para de hacer proyectos y realizarlos a la menor ocasión.

Y como si estuviésemos tomando un café más en El Nacional, la sonrisa de Lourdes, amplia y cálida sigue llegando al alma del entrevistador.

–Los franceses dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Lourdes Elizarraras lo ha sido con Gabriel Retes. ¿Qué queda de ese amor, de esa colaboración, de esa intimidad de tantísimos años?

–Como prueba quedan las películas en las que colaboramos juntos, más de doce. Evidentemente muchos buenos recuerdos de los 33 años en los que fuimos pareja, cofrades y amigos. Muchos viajes en los que no sólo conocimos hermosas ciudades y países, sino también amigos que se fueron convirtiendo en familia, amigos entrañables que pese a la distancia y lo poco que los seguimos viendo siguen siendo muy queridos. Tú entre ellos. La experiencia de haberme convertido en escritora, actriz, editora, productora.

-Tantos años juntos, con éxitos y fracasos a cuestas, ¿inspiran más bien odio o más bien amor, complicidad y una indeleble amistad?

-En un rompimiento amoroso hay una mezcla de sentimientos encontrados. Lo sigues queriendo pero lo odias, quisieras no volverlo a verlo nunca y desearías que no se fuera, en nuestro caso ya era una relación desgastada por múltiples situaciones, afortunadamente porqué lloré muy poco. Por lo mismo los primeros años de la separación seguíamos con una buena relación, de hecho hicimos una obra de teatro y otra película, y le cedí los derechos de un guión, pero su desmedida ambición, soberbia y megalomanía me orillaron a querer separarme de él como cineastas.

-Frida Kahlo-Diedo Rivera. ¿les ha inspirado esta pareja tan peculiar?

-Más que ellos, cuándo nos amábamos apasionadamente nos inspiraban John y Yoko.

-¿Quién de ustedes dos fue realmente Rivera?

-Gabriel es sin duda un hombre muy talentoso y de grandes ideas pero siempre le ha faltado la constancia y dedicación para concretarlas.

Ahí es donde entraba yo, sugería una idea, argumento, y yo era la que tecleaba las 100 páginas dándole forma y fondo a su idea. En el caso de El Bulto, fuimos su hija Gabriela y yo las que escribimos el guión, él revisaba, sugería cosas, corregía.

-¿Cómo se sobrevive sin dejar en el camino sus emociones o parte de su talento después de haber sido, de ser tal vez intelectualmente, la pareja, la vida, la mujer, la colaboradora de un director de primera magnitud en un cine tan machista?

-Afortunadamente a lo largo de esos 33 años de relación en el medio cinematográfico me fui haciendo de un cierto prestigio, Gabriel

siempre bromeaba (seguramente para él quedar bien) que: “él firmaba las películas y yo las filmaba”. Cosa que en cierta medida era un tanto cierto. La comunidad me reconoce como realizadora, muchos, de

hecho ahora, me dicen que Gabriel sin mí perdió el piso. El cine mexicano desde hace muchos años tiene grandes realizadoras que se han ganado el respeto y han abierto espacio para muchas otras mujeres por lo que desde hace años las mujeres hemos logrado tener nuestro merecido lugar en la industria cinematográfica.

-¿Sigue existiendo la pareja de El bulto y de otros títulos?

-Definitivamente no. Ahora cada uno está realizando sus propios proyectos, aunque él ahora intenta levantar un proyecto cuyo argumento es de él y el guión es mío. Yo estoy escribiendo con otros realizadores, de hecho ahora en Octubre se estrena en Costa Rica Despertar, película en la cual coescribí el guión con la directora Soley Bernal, fui su asistente de dirección y productora asociada.

Cada uno tomó su camino. De ser líneas paralelas ahora como vías de trenes uno va al sur y el otro al norte.

–¿Volverías a empezar? ¿A jugarte de nuevo y desde el comienzo la tranquilidad de una vida para estar siempre en representación?

–No. A su lado aprendí mucho, me hice profesional, pero no regresaría, ahora ni siquiera volvería a trabajar con él.

–¿Qué mujer hay detrás de Lourdes?

–Un ser humano con muchos sueños e inquietudes. Trabajadora y responsable. Quiero buscar una historia que me convenza para dirigir, quiero seguir actuando, quiero escribir historias que conmuevan, quiero viajar, explotarme y estar en paz!!!!

Autor entrada: onmagazzine