Cuba dividida en tres regiones militares por destrozos de huracán Irma

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

La Habana

Con la decisión de la ONU de auxiliar a 2,1 millones de cubanos afectados por el  huracán Irma, pero aun sin que el gobierno emita un balance total de pérdidas, la isla se mantiene repartida para su reconstrucción en  “zonas estratégicas”, comandadas por tres de los cuatro principales generales con que cuentan las fuerzas armadas.“Quizá la demora en emitir un balance total se deba al temor de alarmar más a la población”, dicen expertos, al recordar que Irma dejó estragos en 70% del territorio nacional, en momentos “muy complicado para la economía nacional”  por la crisis en Venezuela, principal suministrador de combustible a precios preferenciales. Todos los medios oficiales siguen dando cuenta de la reconstrucción, que se hace compleja en la región centro-oriental, por donde el huracán irrumpió desde el norte con vientos superiores a los 250 kilómetros por hora –afectó durante casi tres días a la isla- , pero el énfasis esta puesto no en el desastre,  sino en las buenas nuevas.

Entre ellas, la entrada en operaciones de la mayor y más eficiente termoeléctrica, que arrasó el mar y donde se tuvo que trabajar mañana, tarde y noche durante 16 días consecutivos, apelando incluso a las pocas reservas financieras de la nación.

El huracán barrió al país entre el 8 y el 10 de septiembre, y desde entonces los isleños se han acostumbrado a la presencia en los lugares de mayores destrozos de los generales de cuerpo de ejército –tres estrellas-  Leopoldo Cintras Frías, 76 años, titular de las fuerzas armadas y jefe de la región estratégica occidental, que incluye a La Habana.

También Joaquín Quintas Solá, 79 años,  (región central) y Ramón Espinosa, 78 años,  (región oriental), todos subordinados directos al presidente Raúl Castro, que han alcanzado un realce político significativo, en momentos en que se aproximan las elecciones generales que arrancarán el 28 de noviembre próximo y se espera concluyan con la sustitución del presidente Castro.

No está del todo claro cómo es la subordinación a estos oficiales de máxima graduación después de Castro (único general de cuatro estrellas), de los jefes del Partido Comunista y presidentes de los gobiernos provinciales, aunque sí parece evidente que la división del país bajo esos mandos será recurrente en cualquier caso de emergencia nacional.

Irma no solo ha disparado las dificultades de la isla, sino que ha puesto a la vista una nueva estructura de mando y ha realzado políticamente a tres generales de larga trayectoria, que contaban poco en los cálculos de analistas con vista al diseño futuro de la nación.

Miguel Díaz-Canel, 57 años, único primer vicepresidente del Estado y el Gobierno nombrado por Castro y miembro del Buró Político (BP) del Partido Comunista –máxima instancia de dirección colegiada del país- es la apuesta principal de observadores para sustituir al mandatario en febrero próximo.

Sin embargo, la procedencia de Díaz-Canel del ámbito político-administrativo –fue ascendiendo a los primeros planos  desde la juventud comunista-, convierten en una incógnita su ascendencia en el sector militar.

Las fuerzas armadas son consideradas aquí herederas del Ejército Rebelde, las guerrillas que comandó Fidel Castro, y en varias ocasiones su hermano Raúl ha dicho en público que esa, las fuerzas armadas, representan la primera institución creada por la revolución, incluso antes que el Partido Comunista, un recordatorio a tomar en cuenta en momentos de cambios y emergencia nacional y cuando además empresas del ejército tienen un peso grande en la economía nacional.

De los generales mencionados, Cintras Frías y Espinosa, son también miembros del Buró Político, y el cuarto general de tres estrellas del país, Álvaro López Miera, 74 años,  es viceministro primero de las fuerzas armadas, e igualmente integra el BP.

 

 

 

 

Autor entrada: onmagazzine