Arsenio, el son, el mambo y la salsa

Rafael Lam | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Arsenio Rodríguez es considerado uno de los arquitectos del son “habanizado”, el mambo y la salsa. Un genio primitivo y natural de la música cubana. Se encuentra entre los monstruos sagrados de los ritmos caribeños, junto a Ignacio Piñeiro, Miguel Matamoros, Enrique Jorrín y Dámaso Pérez Prado. Con uno solo de estos colosos, cualquier país pudiera competir en el mundo de la música. Cuba cuenta con más de 25 grandes figuras internacionales de gran calado.

Un gran libro sobre Arsenio Rodríguez no se ha escrito todavía; para degustar de este libro que ahora estoy preparando, ofrezco a los lectores de la web – en exclusivo para SalsaPower – una avanzadilla para los amantes de la música cubana. Esta es una entrevista colectiva inédita, realizada el pasado siglo en la vivienda de la familia de Arsenio. Participan: Mercedes Scull Travieso –Cheché– (hermana), Regla María Scull Travieso (única hija de Arsenio), Raúl Travieso(fallecido), hermano de Arsenio, Rubén González (El fallecido pianista de Arsenio y del Buena Vista Social Club), Rolando Ávila Ferrán, actual director del conjunto de Arsenio.

– Comencemos por aclarar la fecha de nacimiento y el nombre verdadero de Arsenio.

– Raúl: El verdadero nombre es: Arsenio Travieso Scull, el apellido Rodríguez lo adopta artísticamente. En la zona donde vivia mucha gente pudiente tenía ese apellido. El Diccionario de la Música Cubana publica que Arsenio nace el 30 de agosto de 1911, en Guira de Macurijes, Matanzas. Aunque la inscripción asentada en Guines ofrece como nacimiento el año 1913.

– ¿Cómo era Arsenio?

– Cheché: Era muy cuentero, heredado de los negros esclavos africanos; éramos muchos negros, vivíamos haciendo chistes, anécdotas, había que alegrar la vida de alguna manera. Arsenio, aunque parecía un negro salvaje, era muy estudioso, pedía consultar el diccionario, había que leerle libros, contarle las películas, no se perdía los episodios de la radio. Era muy presumido, revisaba sus músicos a ver si estaban pelados y con traje completo. Tenía una voz fuerte, hacía de falsete y todo. Comía bien y bueno: arroz que llore (con mucha grasa, costumbre guajira). El cerdo le hacía daño, por eso le compuso una canción al cerdo, se llama Vista Gacha. Como casi todos los músicos, no sabía bailar, no tomaba, ni fumaba.

– ¿En la música cómo procedía Arsenio?

– Ruben González (pianista del Buena Vista Social Club, en 1997): Arsenio era una escuela de son, todos aprendimos de sus enseñanzas. Nos orientaba en el dominio de la clave, punto esencial de la mecánica de la música sonera, para que el bailador pueda marcar el paso. Él era muy riguroso en la técnica musical, un dictador en el oficio preciso de la interpretación.

– Hablemos de su tragedia de su ceguera.

– Regla: Desde niño quedó ciego, hay muchas leyendas de la pérdida de la vista, quizás haya sido una deficiencia genética, como dicen algunos. Él viaja en 1947 a New York a tratar de operarse con el Dr. Castroviejo. Finalmente fue imposible su operación, no había nada que hacer. “La felicidad completa no existe –dijo Arsenio en aquellos trágicos días- Yo tengo la suerte de que aún estando ciego tengo la música como alivio. Hay mucha gente que tiene vista y no imagina cuántas cosas buenas hay en la vida. Otros tienen riquezas, pero siempre necesitan algo”.

– Raúl: Es en ese momento en que compone la canción: La vida es un sueño.
“Después que uno vive veinte desengaños/
que importa uno más/
después que conozcas la acción de la vida/
no debes llorar/
Hay que darse cuenta que todo es mentira/
que nada es verdad/
Hay que vivir el momento feliz/
hay que gozar lo que puedas gozar/
porque sacando la cuenta en total/
la vida es un sueño/
y todo se va/.”

– ¿Cuándo va a residir a New York?

– Raúl: En 1950 le consigo un contrato y el parte con algunos músicos y su hermano que era su lazarillo, y estaba amenazado de muerte por pandilleros. Cuando llegamos a NY, fue un acontecimiento para los músicos descubrir la tumbadora. En la gran manzana nos perdíamos en el barrio latino de Harlem y Arsenio nos conducía por el camino exacto. Los ciegos tienen un sexto sentido que él desarrolló en aquella selva.

– Arsenio declara que en NY lo saquearon musicalmente.

– Rubén González: Primero los que hicieron en New York la versión de La pachanga, que no era más que el son montuno oriental, elaborado por Arsenio en su estilo de “capetillo” “diablo” o “mambo”, base del mambo de finales de la década de 1930. Lo de Pérez Prado era otra cosa más elaborada y magnificada. Los salseros latinos, también siguieron el fundamento de la técnica musical de los conjuntos soneros, a la manera de Arsenio.

– ¿Cómo fueron los últimos días de Arsenio?

– Raúl: Enviaba muchas cartas a Cuba, a Cheché, sentía el deseo de pasar los ultimos años de su vida en su país. En la etapa final fue a vivir conmigo a Los Ángeles, tenía el padecimiento de la diabetes. Murió en la resistencia de la música cubana, en sus tradiciones. Sembró el árbol de muchas variantes musicales, otros vivieron de eso. Cuando murió hubo una conmoción de los músicos latinos en EE.UU., era muy respetado.

– ¿Se mantiene el conjunto de Arsenio?

– Rolando Ávila: La antorcha de Arsenio se mantiene contra viento y marea. El conjunto lo estamos perfeccionando, para que no muera el son de Arsenio.

Autor entrada: onmagazzine