Objetivo Múnich

Sergio Berrocal Jr | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

Tres años después de haber dejado las fuerzas especiales francesas en aquella pequeña ciudad medieval situada a dos horas de parís donde los entrenamientos comenzaban a las cuatro de la mañana con un petate de treinta quilos y un fusil de asalto camino a una marcha sin fin decidí dejar de lado aquel mundo y picar billete dirección a la ciudad de Dom Bosco. Atrás de mí dejaba aquellas instrucciones noctámbulas donde las noches no pasaban de cuatro horas pues aquellos oficiales sin alma acostumbraban a despertar nuestra unidad para realizar adiestramientos ya que dicha compañía dominaba la intervención militar en períodos dichos de crisis.

Por aquel entonces a la cabeza de aquel grupo existía un teniente coronel marcado a fuego por un disparo en la cara que lo dejo parcialmente desfigurado durante una toma de rehén sucedida durante los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972. En el momento de la toma de rehenes unos atletas israelíes habían estado disfrutando de una salida nocturna por la ciudad, antes de regresar a la villa olímpica. Al alba y mientras los participantes descansaban ocho miembros de un grupo terrorista armado con pistolas y granadas se introdujeron en aquella ciudad deportiva provocando una masacre colectiva.

En aquellos años de abril 1994 pertenecer a unidad de intervención militar no era una partida de juerga nocturna había que tener un perfil psicológico apropiado y cojones pues los aspirantes a dicho equipo debían enfrentarse al llamado conflicto táctico. Es decir saber enfrentarse bajo coacción a las actitudes emocionales de un individuo altamente peligroso u lo que es lo mismo la conocida psicología criminal, la cual se solía apoyar en el lenguaje corporal para poder prever las consecuencias negativas de un sujeto.

Fuera como fuese la leyenda de aquel coronel llego a oídos de un directivo de Hollywood quien obsesionado con la historia de aquel comisionado empezó a escribir un guion basándose en aquella masacre de 1972 sin saber que trece años más tarde la Trans World Airlines (TWA) iba ser el objetivo del Hizbulà.

Inspirándose en dichos hechos Paul Wendkos reescribe aquel guion y centra el argumento del manuscrito en el secuestro de aquel vuelo de la TWA desviado a Beirut en 1985. Un año más tarde el director de cine israelí Menahem Golan reacomoda los hechos centrando su sinopsis en el secuestro del vuelo 282 de American Travelways bajo el título de Delta Force dando a entender que los americanos son los mayores macho man del mundo.

Años más tarde y tras dejar la armada arribe a una ciudad en forma de paloma mensajera cuya construcción comenzó en 1956 siendo Lúcio Costa y Oscar Niemeyer los principales autores arquitectónicos de esta nueva metrópolis. Eran los años un profesor de la Sorbonne que se tornó el hospede del Palácio de Planalto, estamos entonces frente al reino de Fernando Henrique Cardoso “El gentleman de guante blanco”.

En aquel entonces yo era un joven estudiante de periodismo que consiguió izarse como corresponsal extranjero de una agencia española antiguamente afincada en calle Núñez de Balboa 121. Lo cual me permitió introducirme en el mundo elitista brasileño.

Fue durante octubre de 1997 y por un azar del destino que conocí a varios virtuosos del mundo cinematográfico. Una de ellas tendría por entonces veinte años edad y provenía de una familia americana, oriunda de puerto rico. Recuerdo que ese día andaba ironizando con un compañero colombiano sobre aquella muchachita procedente de Washington. Nosotros que teníamos costumbre de mezclar dialectos para que nadie nos entendiera ese día nos quedamos literalmente sin palabras. Sin saber cómo aquella mulata se paró frente a nosotros mirándonos fijamente en silencio con sonrisa picarona y exclamo: “Wepaaa ¿se os quemo el cerebro?, ¿porque ese bochinche? en vez de eso mamaos vengan y acérquense que no muerdo”.

Hoy aquella princesa caribeña que escribía sus novelas de cuentos de hadas combina el cine con ayudar a jóvenes latinos de estados unidos. Y curiosamente el otro día vi aquella muchachita en una película dirigida por Frank Coraci titulada Zookeeper “El guardián del zoológico “protagonizada por Kevin James, perplejo pensé consiguió alcanzar la cima.Sin embargo hace algunas primaveras cuando me reencontré con Luis y su esposa cerca de Almadén donde acudió especialmente para presentar su bodega señorial recordamos conformen nos regalábamos el paladar aquel día donde nos morimos de vergüenza sin saber que aquella mulata se tornaría la musa de Oliver Stone y Spike Lee

 

 

 

Autor entrada: onmagazzine