La noche de las encrucijadas

Sergio Berrocal Jr | Maqueta Sergio Berrocal Jr

Los llamados años noventa habían llegado…fue un año dicho de renovación marcado por un hito en tecnología, cultura y música, pero también por momentos históricos como aquella historia bélica del Golfo sin pie ni cabeza, la subida de Fujimori como presidente de Perú, el comienzo de la era Clinton, la llegada del creador de Appel “Steve Jobs” en los medios de comunicación o la desaparición de La princesa Diana de Gales entre otros muchos temas.En aquellos años con apenas diez y siete años de edad yo era un simple becario de la agencia Sipa Press bajo las órdenes de un fotógrafo turco llamado “Sipahioglu” institutor de los mayores medios de comunicación extranjero del mundo en Paris.

Por aquel entonces pasaron por mis manos aquellas históricas fotos de la Cumbre de la Paz de Camp David donde emergía el primer ministro israelí Yitzhak Rabin, Bill Clinton y Yasser Arafat mano con mano, era los días previos a mi partida para la ciudad de Brasilia.

Lejos de dejar el mundo del periodismo, arribe al aeropuerto JK (aeropuerto internacional Presidente Jucelino Kubitschek) en los primeros días de septiembre, fue por entonces y en aquella ciudad, allá por la asa norte del plano piloto donde me matricule en la Universidad de Brasilia para cursar la facultad de periodismo.

Fue en la misma facultad de aquel minhocão norte (ala norte de la facultad)  que descubrí los grandes vocales de la comunicación brasileña; Hoy en día uno de ellos “Carlos Chagas” quien fuese reportero del diario O Globo y del periódico Estado de S. Paulo es el actual jefe de gabinete de comunicación de la presidenta Dilma Rousseff.

A este le sigue un periodista oriundo de Ceará “Nova Russas” e instalado en Brasilia desde la década de los setenta, un doctor de “Sociología de Comunicación” y Experto de la información, atípico pues tiene alma bohemia y es que Luiz Martins fuera de ser catedrático es un poeta reconocido con varios libros a sus espaldas.

Al dueto se sumaba una periodista que por aquel entonces era directora de la facultad de comunicación, aquella mujercita tenía un bagaje de vente y pocos años de carrera ejercidos entre Brasil, Francia y Marruecos aquella informadora  era Zelia Leal Adghirni.

Aquellos expertos marcaron un antes y un después en mi forma de entender aquella capital moderna a la cual un periodista de la Afp asentado momentáneamente en São Paulo la califico de ser “ Un páramo en la nada”, aquel tecleador de noticias era un viejo conocido de aquellos años pasados en Recoletos 16.

Sin embargo aquel muchachito no duro en su puesto ni dos telediarios… No podía acostumbrarse a la sociedad paulista en la que se desenvolvía, por ello le ofrecieron partir al despacho de Los Ángeles.

Aquel lector de periódicos sin iluminación al cual Javier Celigueta tenía que retomar sus notas y al que el director de la antigua AFP Madrid Bertrand Bellaigue le solía sacar de sus casillas provocando que aquel bigote blanco se le erizara partió hacia Hollywood en busca del sueño americano.

Amparado por uno de los mayores periodistas brasileños “Sergio Amaral” fue promovido a corresponsal extranjero de la agencia española VO.PRESS que presidia Víctor Orellana y de cuya sede en Madrid estaba en calle Núñez de Balboa 121.

Por aquel entonces desarrollaba mi trabajo entre políticos tales como el actual Senador del estado de Rio Grande do Sul “Pedro Simón”, Antônio Carlos Magalhães (ACM) y artistas tales como era Saulo Fernandes , Nívea Stelmann , Ana Paula Arósio, Shakira , Taís Araújo entre otros.     

Con el tiempo me torne un asiduo copartícipe del entonces director de la agencia ANSA “Humberto Giannini” quien en pequeño comité gustaba de tocar una guitara acústica y cantar boleros a capela, una afición de la cual el periodista Pedro Piqueras es también asiduo.

En aquella Brasilia, sociedad anónima de la cual muchos hablan y pocos conocen emergió en aquel entonces la mayor figura futbolística de todos los tiempos Pelé (Edson Arantes do Nascimento) había sido llamado por Fernando Henrique Cardoso para asumir el cargo de “ministro extraordinario de deportes”.

Un embajador al cual conocí y del cual guardo un grato recuerdo. Metrópoli cultural, moderna y muy especial fue en aquella Brasilia que Fernando Henrique Cardoso un día en aquel Palacio de la Alvorada me miro de arriba abajo y extrañado exclamo: “creo que eres el corresponsal más joven que tenemos por aquí ¿cuantas primaveras tienes joven?”.

En aquella época gentes como Marc Anthony o la propia mujer de Gerard Pique jugador del Barcelona estaba en mi círculo de amigo.

En aquellos tiempos dichos de ebullición popular descubrí atreves de una mulatita de color canela el famoso concepto de “ser de axé”.

Oriundo de la lengua “Yoruba”, cuyo significado quiere decir “energía positiva” ú “onda vital “dependiendo del contexto de la frase, este apelativo sirve igualmente para definir el movimiento musical surgido en Bahia, en la década de 1980 y que se denominó “Axé Músic”.

Vinculado a la lucha contra el racismo y la discriminación, el movimiento musical está estrechamente ligado a lo que entonces yo conocí como el culto a los orixás… Por aquel yo andaba en la facultad cuando al salir de clase sonaba en las radios y una voz  que decía:

“É o fim da aventura humana na Terra

Meu planeta, adeus

Fugiremos nós dois na arca de Noé

Olha bem, meu amor, é o final da odisseia terrestre

Sou Adão e você será

Minha pequena Eva (Eva)”

Era aquella misma muchachita mulata de color canela que yo conocía… aquella modelo reconvertida a cantante de éxito representando a su querida bahía. Era esa misma que  días antes me hablaba de la importancia de Jorge Amado, Pierre Verger, Sebastião Salgado y sus ligaciones con el culto del Candomble de Bahia.

 Descubrí aquella forma de vida una noche de verano cerca de aquella placita central de un pequeño barrio popular de las afueras de Brasilia llamado “Cruzeiro Velho” y de una linda música al son de samba en la Associação Recreativa Unidos do Cruzeiro   — – ARUC – –  Era un lugar en el cual nos gustaba acudir en pequeño comité cuando aquella panda de amigos no estaban a varios metros del suelo atravesando entre millares de gente las calles abarrotadas por aquellos blocos musical ambulantes que tenían por costumbres de capitanear y el cual hoy viro un simple negocio de miles de millones con lista de espera en mayúsculas…

No recuerdo ¿cómo?, pero una de aquellas tardes o noches no se bien… aquella chiquita multa de piel canela nos llevó a conocer aquello que todo el mundo llamaba “Casa de Axé”, ubicado en el distrito federal aquella mujer de cabello negros y al viento me miro diciéndome:

 

“Menino aquí a galera e de Axé… vamos lá garoto…”

Adentrándonos en aquel inmenso salón en cuyo centro existía un altar decorado por varias plantas o (ewes), cortinas rojas  y bancos de color mate, cuando uno de nosotros exclamo en voz baja “esto es seguramente el templo espirita más antiguo del DF, está por cumplir los cincuenta años de existencia… – No hables en alto señalo poniendo sus dedos entre el sonido de su propia voz y la que emitía sus cuerdas vocales… – ¿Vez aquellos de blanco con sombrero de paja y pipa de madera rustica sentados en un banquito? Pregunto son los que llamamos aquí os pretos velhos. – – Son sabios que los médium incorporan… también existen en nuestro candomble…

Aquella noche en la volvíamos ya de madrugada al lugar donde solía vivir  el “Lago Sul” poco antes de entrar en el coche que estaba aparcado en una de las quadras de la Asa Norte un hombre con barba negra, sombrero, bastón y cigarro tipo habanero apostado en una esquina se me acerco y pronuncio con una voz seria y rota:

“Laroie”, hijo, que esta noche ilumine aquel rey de reyes al que cargas pues tú destino es el camino de la sabiduría y debes enseñar. Pero antes de poder lograr este cometido debes aceptar tu legado, pues esta tierra tuya que quieres con el alma, aunque sabes que no eres de ella te bendice en otros dominios que tiene por nombre Oramfe… Recuérdalo y esta noche cuando llegues a casa no salgas al quintal, aunque escuches aquel negão ladrar por tres veces… No salgas pero recuerda que jamás Brasilia te dejara desamparado.

Muchos años después cuando ya deje aquella tierra roja y majestuosa y que entre en lo que llamamos “IFA Tradicional” supe de quien se trataba. Al recuerdo de aquellos días pasados la bautice “Las Noches de las encrucijadas” A la remembranza de aquella mulata de color canela y de aquel poético y músico bahiano de gentil alma los recuerdos con aquella música que ella misma solía cantar titulada “Quando a Chuva Passar”. Hoy aquella voz azota el Madison Square Garden y aquellas estrofas resuenan junto la Universal Music.

Autor entrada: onmagazzine