Una de piratas

Marcelo Aparicio | Maqueta Sergio Berrocal Jr

He pasado los últimos días navegando en aguas entre Inglaterra y Escocia. Me llevaron a esas aguas agitadas y frías un grupo de mujeres piratas lideradas por dos chicas , ovejas negras, de la nobleza británica, Inés y Victoria. Varios días yendo de un puerto a una isla, abordando otras naves, llenando las bodegas de botines áureos… en fin, una vida de pirata. Y todo sin moverme de casa, sólo trasladándome del sillón a la reposera de la terraza, de la cama al sofá del salón. Fue gracias a que llegó a mis manos y ojos La leyenda de las dos piratas, una novela de casi 950 páginas, que a la escritora María Vilas le llevó veinte años documentarse y escribirla. Ya me hube enganchado, años ha con Lady Pirata , de Mireille Calmel, que me deleitó también con la verdadera historia de Mary Read, la pirata que atemorizó a los navegantes del siglo XVII.  Porque siempre quedé enganchado al tema, desde El tigre de Monpracem, Sandokán y otras historias que el el periodista y marino italiano Emilio Salgari escribía sin moverse de su Verona natal y que en ocasiones –según leyendas– levantaba a sus hijos de madrugada y los ponía a luchar envueltos a veces en sábanas para tener más realismo en sus escenas de ficción.

En la Londres de 1579, en una época de hombres gobernados por mujeres, dos jóvenes aristócratas –la futura condesa Inés Braukings y la princesa bastarda Victoria Dudley—se rebelan contra la vida que les corresponde por nacimiento y escapan en busca de libertad. Para huir lo más lejos posible de la jaula de oro que el futuro les tiene reservada, se embarcan en El Miguel, barco pirata que capitanea el hábil, frío y españolísimo Miguel Saavedra, amigo personal de la reina Isabel, la cual no sospecha de las actividades criminales del guapo andaluz. Cuando la relación con el capitán y su tripulación pirata comienza a complicarse, Inés y Victoria se ven obligadas a alejarse y fletar –con la ayuda de “la turca”, hija de pirata—su propio navío.

No es solamente una novela de aventuras, de duelos al atardecer, de amores imposibles, de intrigas y muertes, de amistades inquebrantables, en un tiempo en que solo el honor lograba dar sentido a la vida, sino que es una exaltación de la mujer.  La audacia, la coherencia, la valentía que muchas sociedades hoy siguen poniendo en duda de las mujeres, queda ilustrada en un texto muy bien escrito y en una trama que atrapa hasta al más insensible.

En uno de los diálogos que todavía hoy se pueden escuchar, una de ellas dice que “luchamos por ser libres, por no tener que regresar a un hogar en el que un hombre elija nuestro destino… Luchamos por poder vivir sin dar explicaciones, haciendo aquello que también sabemos hacer y que nos está vedado”.

E Inés continúa, explicando con la vista puesta sobre el mar que “luchamos por no tener que esconder nuestros sentimientos, ni vivir presas… por obrar y elegir y que solo Dios nos juzgue”.  Y porque cuando el dia les llegue de verse sentenciadas a morir en la horca, “sea porque nosotras lo elegimos y no por los actos de un padre o de un esposo que decidió por nosotras, como si fuéramos una extensión de su persona, una extensión insignificante y prescindible”…

Maria Vila es licenciada en Derecho y diplomada en Económicas por la Universidad Pontificia de Comillas, máster en Banca y Finanzas, miembro de la European Finantial Planning Association y banquera privada en excedencia.

Actualmente imparte clases de Lengua y Literatura en un colegio de Madrid y escribió su primer novela a los 14 años, Piratas, aunque de aquel inicio apenas queda nada en la Leyenda. A los 15 años escribió Nadie, una novela fantástica que publicó en 2001 la editorial Combra y en 2002 ganó un premio literario con el relato De noche y ese mismo año obtuvo el IX Premio del Certamen Nacional de Novela Corta J.L. Castillo-Puche con la novela corta El Tren.

La leyenda de las dos piratas ha sido publicada por Planeta.

Autor entrada: onmagazzine