Puede ser jugosa próxima sesión del parlamento cubano

Manuel Juan Somoza | Maqueta Sergio Berrocal Jr

La Habana

La Asamblea Nacional, parlamento unicameral cubano, sesionará el próximo 14 de julio según una convocatoria oficial hecha pública hoy, en momentos en que la isla marcha atrás en sus relaciones con Estados Unidos y se prepara para las elecciones generales que marcarán el inicio del fin del llamado liderazgo histórico al frente del país. El presidente Raúl Castro adelantó que en esa sesión hará importantes anuncios en temas nacionales e internacionales, por lo que analistas presumen que ese será el escenario escogido por el gobernante a fin de responder personalmente por primera vez al mandatario Donald Trump y a su propuesta de renegociar un nuevo acuerdo bilateral que responda a los intereses de Washington.

Asimismo se espera que Castro de alguna luz en cuanto el proceso de debates en curso entre expertos para reformar la ley electoral vigente, a tres meses del inicio de los comicios municipales, primera parte de las elecciones generales que deben finalizar con la asunción del nuevo presidente de la república en febrero de 2018.

Hasta el momento, el gobierno cubano ha rechazado tanto la retórica como los reclamos de cambios al sistema político nacional hechos por Trump en Miami y ha dicho que trabajará con los sectores políticos, empresariales, intelectuales y académicos de EU que abogan por el acercamiento entre La Habana y Washington, iniciado por la anterior administración de Barack Obama.

Aunque están suspendidos los intercambios entre los dos gobiernos, sectores contrarios a Trump –republicanos y demócratas- advirtieron el viernes que se involucrarán “a fondo con las agencias federales para mitigar las consecuencias dañinas de la nueva política”, dirigida a desestimular los viajes de los estadounidenses a la isla y reforzar el bloqueo-embargo de más de medio siglo.

La próxima sesión de la Asamblea coincide además con un momento económico muy tenso para la economía nacional, que cerró en recesión el 2016 y ha reducido las importaciones en lo que va de año para paliar una evidente falta de liquidez.

Cuba importa casi dos mil millones de dólares solo en alimentos y el desabastecimiento en los mercados nacionales es palpable.

Esta realidad se relaciona además con el convulso panorama en Venezuela, principal aliado político y económico de la isla. Los cubanos reciben de ese país la mitad del combustible que consumen, con facilidades de pago, y reemplazar ese suministro con compras en el mercado internacional haría mucho más compleja la situación financiera.

Autor entrada: onmagazzine